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Crítica: «Absoluta excelencia». Recital de Josu De Solaun en Granada

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Autor: José Antonio Cantón
21 de mayo de 2022

El pianista español Josu De Solaun ofrece un recital en el Auditorio Manuel de Falla de Granada centrado en obras de Claude Debussy, George Enescu, Manuel de Falla, Joseph Haydn, Franz Liszt, Robert Schumann e improvisaciones propias

Josu De Solaun

Pianismo de absoluta excelencia

Por José Antonio Cantón
Granada, 15-V-2022. Auditorio Manuel de Falla.Recital de piano de Josu De Solaun. Obras de Claude Debussy, George Enescu, Manuel de Falla, Joseph Haydn, Franz Liszt y Robert Schumann, más improvisaciones del propio Josu De Solaun.

   Como si de un ejercicio de alternancia de los contrarios se tratara construyó el pianista valenciano Josu De Solaun el programa que presentaba en la penúltima jornada del Festival ‘Piano con Sabor’, que organiza el auditorio granadino en colaboración con la discográfica IBS-Classical. Para tal intención se ha valido de su rica capacidad de instantánea creación, que ha desarrollado intercalando una serie de improvisaciones entre las piezas escogidas, que lo han sido siguiendo un criterio de excelencia dentro del repertorio de cada uno de los compositores elegidos.

   Entrando en ciertas consideraciones acerca de este inefable recital hay que valorar la primera improvisación, Preambulum, como perfecta para su misión de poner en situación al auditorio sobre la calidad musical del intérprete, que la utilizó para a su vez entrar en ese importante trance de transmitir música a un altísimo nivel, como se puede y debe calificar el resultado final de su actuación. Continuando con la aparente simplicidad que propone Schumann en su Arabesca en do, Op. 18, la musicalidad del intérprete afloró con calculada seducción, llevando al oyente a los misterios que encierra esta obra haciendo como si el sonido levitara de la caja del piano respondiendo al impulso de su vibrante tabla armónica. Sus manos eran la causa necesaria de tan ingrávido fenómeno, lo que llevaba necesariamente a rendirse a sus resultados musicales. Schumann era sobrepasado en efectos y consecuencias. Su arte quedó plasmado con el más alto grado de autenticidad.

«El piano de Debussy alcanza en Josu De Solaun cotas de incomparable seducción, semejante a la lograda por grandes maestros franceses del teclado como fueron Samson François y Vlado Perlemuter o el mismísimo Arturo Benedetti Michelangeli»

   Después de un improvisado Intermezzo del pianista que predisponía subliminalmente al próximo encuentro previsto en el programa, se produjo éste en la Sonata en do menor, nº 33, Hob.XVI/20 de Franz Joseph Haydn, que De Solaun convirtió en uno de los momentos de su recital en los que se pudo vivir y experimentar ese misterio del siempre dialéctico movimiento artístico y existencial Sturm un Drang, que caracterizó la época literaria y musical de Europa entre los siglos XVIII y XIX. Superando esa función que se dio en llamar tripartita «sonata de concierto», De Solaun situó la obra en equiparable rango estético a las mejores sinfonías o cuartetos del compositor, apuntando en su tratamiento técnico, de modo especial en su allegro final, a esa modernidad expresiva que habría de esperar al definitivo advenimiento del genio de Bonn. El concepto pianístico que detenta De Solaun de Haydn se puede disfrutar en un su registro reciente editado en doble CD por IBS-Classical  (Ref. IBS252021) que recoge varias sonatas del compositor austriaco y que seguramente se situará como referente indiscutible en el panorama fonográfico internacional dedicado a este músico.

   Como si fuera un segundo acto del recital, éste continuó, después de una improvisada y articulada Elaboratio, con Claude Debussy en dos de sus preludios más esencialmente evocadores; Ondine y Feux d’artifice. La acuosa volatilidad del primer y la refulgencia del segundo casi se materializaron plásticamente en el recinto acústico, reflejándose la trascendente sustancialidad musical en el primer caso y la variada luminosidad en el segundo, que llevaban al oyente a impresionarse con unas realidades que nunca podrían haberse imaginado en tal grado estético. El piano de Debussy alcanza en Josu De Solaun cotas de incomparable seducción, semejante a la lograda por grandes maestros franceses del teclado como fueron Samson François y Vlado Perlemuter o el mismísimo Arturo Benedetti Michelangeli.

   La estela de la excelencia continuó con una interpretación apabullante del Vals Mefisto nº 1, S 514 de Franz Liszt en el que el virtuosismo del intérprete parecía ser el campo dialectico donde confluían el bien y el mal en toda su plenitud existencial, confirmando esa ley universal de la alternancia de los contrarios que rige toda realidad y que, como quedó dicho anteriormente, animó hasta en sus más mínimos detalles la actuación de este enorme músico que se expresa y comunica a través del piano.

«Un músico integral, de los más importantes que ha dado España a lo largo de su historia»

   La recta final del recital estuvo ocupada por una lección magistral de la técnica de pedal (sempre Ped.) a través de la sublime interpretación del último número,  Carrillón Nocturno, de las Siete piezas, op. 18 del genial George Enescu y la revolucionaria versión, por el sugestivo e impregnado sentido andaluz, de la Fantasía bética de Manuel de Falla, lejos de esa complaciente tentación folclórica que suele escucharse en ella en detrimento de su potente y a la vez embrujado mensaje. Su interpretación significó todo un ejemplo de apasionada estilización del encantador duende flamenco, llevado a sus últimas consecuencias cultas.

   Después de una muy particular y serena Conclusio, y para recomponer la concentrada y extensa información pianística que significó este recital, Josu De Solaun quiso terminar su actuación con el Nocturno, op. 62-1 de Frédéric Chopin, con el que hizo todo un ejercicio de la más alta poética musical, desarrollando su contrapuntístico estilo con tan diáfana claridad que hacía olvidar al oyente el estado del instrumento, que no pudo aguantar el poderío físico de este intérprete, que puede llegar a considerarse un músico integral, de los más importantes que ha dado España a lo largo de su historia que se comunica a través del piano.

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