Codalario
Está viendo:

Opinión: 'Hasta la montaña'. Presentado el VIII Festival de Música Antiga dels Pirineus. Por Mario Guada

  • txcomparte_facebook
  • txcomparte_twitter
 
21 de junio de 2018

   Hasta la montaña. Presentado el VIII Festival de Música Antiga del Pirineus

   Por Mario Guada | @elcriticorn
Los meses de mayo y junio suponen, para los medios especializados, un auténtico tour de force en relación con las presentaciones de las nuevas temporadas musicales, tanto de la capital como de otras regiones. Uno, que tiene que acudir a unas cuantas de ellas entre ambos meses, se encuentra de todo: propuestas más y menos atractivas, presentaciones más o menos convencionales y en general una atención a los medios muy cuidada y detallista, que es de agradecer. De entre las últimas presentaciones a las que he tenido la oportunidad de asistir, me ha llamado poderosamente la atención la de este VIII Festival de Música Antiga dels Pirineus, llevada a cabo en una comida informativa a algunos medios especializados en un céntrico restaurante de Madrid. Es la primera vez que este festival decide salir de los límites de su Catalunya natal, con el fin de ampliar horizontes, tal y como nos hicieron saber sus representantes: Albert Batalla, alcalde de La Seu d'Urgell –principal localidad del festival–, y Josep María Dutrén, director del mismo.

   Vayamos, primeramente, con los datos: el Festival de Música Antiga dels Pirineus [FeMAP] desarrollará esta octava edición entre el 29 de junio y el 26 de agosto, es decir, casi 60 días en los que se llevarán a cabo un total de 52 conciertos en 37 municipios –32 en Cataluña, 3 en Andorra y 2 en Francia–, cinco de los cuales se integran por vez primera en el festival. El FeMAP cuenta, además, con una amplia oferta cultural, gastronómica y turística, lo que les lleva a concebir su festival como una experiencia multisensorial que va más allá de lo puramente musical. Es por ello que además de los conciertos se han programado 5 sesiones Gastrofilm [degustación de productos locales+pase de un film de temática musical en espacio de amplio interés artístico], más de 100 packs turísticos [entrada+hotel], 8 escapadas musicales organizadas, 42 actividades complementarias gratuitas incorporadas con la entrada al concierto [visitas guiadas a monumentos, museos, yacimientos...], un curso de divulgación, 17 miniconciertos en centros con colectivos en riesgo de exclusión [sin movilidad] y 6 talleres previos+asistencia a los conciertos convencionales dirigidos a colectivos en riesgo de exclusión [con movilidad]. El festival cuenta en su octava edición con un presupuesto total de 435.000 €uros, cuyas aportaciones principales se deben a los distintos ayuntamientos que lo conforman [30,69%] y a la Generalitat de Catalunya [28,28%], quedando el restante entre las Diputaciones de Barcelona, Lleida y Girona [17,93%], las venta de entradas y CD del festival [13,63%], patrocinadores privados [3,33%], el Ministerio de Cultura - INAEM [2,76%], el Gobierno de Andorra [2,30%] y el de Luxemburgo [1,08%].

   El FeMAP nació en 2011 con el objetivo de aglutinar las diversas acciones dispersas que llevaban a cabo una serie de municipios del Pirineo catalán, y sin duda se ha ido construyendo una identidad propia, logrando erigirse como un pilar fundamental en la estrecha simbiosis entre oferta cultural y turística, en una manera de gestionar los recursos y las iniciativas culturales –musicales y del patrimonio artístico y natural de la región– que cada vez tiene más aceptación entre el público y entre los agentes participantes en su organización, ya que se convierte en un dinamizador del desarrollo rural de las diversas comarcas involucradas. En la edición que se inaugurará en unos días, se han programado conciertos en diferentes municipios de la Cerdanya, Alt Urgell, Berguedà, Ripollès, Solsonès, Val d'Aran, Alta Ribagorça, Pallars Jussà, Pallars Sobirà, el Rosellón y Alta Cerdanya, además de Andorra. El éxito del público y el interés de las instticuciones es evidente si se observa la comparativa anual desde su fundación: 10 municipios participantes en 2011, por los 37 de 2018; 16 conciertos programas en aquel primera año, por los 49 del presente; y lo que es más imporante, un total de 1.427 asistentes en la primera edición, por los 4.353 de la séptima edición.

   Se debe aplaudir esta propuesta, y se debe hacer por diversos motivos, siendo el primero de ellos el atrevimiento de pasar de un festival musical de amplio espectro –que llevaba establecido en la región más de sesenta años–, a uno totalmente específico, el cual obligaba a sus organizadores no solo a empezar de nuevo, sino también a crear un público y a involucrar a los distintos colectivos en ello. El FeMAP puede decir, con mucho orgullo en la actualidad, que, gracias a la impronta que este festival ha ido dejando, se ha logrado la creación de un conservatorio de música de los Pirineos, establecido en tres municipios de la región. Pero no solo eso, sino también que el público de los municipios viva en primera persona y como una fiesta cada nueva edición, pasando de asistir con recelo a aquellas primera citas, a ser un público asiduo que no deja escapar ni una edición sin asistir. Por otro lado, el esfuerzo puesto por el FeMAP en captar a los asistentes foráneos, el cual es más que evidente y llevado a cabo con una notable inteligencia, destacando especialmente sus planes de escapadas por fines de semana, con los que ofrecer a quienes lo deseen una oferta que va más allá de los propios conciertos, promocionando también su riquísimo patrimonio artístico –un románico casi único en nuestro país– y gastronómico. Tanto es así, que el FeMAP destaca por tener una web propia de Booking, lo que permite a su público reservar a la vez y desde el mismo lugar el hotel y los conciertos a los que quiera asistir, junto a las actividades asociadas a cada concierto. Su apuesta por esas ‘Escapadas musicales’ –con el lema es ‘Ven, vive y escucha los Pirineos’– ofrece productos de dos o tres días combinados con un par o tres de conciertos, y una serie de actividades complementarias, que pueden ir desde visitas guiadas, hasta museos, monumentos, yacimientos, actividades artísticas y descubrimiento de artesanos, o paseos por el entorno natural.

   En cuanto a la oferta puramente concertística, y dejando a un lado filias y fobias, la apuesta –como así ha sido por convencimiento a lo largo de su historia– centra su atención en conjuntos e intérpretes catalanes –de nacimiento o adopción–, dado que entienden que el compromiso con la Generalitat de Catalunya y los Pirineos debe ser fundamental dado que ellos sufragan la mayor parte del presupuesto del festival. Entre los destacados para esta próxima edición están la Escolanía de Montserrat y la Capilla de Música de Montserrat, que serán los encargados de inaugurar el festival en La Seu d’Urgell el 29 de junio, con Cererols y otros compositores de la Abadía de Montserrat. Pero también lo serán el Coro de Chicas del Orfeón Catalán, que interpretará Ecos de la antigua Europa; Pyrenaeus Ensemble –un conjunto surgido ex profeso para la interpretación en el festival, con producciones propias a lo largo de las últimas ediciones–, que presentará Las Cuatro Estaciones de Vivaldi; el Quartet Teixidor, con su programa Haydn y Mozart: el equilibrio perfecto; Qvinta Essençia, con el Primo libro di madrigali, de Luca Marenzio; o Locus Desperatus, que realizará un viaje al pasado con La música en la capilla real de Martín el Humano, entre otros conjuntos. Por otro lado, la presencia de ensembles extranjeros ya establecidos es importante, como el caso de Tasto Solo y su programa Early Modern English Music: Songs, consorts & grounds of Renaissance, 1500-1550; The Illyria Consort que ofrecerá sus Tesoros vieneses; Ludovice Ensemble junto a la soprano María Hinojosa, con un programa dedicado a la Música de Cámara para la Corte de Lisboa;el especialista en el violoncello da spalla, Sergey Malov, que interpretarña un programa titulado Folies d'Espagne; pero también artistas nacionales como Emilio Moreno, que presentará su programa Al centro de la armonia: Música barroca para violín y viola a solo. Esto, por poner solo algunos ejemplos del total de su programación.

   En definitiva, una propuesta merecedora de la máxima atención por parte del público, pues logra aglutinar en sí misma parte de todo lo mejor que uno puede disfrutar en el período estival: música, patrimonio artístico, gastronomía, buen tiempo... Y todo ello a precios más que razonables y de un nivel –sobre el papel y no habiendo conocido aún de primera mano su amplia oferta– notable y más que apetecible. Toda la información al respecto del programa, las escapadas, los municipios, alojamientos y todo lo necesario puede descubrirse en la web del festival.

Autor:Mario Guada
  • txcomparte_facebook
  • txcomparte_twitter

Compartir

Publicidad

<< volver

Búsqueda en los contenidos de la web

Buscador

Newsletter

Darse alta y baja en el boletín electrónico