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Crítica: Virginia Tola y Rubén Fernández Aguirre estrenan temporada en las «Notas del Ambigú» del Teatro de la Zarzuela

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Autor: David Santana
10 de octubre de 2019

Tangos y sevillanas

Por David Santana | @DSantanaHL
Madrid. 08-X-2019. Teatro de la Zarzuela. Notas del Ambigú. Virginia Tola [soprano] y Rubén Fernández Aguirre [piano]. Canción argentina. Obras de Carlos Guastavino, Alberto Williams, Carlos López Buchardo, Astor Piazzola, Alberto Ginastera y Carlos Gardel.

   Siempre he pensado que en la enseñanza obligatoria se deberían impartir danzas españolas, ya que me parece moralmente reprobable que un chaval salga del colegio sin saber cuatro cosas de sus tradiciones. Y que luego así pasa, que sin saber bailar sevillanas, necesita inventarse Tinder para que un hombre hable con una mujer. Pero hasta que eso ocurra no todos los españoles sabrán bailar sevillanas igual que no todos los argentinos saben cantar tangos. La propia Virginia Tola admitió en el recital que dio el pasado martes en la cafetería del Ambigú del Teatro de la Zarzuela que no era su repertorio habitual. Entonces mi pregunta es, ¿por qué cantarlos? ¿Por ser argentina? ¿Y por qué la próxima vez no sale a cantar Daniel Bianco, puesto que también comparte esa condición?

   No se confundan, que esta no es una crítica a las capacidades vocales de Virginia Tola, una cantante con una trayectoria más que brillante y unos recursos que no dudó en mostrar, vibratos, rápidos cambios de matiz para marcar los contrastes, potencia y un chorro de voz bien sostenido en los forte y delicados piano. Pero es que, el programa decía claramente «canción argentina» y, en este caso, hay algo más importante que los vibratos e impostar bien la voz: la letra. Tal vez fuese este el fallo más flagrante de Virginia Tola, que no se le entendiese en absoluto al cantar.

   Si hubiera interpretado a Rossini, Verdi, Puccini o incluso una suite de romanzas de los zarzuelistas del siglo XX, hubiera sido seguramente un recital para guardar en el recuerdo. Pero no, tenía que ser canción argentina, porque claro, ¿quién mejor que una argentina para cantar el repertorio rioplatense?

   No se me adelanten, que ya les respondo yo: un vizcaíno. ¿Un vizcaíno? Pues sí, o así al menos lo demostró Rubén Fernández Aguirre tanto con su apasionada interpretación de «Verano porteño» a solo, como ofreciendo un fraseo mucho más musical, inteligente y expresivo que la opción que tomó Tola, quien no siguió en todo momento las propuestas de Fernández Aguirre, especialmente en cuanto a matices en Guastavino y Ginastera. No obstante, funcionó mejor este binomio en Alberto Williams y Carlos López Buchardo.

   «Volver» y «Melodía del Arrabal» son tangos muy conocidos y, precisamente por ello, debe tenerse aún más cuidado con estos y, ante todo, saberse la letra. ¿Cómo vas a evocar tu viejo barrio leyendo un papel?

   Por suerte hubo dos propinas que hicieron que mereciera la pena haber asistido al recital: «Alfonsina y el mar» de Ariel Ramírez, en la que la interpretación de Virginia Tola fue, esta vez sí, popular, llegando incluso casi a recitar, porque esos recursos sí son lícitos en este repertorio del que por fin pareció darse cuenta la soprano que no era bel canto. Y para finalizar la «canción española» de El Niño Judío [Pablo Luna] que me acaba por dar la razón en eso que les decía al principio de que un argentino, por el mero hecho de haber nacido allá, no tiene por qué saber cantar tangos y que puede, perfectamente, dominar algo tan italiano como Verdi y el bel canto o cantar romanzas españolas como Victoria de los Ángeles o Teresa Berganza, quién sabe si hasta a lo mejor podría un argentino aprender a bailar sevillanas.

Fotografía: Facebook Virgina Tola.

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