CODALARIO, la Revista de Música Clásica

Críticas

Crítica: Thierry Fischer dirige a la Sinfónica de Castilla y León y a Brass for Africa

18 de abril de 2023

Crítica del concierto de la Sinfónica de Castilla y León y el Ensemble Brass for Africa bajo la dirección de Thierry Fischer

Thierry Fischer con la Sinfónica de Castilla y León y Brass for Africa

Del corazón de la injusticia

Por Agustín Achúcarro
Valladolid, 13-04-23. Auditorio de Valladolid, Sala Sinfónica Jesús López Cobos. Obra: Ethiopia´s Shadow in America de Florence Beatrice Price, Kisoboka (Todo es posible), concerto grosso para ensemble de metales y orquesta de Cuy Barker y Alan Fernie y la Sinfonía nº9 en mi menor, op. 95 «del Nuevo Mundo» de Dvorák. Orquesta Sinfónica de Castilla y León. Ensemble de metales y percusión: Tonny Mwolese y Confidence Mugisha, trompetas, Sumayya Nabakooza, tuba, Allan Mukama, trompa, Mouris Sekiranda, trombón, e Ivan Kibuuka, percusión. Director: Thierry Fischer.

   El centro de este concierto, su eje, fue la participación del Ensemble de metales de Brass for Africa. Un grupo de músicos que han vivido entornos muy hostiles de guerra y violencia, que han sido capaces de sobrevivir a ese ambiente gracias a la música, a través de una organización benéfica que aborda proyectos para colectivos desfavorecidos en Uganda, Ruanda y Liberia. Para ellos se estrenaba Kisoboka (Todo es posible) de Barker y Fernie, un concerto grosso para ensemble de metales, percusión y orquesta, en colaboración con la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia y la Orquesta Sinfónica de Bilbao. Una obra creada en función de estos instrumentistas y sus circunstancias, que lleva a reflexionar sobre la vida en condiciones extremas. Durante la obra la tuba Nabakooza, en una intervención hablada, recordó que «sus vidas han sido muy tristes, con muchos y enormes desafíos» y puntualizó que «han sido niños de la calle, refugiados de guerra». Después Mugisha concluyó con un hilo de esperanza: «Con la música, Kisoboka, todo es posible». Quizá era una actuación para un concierto extraordinario en el que, de una u otra manera, el ensemble Brass for Africa se hubiera convertido en el centro de todo el programa, con su personalidad y su carácter especial, sin estar sujetos a los códigos de un concierto de temporada. De todas formas, es innegable que con su ritmo y su forma de entender la música Tonny Mwolese y Confidence Mugisha, trompetas, Sumayya Nabakooza, tuba, Allan Mukama, trompa, Mouris Sekiranda, trombón, y el percusionista Ivan Kibuuka conectaron con el público y lo atraparon con su mensaje.

   Antes, la Sinfónica de Castilla y León interpretó La sombra de Etiopía en América de Florence Beatrice Price. Una obra que esgrime los problemas de la esclavitud, a cuya autora se la reconoce como la primera compositora afroamericana de música sinfónica. Su vida revela las dificultades brutales de las mujeres, más aún si pertenecían a la comunidad negra, para componer y ser reconocidas en torno a 1933. Thierry Fischer y la orquesta, a través de los cambios de coloración, permitieron que surgiera la sensación de un lamento en La llegada del negro a América cuando fue traído aquí por primera vez como esclavo o cierta calidez en el Andante, que se sustenta en las cuerdas. Y al sentido característico del ritmo, se unió un colorido denso. Después de las obras citadas, llegaría una versión fulgurante de la Sinfonía nº9 en mi menor, op.95 «del Nuevo Mundo». 

   Thierry Fischer dirigió la sinfonía con vehemencia y contrapuso a esa premisa un Largo de sutiles pianos y de unos crescendos nada bruscos, que permitieron acentuar el contraste entre la famosa melodía del corno inglés y sus consecuencias en el resto de maderas y cuerda, ante los fuertes acordes de los metales. En el Scherzo se pudo dar más protagonismo a los aspectos cantabiles. El último movimiento se caracterizó por un exhaustivo empuje de las distintas secciones desde el unísono inicial, para culminar de manera solemne, en un final enfatizado intencionadamente por el director. Lo dicho en relación a la tensión propuesta no ocultó cierta melancolía y cierto tono nostálgico, en un ámbito, por lo general, coherentemente articulado.

Foto: OSCyL

Sinfónica de Castilla y León Thierry Fischer Brass for Africa