CODALARIO, la Revista de Música Clásica

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Crítica: Recital de Stephen Hough en el Festival de Úbeda

2 de mayo de 2024

Crítica del recital ofrecido por Stephen Hough en el Festival Internacional de Música y Danza Ciudad de Úbeda 2024

Stephen Hough en el Festival de Úbeda

Rígido y tenso pianismo

Por José Antonio Cantón
Úbeda, 31-V-2024. Auditorio Hospital de Santiago. XXXVI Festival Internacional de Música y Danza Ciudad de Úbeda 2024. Recital de piano de Stephen Hough. Obras de Cécile Chaminade, Frédéric Chopin y Franz Liszt.

   En el cuido que mantiene siempre el director del Festival, el concertista y didacta Esteban Ocaña, por ofrecer recitales de piano que conciten gran atención tanto para el público en general como para los amantes de este instrumento en particular, ha tenido a bien en esta edición contar con la actuación de uno de los pianistas ingleses más considerados en las últimas décadas como es Sir Stephen Hough con un programa en el que se reivindicaba el valor de la compositora e intérprete francesa del siglo XIX y parte del XX, Cécile Chaminade, a través de cuatro piezas, repartidas al inicio de cada parte del recital, y dos obras románticas de máximo rango estético como son  la Sonata  en si menor, S.178 de Franz Liszt y la Tercera sonata, también en si menor, op. 58 de Federico Chopin.

   Como toma de contacto con la audiencia, Hough tocó en primer lugar Automne, segundo de los Seis estudios de concierto, op. 35 de Chaminade, haciendo gala de su poderoso mecanismo en su parte central en contraste con el melodioso canto de sus partes extremas. Le siguió Autrefois, cuarta de las Seis piezas humorísticas, op. 87 con la que la autora se retrotrajo al mejor clavecinismo del Siglo de Oro francés, que permitió al pianista ofrecer su precisa técnica de pulsación.

   La misteriosa irrupción de los primeros compases de la gran sonata lisztiana obligaba a cambiar la longitud de onda perceptiva del oyente que pudo sentirse concernido a tope en su capacidad de escucha. Como queriendo dejarlo todo muy claro, Hough cayó en un formalismo tenso y rígido a la vez, que impedía percibir el fantástico componente poemático de esta obra cumbre del pianismo de todos los tiempos, decayendo así su enorme potencial expresivo. Todo quedaba en su lugar métrica y dinámicamente, pero sin llegar a esa arrolladora fantasía que requiere su abrumadora inspiración, entorpecida en algunos instantes por la acumulación descontrolada de sonoridad en la que no terminaban de definirse las estructuras armónicas. 

   La segunda parte la inició con Thème varié, op. 89 también de Chaminade, en la que dejó un especial sentido de elegancia que acompasaba constantemente el discurso de la obra. En Les Sylvains, op. 60, que cerraba las muestras de la compositora gala, se impuso la impronta de su tonalidad mayor de Re, sin perderse en instante alguno ese candor que desprende la obra.

   Con la Tercera sonata de Chopin se produjeron los mejores momentos de la velada, especialmente en su tercer movimiento, Largo, con el que Hough alcanzó ese grado de excelencia sólo posible en unos privilegiados del teclado que saben adentrarse en los secretos del romanticismo más sustancial y determinante, justificando las bondades de este magnánimo estilo que ha marcado la historia de la música hasta el límite de una posible contaminación. Sólo por este largo tiempo absolutamente mágico la actuación de Hough se justificaba en el Festival, al romperse de manera sublime la constricción expresiva a la que tiende la musicalidad de este maestro británico del teclado. 

   El recital concluyó con dos bises de exquisita factura: Frühlingsrauschen, op. 32 núm. 3 (Susurro de primavera) del compositor noruego Christian Sinding, y la siempre sugestiva creatividad de Federico Mompou contenida en su inspirada pieza Jeunes filles au jardin (Jovencitas en el jardín), tercera de su tríptico impresionista Scènes d'enfants escrito en 1918, que se convirtió con sobrado merecimiento en el segundo momento estelar de esta importante velada de la presente edición del Festival ubetense.

Foto: Jesús Delgado Martínez / Festival de Úbeda

Stephen Hough Festival de Úbeda