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Crítica: La Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia y Virginia Martínez rinden homenaje a Astor Piazzolla

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Autor: José Antonio Cantón
15 de septiembre de 2021

Brillante homenaje a Piazzolla

Por José Antonio Cantón
Muricia. 10-IX-2021. Auditorio y Centro de Congresos «Víctor Villegas». Obras de Astor Piazzolla. Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia. Solistas: Romina Balestrino [canto], Orlando Dibelo [bandoneón] y Pedro Valero [piano]. Virginia Martínez [dirección].

   En el año del centenario del nacimiento Astor Piazzolla, creador del llamado «nuevo tango», la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia [ÖSRM] ha programado su concierto inaugural de temporada bajo el título Piazzolla 100 por 100, dedicado a rememorar tal aniversario contando con artistas que conocen desde dentro el arte de este compositor platense como son la cantante bonaerense Romina Balestrino o, en toda su esencia, el reconocido bandoneonista argentino Orlando Dibelo, y la participación del pianista murciano Pedro Valero que reforzaba polifónicamente la función de la orquesta.

   La introducción del concierto fue con el tema «Jorge Adiós», recogido en la banda sonora del film Llueve sobre Santiago del cineasta chileno Helvio Soto. Virginia Martínez adaptó su dirección al sentimiento de tristeza que contienen sus sones sirviendo como predisposición emocional a la melancolía natural que emana de la música de este compositor. Siguió «Vamos Nina», una de su canciones más famosas, en la que la que Romina Balestrino se lució en la estilística dicción de los versos del gran poeta uruguayo Horacio Ferrer. La cantante creció en expresividad con la siguiente canción, «Chiquilín de Bachín». El breve inicio del bandoneón, cargó de emoción esta especie de vals referido en el texto, también de Ferrer, a la figura de un chico que vendía flores por los bares de la zona bohemia y salas de espectáculos de la bonaerense Avenida Corrientes.

   Uno de los momentos más relevantes del concierto fue sin duda la versión orquestal del quinteto titulado «Mamuki», que el músico dedicó a su segunda esposa, Laura, y que fue todo un portento de delicada dirección de Virginia Martínez, entendiendo la declaración de amor que encierra esta obra. Como contraste y sin dejar ese aire de nostalgia, Romina Balestrino transmitió este sentimiento recogido en los versos de Mario Trejo de su poema «Los pájaros perdidos», que Piazzolla convirtió en una canción de referencia en su rico repertorio canoro.

   La última parte del concierto estuvo dedicada a grandes éxitos del compositor empezando por su universal «Oblivion», integrada en la banda sonora del film Enrique IV de Marco Bellocchio, realizado el año 1984, y que desde entonces es una de las señas de identidad de este músico. Las intervenciones de clarinetista Francisco Ferrer y el oboísta Emilio Castelló resaltaron entre la orquesta con especial gusto y musicalidad. Después de una interpretación emocionante de Romina Balestrino de la «Milonga de la Anunciación» perteneciente a la ópera-tango María de Buenos Aires, una de las más atractivas colaboraciones de Piazzolla con el poeta antes mencionado Horacio Ferrer, con la que alcanzó un gran éxito en la década de los sesenta, el programa se cerraba con el tango «Onda 9» que compuso en recuerdo del conjunto instrumental de nueve músicos que como compositor y bandoneonista lideró a principios de la década de los setenta. La versión sinfónica ofrecida por la ÖSRM culminaba el gran trabajo técnico de preparación y ensayo realizado así como la consecución de de una destacada inmersión estilística favorecida por unas interesantes adaptaciones orquestales.

   El público, que llenaba el aforo permitido del auditorio mostró tal entrega y reconocimiento a los intérpretes que llevó a éstos a ofrecer tres bises: «Adiós Nonino», un más que sentido recuerdo de Piazzolla a su padre, que lo identifica como un creador singular; el más impulsivo por su energía, «Libertango», otra de las piezas más significativas del nuevo tanguear del que hizo gala, e identificaba al compositor, para terminar con una versión para bandoneón solo del tango «Flores Negras», del también compositor de tango clásico Francisco de Caro con el que Orlando Dibelo rubricaba los orígenes estéticos de este baile rioplatense desde la pureza de concepto y sentido de su interpretación, produciéndose así uno de los momentos de argentinidad más auténticos de la velada. Finalizaba así uno de los conciertos de apertura de temporada más exitosos de los últimos años de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia, que fue presentado por la periodista alemana de origen uruguayo Valeria Risi, que sintetizó cada una de las obras del programa implementadas por las imágenes que sobre Piazzolla se proyectaban en el fondo del escenario a modo de una ilustrativa performance.

Fotografía: ÖSRM.

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