CODALARIO, la Revista de Música Clásica

LIBROS Y GRABACIONES

Libro: «Richard Strauss, Stefan Zweig. Correspondencia (1931-1935)»

13 de junio de 2022

Acantilado publica el libro Richard Strauss, Stefan Zweig. Correspondencia (1931-1935), editado por Willi Schuh

«Richard Strauss, Stefan Zweig. Correspondencia»

Correspondencias

Por Albert Ferrer Flamarich
Richard Strauss, Stefan Zweig. Correspondencia (1931-1935). Willi Schuh. Acantilado, Barcelona, 2022. (155 págs.) ISBN: 978-84-18370-95-3. 

   Como es sabido, los epistolarios, como subgénero literario, han sido muy apreciados históricamente. En los últimos años han vuelto a tenerse en alta estima como vía de acercamiento directo al autor y su vida privada, a la par que son un reflejo social y cultural. En esta línea, Acantilado acaba de lanzar la correspondencia entre el compositor Richard Strauss y el escritor Stefan Zweig, durante los años de creación conjunta de la ópera La mujer silenciosa, estrenada en Dresde el 24 de junio de 1935. El volumen supone uno de los escasos títulos en lengua española sobre la obra y figura de Strauss, carente incluso de alguna monografía exhaustiva y de cabecera, salvo la elemental y prácticamente ilocalizable contribución del comentarista musical Enrique Pérez Adrián que Ediciones Península comercializó hace unas dos décadas. Por otro lado, el presente libro se añade a la amplísima colección dedicada a Zweig, que el sello barcelonés lleva a cabo como uno de los ejes de su catálogo y del que se han comercializado novelas, biografías ensayos y otras compilaciones epistolares como las compartidas con Friderike Zweig, Joseph Roth y Hermann Hesse. 

   La selección numerada de 130 cartas, elaborada por Willi Schuh y traducida excelentemente por Carlos Fortea, se inicia el 29 de octubre de 1931 con el obsequio de Zweig a Strauss de un ejemplar de la carta que Mozart envió a su prima de Augsburgo del 5 de octubre de 1777 y que formaba parte de un tiraje de 50 copias que se imprimieron a modo de coleccionista. Ello sirvió como excusa para plantear un proyecto musical que cristalizaría en la citada ópera, cuya génesis puede rastrearse en esta fuente documental que también ofrece el testimonio intelectual y artístico de la cooperación entre dos de los exponentes culturales de mayor repercusión del ámbito europeo del momento. En este sentido, abundan las pistas sobre un amplio abanico de temas y aspectos que van desde la concepción dramatúrgica de los recitativos o las negociaciones para la edición de la partitura de Arabella hasta la negativa del compositor a adaptar Die Schweigsame frau para orquesta reducida, pasando por el desmentido del comentario chismoso atribuido a Toscanini que difundió un periódico londinense en 1934; así como la gestación otros proyectos operísticos que no prosperaron, a pesar de los “monstruos” preparados por el escritor: una versión de El flautista de Hamelin, de La Celestina de Fernando de Rojas, de Calandria de Dovizi, de Semiramide de Calderón de la Barca, de La judía de Toledo de Grillparzer o de algunas obras del abate Cesti. De éste último, finalmente saldría la última ópera de Strauss, Capriccio, aunque sin la participación de Zweig. También comentan la oportunidad de elaborar un prólogo que Strauss no llegó escribir para la biografía Wagner: Mensch und Meister de Guy de Pourtalès. Y, sobre todo, se concreta la convicción del compositor de trabajar sólo Zweig -a quien considera el relevo de Hofmannsthal,- y no con otros literatos cuya altura poética distaba de la calidad inspiradora para él, siendo esto un motivo de desavenencias, como le deja claro en algunas cartas que siempre mantienen un estilo conciso, correcto y directo, frente a la prolijidad, la prudencia y la mayor intensidad emocional predominantes en Zweig.

   Por otro lado, la única imagen incluida en esta traducción corresponde al cartel del estreno (pág. 153) en que sí aparece el nombre de Stefan Zweig como autor del libreto, tras la determinación de Strauss ante la contrariedad de las autoridades nazis. Este es uno de los distintos episodios del ambiente cada vez más tenso que vivieron los dos creadores para defender su independencia artística frente a las contrariedades políticas. Una presión que también fue motivo de conflicto entre ambos, como prueba la carta que el compositor envió el 17 de junio de 1935, tras la de Zweig fechada dos días antes en la que el escritor le exponía las razones por las que cesaba su colaboración: particularmente, en solidaridad con los judíos perseguidos por el nazismo, además de recriminarle la supuesta exposición política tras algunos gestos públicos como la aceptación del cargo de presidente de la Cámara de Música del Tercer Reich. 

   El libro se cierra con un texto del 3 de julio de 1935 donde Strauss resume cómo contactó con Zweig y como se desarrolló la composición de la ópera. Esto precede el memorándum que el compositor redactó en 10 de julio de 1935 para defenderse de las acusaciones y la denuncia que el gobernador de Sajonia, Martin Mutschmann, envió a Hitler el día 1 de ese mismo julio, tras interceptar la referida carta del 17 de junio dirigida al escritor. Una denuncia también insertada en esta edición, que sigue la línea del sello Acantilado con un oportuno aparato de notas críticas a pie de página pero que, lamentablemente, ha descartado la inclusión del tan necesario índice onomástico para facilitar las consultas y datos concretos sobre obras y personalidades en un tipo de documentación ésta, tan salpicada de referencias, que deviene fuente obligada de consulta para trabajos de mayor envergadura. Un sello editorial del prestigio, rigor y presencia en el mercado como Acantilado debe cuidar estas herramientas, pues erosionan el carácter capital y la utilidad de su apuesta por la bibliografía musical. 

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