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CD: 'Enric Morera: La santa Espina'

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15 de septiembre de 2017

ENRIC MORERA: LA SANTA ESPINA

   Por Albert Ferrer Flamarich
Morera: La santa Espina. David Alegret, tenor. Enric Martínez-Castignani, barítono. Anna Alàs Jové, mezzosoprano. Orquesta Sinfónica del Vallés. Coral polifònica de Vilafranca del Penedès. OSV. Rubén Gimeno, director. Discmedi DM5138-02. DDD 56 minutos.

   Con motivo de la celebración de la capitalidad de la Sardana celebrada hace un par de años, el Barcelona Teatre Musical acogió la interpretación de La santa Espina (1907) con música de Enric Morera y texto de Àngel Guimerà, incluida en el fallido proyecto de Teatro Lírico Catalán modernista. La obra, plenamente simbolista pero de argumento infumable, combina elementos de drama rural, rondalla caballeresca de inspiración medieval y fantasía mágica sin ser una rondalla popular.

   El papel testimonial de los solistas queda resuelto por el tenor David Alegret con un fraseo y proyección meritorios en el que la homogeneidad del registro se une a la buena dicción. El barítono Enric Martínez-Castignani aborda sus intervenciones con un canto dramatizado menos lírico y efusivo de lo estimable en “És la cançó més sentida” y más adecuado en la “Cançó de l’espasa”, mientras que la mezzosoprano Anna Alàs seduce en las vocalizaciones con reminiscencias del Holandés errante wagneriano en algunos pasajes a capella que emite con un timbre redondo y suficiencia como demuestra la “Cançó de la Rosa Vera” (Acto II). El mayor protagonismo de la obra recae en el coro y la orquesta la escritura de las cuales depara momentos de originalidad con la clásica tormenta como elemento ambiental (efectos onomatopéyicos del corazón). La Polifónica de Vilafranca se defiende a pesar de lo justo de la afinación y cohesión en algunos números y una ligera falta de peso de las cuerdas graves en la textura general. Y más tratándose de una obra donde predomina la escritura homofónica y homorrítmica. Rubén Gimeno al frente de la Orquesta Sinfónica del Vallés concibe una lectura suficientemente digna como primera grabación mundial y sin abuso de efectismos.

   El déficit más significativo recae en la edición impropia de una recuperación patrimonial y una primicia comercial como ésta (Discmedi DM5138-02. DDD 56 minutos). Falta el libreto interior (ni notas de carpeta con voluntad musicológica, ni cantables, ni currículums de los intérpretes) y el inlay solo indica el número de tracks: ausencia total de minutajes y del título de los fragmentos. En resumen, un despropósito inexplicable que agrava la verdadera espina de la situación: la nula presencia de la obra de Morera en la discografía, entendida como utensilio de acceso a los ciudadanos. Don Joan de Serrallonga, L’alegria que passa, Baixant de la Font del gat o La fada siguen prácticamente en la inopia más allá de la partitura que, guste o no, algunas son antiguallas museísticas.

Autor:Albert Ferrer Flamarich
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