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Crítica: Jonathan Brandani dirige «L'elisir d'amore» de Donizetti en el PalaDozza de Bolonia

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4 de octubre de 2020

El triunfo del amor

Por Magda Ruggeri Marchetti
Bolonia. 29-IX-2020. PalaDozza. L’elisir d’amore [Gaetano Donizetti/ Felice Romani]. Maria Rita Combattelli [Adina], Klodjan Kaçani [Nemorino], Alberto Bonifazio [Belcore], Givi Gigineishvili [il Dottor Dulcamara], Leonora Tess [Giannetta]. Orquesta y Coro del Teatro Comunale. Director de escena: Pablo Maritano. Director musical: Jonathan Brandani.

  L’elisir d’amore se estrenó el 12 de mayo de 1832 en el Teatro della Canobbiana de Milán, obteniendo un éxito rotundo, al que no fue ajeno el libreto de Felice Romani, quien, basándose en el de Eugène Scribe para la ópera Le philtre de Daniel Auber, realizó acertadas modificaciones y numerosos cortes. Este «dramma giocoso» marca un cambio importante en la historia de la ópera buffa por cuanto se ajusta a las características de este género en que Donizetti compuso sus primeras óperas, pero los personajes dejan entrever sus emociones y el protagonista no es el filtro mágico sino el amor, que nos acerca al mundo del romanticismo.

  El espectáculo es una coproducción del Teatro Comunale con el Auditorio de Tenerife y el Teatro de la Opera y del Balet de Tbilisi, Georgia, en el marco del proyecto Opera (E)studio financiado por el programa EU Creative Europe. En Bolonia se propone en el marco de «Opera Next, sección de la temporada, vinculada a actividades de alta formación. El director general del Teatro Comunale, Fulvio Macciardi ha optado por recurrir al espacio del palacio de deportes PalaDozza también para la ópera, apostando por la posibilidad de ofrecer un espectáculo en vivo respetando las medidas de seguridad de distanciamiento no solo entre el público sino también entre los trabajadores del teatro. Por ello el espectáculo se ha realizado de manera semi-escénica con la orquesta al fondo, el coro a la derecha y los cantantes sobre una tarima central. Estos últimos se movían, con el acertado vestuario de Lorena Marín, en la móvil escenografía de Serena Rocco, iluminada por Virginio Levrio y adaptada a la propuesta del director Pablo Maritano, que nos traslada a un plató de cine porque ve el amor como una ficción de guión cinematográfico.


   Maria Rita Combattelli es una soprano de bella voz, buen timbre y una técnica que le permite reflejar la evolución de la frívola Adina desde una total indiferencia hacia Nemorino y el coqueteo con Belcore, hasta su rendición ante la desarmante sinceridad del tímido y desmañado joven que no sabe seducir, pero sí amar de corazón. Este temperamento retraído lo borda Klodjan Kaçani, un tenor de voz sonora pero no muy afinada, que podría mejorar su técnica especialmente ante arias tan exigentes. Espectacular la entrada en escena de Dulcamara con dos vistosas asistentes de plumífero atuendo de carnaval carioca. Givi Gigineishvili, un bajo de voz potente y buena extensión, supo representar perfectamente el charlatán embaucador que vende un elixir curalotodo y sobre todo propicia el enamoramiento. El barítono Alberto Bonifazio es convincente en el papel del arrogante y fanfarrón Belcore. Encarna a Giannetta Eleonora Tess, una soprano de claro timbre, buena emisión y actoralmente muy eficaz.

   La batuta de Jonathan Brandani logra que la orquesta no domine sobre el belcanto, dejando espacio a las voces, y su versión realza la vitalidad y frescura de la música de Donizetti sin olvidar el fondo de melancolía y los sentimientos que expresa la partitura. Muy bien el coro preparado por el maestro Alberto Malazzi. El público apreció el espectáculo, que entretiene de principio a fin, y aplaudió efusivamente a todos los cantantes y en especial a Maria Rita Combattelli.

Foto: Andrea Ranzi (Casaluci-Ranzi)

Autor:Magda Ruggeri Marchetti
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