Artículo de Nuria Blanco Álvarez sobre las diferentes tipologías del Género chico
Tipologías de Género chico
Un artículo de Nuria Blanco Álvarez | @miladomusical
En nuestro último artículo para Codalario sobre el Género chico, también en versión podcast, definíamos y explicábamos el origen del Género chico. De manera sintética, podemos decir que se trata de zarzuelas breves de finales del siglo XIX que seguían el modelo empresarial del Teatro por horas o por secciones, es decir, se representaban cuatro piezas de una hora de duración cada una, a lo largo de la tarde, con precios muy asequibles y dando la opción a un mismo espectador a asistir a distintas funciones en un mismo día.
«El nombre, Género chico, únicamente hace referencia a su corta duración, no a su calidad»
Un error común entre los que no conocen el mundo de la zarzuela es pensar a priori, por culpa de su nombre -Género chico-, que se trata de obras de inferior calidad que las de la Zarzuela grande. Nada más lejos de la realidad; son géneros que en muchos casos comparten compositores, libretistas e intérpretes. Su nombre únicamente hace referencia a su corta duración. Lo que sí es cierto es que, al ser espectáculos de consumo inmediato y con la gran demanda diaria que tenía, la presteza de algunos autores en hacer las piezas podría afectar a la calidad de algunas de ellas. Para favorecer la riqueza de ideas y rapidez de escritura, eran muy habituales las colaboraciones entre libretistas, creándose incluso parejas literarias como Perrín y Palacios, López Silva y Arniches, Luis de Larra y Mauricio Gullón, por ejemplo. Y lo mismo ocurría entre los compositores, haciendo parejas artísticas músicos como Chueca y Valverde, Soutullo y Vert, Caballero y Hermoso, por citar algunos.
«Para favorecer la riqueza de ideas y rapidez de escritura, eran muy habituales las colaboraciones de parejas de autores»
Hay quien identifica a las obras de Género chico con obras caracterizadas por su casticismo, de ambiente madrileño y música popular urbana de la época (mazurkas, polkas, valses, tangos, habaneras, …); lo más obvio, con chulapos cantando un chotis. Sin embargo, esto es una notable reducción de lo que es el Género chico pues dichas características se producen solamente en uno de sus tipos, el Sainete lírico -donde también estaría incluido el Sainete andaluz-.
«Bajo la denominación de Género chico se incluyen los Sainetes líricos, Juguetes líricos, Parodias musicales, Revistas, Zarzuelas breves como la Zarzuela regionalista y la Zarzuela cómica»
Bajo la denominación de Género chico se incluyen los Sainetes líricos (como La verbena de la Paloma de Bretón), Juguetes líricos (como Chateau Margaux o La viejecita, de Caballero), Parodias musicales (como Lorencín o El camarero del cine en referencia a la ópera wagneriana Lohengrin o El caballero del cisne), Revistas -con subtipos- (como La Gran Vía de Chueca y Valverde), Zarzuelas breves como por ejemplo las Zarzuelas costumbristas o regionalistas (como Gigantes y cabezudos de Caballero) o las Zarzuelas cómicas (como El dúo de La Africana de Caballero), aunque no siempre aparecen así clasificadas por sus autores.
Lo cierto es que el Género chico es un mundo muy rico y variado, abarcando formas y tipologías distintas, que incluyen infinidad de calificaciones en sus títulos: «Juguete», «Apropósito», «Humorada», «Fantasía», «Gacetilla», «Pasatiempo», … Se han contabilizado más de 200 nomenclaturas distintas que, en muchísimos casos, no conllevan diferencia formal, literaria o musical alguna, aunque en otros sí. Con frecuencia los libretistas tildan a sus piezas caprichosamente o con adjetivos que pretenden aclarar la intención de la obra o para captar el interés del público: «Viaje eléctrico-ilusorio», «Humorada cómico-lírico bufo-mitológica», «Extravagancia», «Disparate» y «Pesadilla», entre otras nomenclaturas. Por otra parte, los propios autores agrupan bajo la misma denominación piezas con diferentes características, o al contrario, utilizan diferentes terminologías para obras similares. En no pocas ocasiones, los límites entre varias categorías no están claramente definidos, ni por supuesto todas las obras son modelos de uno u otro tipo.
Emilio Casares sólo diferencia entre Sainete y Revista, y también menciona las Zarzuelas chicas en un acto deudoras del viejo sistema, pero la profesora Pilar Espín Templado, en un estudio literario del género, clasifica estas obras en: Sainetes (para nosotros Sainete lírico), Pasillos (que para nosotros son en realidad lo mismo que el Sainete), Juguetes (para nosotros Juguetes líricos), Revistas (centrándose en las de actualidad y de espectáculo, aunque nosotros también las encontramos políticas y otras de tintes sicalípticos) y Zarzuelas chicas, subdividiéndolas en pueblerinas, históricas y melodramáticas de ambiente regional, aunque nosotros preferimos hablar de Zarzuelas costumbristas o regionalistas y Zarzuelas cómicas, dentro de una suerte de «Zarzuelas chicas» (es decir, en un acto) y añadimos también la Parodia musical o Zarzuela parodia. Además, como ya explicamos en nuestro anterior artículo sobre Género chico, a diferencia de los especialistas en literatura, como lo son Espín Templado o Ramón Barce, para nosotros la música es inherente al Género chico, desbordando su origen puramente dramático.
En próximos artículos iremos desgranando las particularidades de cada uno de estos tipos de Género chico, como siempre, en Codalario.
Compartir
