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Crítica: Todos los Tonos y Ayres e Íliber Ensemble en el Festival de Música Antigua «Andrés de Vandelvira»

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Autor: José Antonio Cantón
15 de octubre de 2021
Festival de Música Antigua «Andrés de Vandelvira»

Homenaje a Diego de Pantoja

Por José Antonio Cantón
Los Villares (Jaén). Casa de la Cultura. 9-X-2021. Festival de Música Antigua «Andrés de Vandelvira» [FeMAAV]. Todos los Tonos y Ayres & Íliber Ensemble. Solista: Abigail R. Horro (soprano). Directores: Rubén García Benito (flauta de pico, sheng, dizi, xiao, erhu, joomei y canto mongol) y  Darío Tamayo (clave).

   Bajo el título El clave del Emperador: tras el legado de Diego de Pantoja se ha inaugurado el FeMAAV, derivación del prestigioso Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza (FeMAUB), orientado con la clara intención de apoyar y promocionar a los músicos de Jaén y de Andalucía, como se desprende de su programa de veintiséis conciertos, que se desarrollarán a lo largo de dos meses en otras tantas localidades de la provincia jienense bajo el patrocinio institucional de la Diputación Provincial y la Diócesis de Jaén, que cede templos y espacios para su celebración. Su director artístico y general, el catedrático de musicología de la Universidad de Jaén, Javier Marín, ha querido ampliar los horizontes del FeMAUB potenciando este festival, que lleva el nombre del gran arquitecto renacentista alcaraceño, como amplio preámbulo de la parte más condensada de la programación del gran evento musical ubeto-baezano que este año cumple su vigésimo quinto aniversario.

   Dos grupos se han asociado para presentar este singular concierto inaugural en el que se ha podido disfrutar de los sones orientales mezclados con los de los de finales del siglo XVI y principios del XVII en Europa, época de la estancia del misionero jesuita Diego de Pantoja en la Ciudad Prohibida de la corte imperial china, entre otras disciplinas, como introductor de la música europea en aquel inmenso país y destacada figura junto a Matteo Ricci, compañero de congregación, como destacado embajador de la cultura de occidente. Dividido en cuatro partes, la primera estuvo dedicada a obras relacionadas con las iniciales experiencias musicales de Pantoja anteriores a su viaje a Pekín, destacando el villancico anónimo Nueva de empresa de Ignacio que vino a entonar definitivamente la voz de la polifacética intérprete coruñesa Abigail R. Horro -toca también la flauta de pico, el arpa y los instrumentos chinos guzheng y morin juur-, demostrando una adecuada emisión y afinación en su natural canto sin impostación alguna. Cerrando este bloque, fue muy interesante el Gloria (Liangshan) anónimo pequinés, de curiosa mixtura estilística.

   Tras un comentario ilustrativo de la música escuchada y la subsiguiente por parte de Rubén García Benito, que lo fue haciendo de todas las partes del concierto, la segunda estuvo dedicada a piezas referidas a las Congregaciones de Beijing destacando las que cerraban este apartado, Il pietoso Giesù y Nell’ apparir del sempiterno Sole del admirado castrato de la Capilla Sixtina, el sacerdote soriano Francisco Soto de Langa, después de Sandixima (Sanctissima), un anónimo chino dedicado a la Virgen de marcada fonación oriental.

   El tercer apartado del programa titulado Música, cosmos y hombre: teoría para el emperador recogía distintas obras compiladas por el gran erudito y sinólogo, también jesuita, el alemán Athanasius Kircher, Gloria Patri perteneciente al Magníficat de primer tono de Cristobal de Morales, o Paradigmata de Lelio Colista tenido por «verdadero Orfeo de la ciudad de Roma», por el mencionado copista y compilador. A éste también llamó la atención la conocida pieza Tono hypodorio, que ambos grupos interpretaron con verdadera distinción en cada uno de los instrumentos intervinientes, produciéndose uno de los momentos más atrayentes de la actuación

   La cuarta y última parte del concierto, titulada Música para el emperador, se inició con dos tiempos de la Sonata, Op. 3 nº 4 (Grave y Cantabile) de Teodorico Pedrini, también sacerdote misionero, asentado en la corte imperial china, y que sirvió de preámbulo para el apartado a seis divertimentos chinos como así les dio nombre el sacerdote y sinólogo francés Joseph-Marie Amiot, que llevaron al auditorio a disfrutar del, para nosotros, delicado exotismo de la música culta de la gran «Nación del Centro», que es como los chinos llaman, entienden y dan razón de ser a su país.

   Dos canciones anónimas mongolas precedieron a una esencial, galante y cuidada interpretación de la conocida danza Les Sauvages extraída de la famosa ópera-ballet Les indes galantes de Jean Philippe Rameau, que llevaba al oyente a reencontrarse con el barroco europeo más evolucionado y brillante. Como bis ambos grupos interpretaron una página titulada Chinese Air que, según relata su anónimo autor, transcribió con exactitud de la actuación musical en Londres de un comerciante  cantonés, y que puede considerarse como un ejemplo de las primeras experiencias públicas de la música china en Europa. Se confirmaba con este programa, que próximamente se publicará en un registro fonográfico de la discográfica IBS Classical, el lema que da nombre a la propuesta del Festival, «Ampliando horizontes», que lo va a ser tanto en la diversidad de espacios como en repertorios y, que en este caso, ha servido para recordar y poner en valor la figura de Diego de Pantoja en el 450 aniversario de su nacimiento.

Foto: FeMAAV

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