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GUILLERMO TURINA, chelista: 'Mientras sigamos bajo el yugo del 21% la cultura vivirá un sufrimiento continuo'

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18 de junio de 2016

GUILLERMO TURINA, violonchelista: ´Mientras sigamos bajo el yugo del 21% la cultura vivirá un sufrimiento continuo´

  Una entrevista de Albert Ferrer Flamarich
  Fotografía: Adam Dias Quiteiro
Guillermo Turina (Madrid, 1986) es uno de los jóvenes intérpretes españoles con mayor proyección nacional e internacional. Diplomado en el Conservatorio Superior de Zaragoza, igualmente amplió su formación en la Escuela Superior de Música de Cataluña, en la especialidad de violonchelo histórico e hizo el máster en Musicología por la Universidad Autónoma de Barcelona. También ha realizado estudios como el Máster en Interpretación Orquestal en la Fundación Barenboim-Said de Sevilla y la diplomatura de la Formation Supérieureaumétier de l’orchestre classique et romantique en Saintes, bajo la tutela de Hillary Metzger y Christophe Coin. Lo entrevistamos con ocasión del reciente lanzamiento de su libro La música en torno a los hermanos Duport para la Editorial Arpegio, una publicación sobre dos grandes intérpretes que colaboraron en la consolidación del violonchelo como instrumento solista.

Usted es uno de los jóvenes valores musicales españoles que ya se está posicionando como un artista de referencia. Pertenece a la generación del 86 que aglutina un considerable número de solistas y músicos en distintos con una proyección. ¿Cómo ve el futuro musical y cultural de España?

Estamos viviendo una época maravillosa en la música clásica española y creo que eso nos asegura un futuro musical estupendo. Hoy por hoy, muchas de las mejores orquestas del mundo cuentan con músicos de nuestro país entre sus filas e incluso en puestos importantísimos. Tenemos grandes solistas y grandes directores, agrupaciones de cámara consideradas entre las mejores del momento… Aunque es cierto que en otros países nos llevan décadas de adelanto, el enorme esfuerzo que las generaciones anteriores a la mía han hecho por nuestra profesión ha provocado que ahora España goce de un nivel altísimo. Sin embargo, no puedo decir lo mismo de la cultura. Porque por mucho esfuerzo generacional y por muchísimas iniciativas que convivan en este momento en nuestro país, mientras no tengamos el apoyo del gobierno y sigamos bajo el yugo del 21% en el IVA de la cultura, el sector vive en un sufrimiento continuo. Y de hecho, en los programas electorales de los principales partidos políticos, que además son fácilmente accesibles ahora mismo, apenas aparecen referencias a nada que tenga que ver con la cultura. Muchas veces nos quejamos y pensamos que si la música fuera demandada por la sociedad de la misma manera que, por ejemplo, el fútbol, la clase política ofrecería un mayor apoyo. Pero sinceramente creo que eso es querer empezar la casa por el tejado, porque muchísima gente desconoce el entorno de la música clásica y porque el concierto al que el público tiene acceso es sólo la punta del iceberg de un proceso largo y exigente. En lugar de recibir ayuda parece que quisieran que todo sea más difícil. Para conseguir que el público esté deseoso de escucharnos primero tenemos que ofrecerles algo que desear, y en ocasiones nos lo hacen sencillamente imposible.

Centrándonos un poco en la bibliografía, ¿cuánto cree que tardará España en lograr una normalidad bibliográfica que permita editar monografías sobre compositores desconocidos, por lo menos para el gran público, cómo ésta de Duport? En otros países como Alemanía, Francia o Inglaterra este tipo de libros son más “normales” pero en España ni las editoriales independientes se atreven.

No conozco muy a fondo el mundo editorial en otros países, pero confieso que me parecía complicado publicar La música en torno a los hermanos Duport por ser de una temática muy específica, y además de dos músicos extranjeros. Esperemos que la tendencia editorial siga creciendo y cada vez vayamos contando con más y mejor bibliografía musical autóctona.

¿Cómo empezó esta interesante investigación sobre los Duport?

Mi primer contacto con los Duport se produjo cuando yo tenía 12 o 13 y mi profesora de violonchelo me hizo comprar los famosos Estudios de Jean-Louis Duport. Me parecían endiabladamente difíciles pero, por otro lado, lejos de ser sólo estudios son de una calidad musical espectacular. Pero, más de una década después, cuando comencé a dedicarme al estudio y la interpretación con criterios históricos en la Formation Supérieure aumétier de l’orchestre classique et romantique en Saintesen durante la primera clase que recibí de la violonchelista Hilary Metzger, se produjeron constantes referencias al método de Jean-Louis Duport. El hecho de que los Duport coincidieran con Haydn, Mozart y Beethoven me fascinó y desde ese momento mi interés por los hermanos comenzó a crecer. Poco a poco fui conociendo sus obras y su influencia en otros músicos y decidí que era demasiado interesante como para no meterme de lleno en la investigación de sus vidas y de su obra. Además, salvo algunas excepciones, existe muy poca bibliografía en torno a estos músicos. Y ¡eso había que solucionarlo cuanto antes!

¿Por qué ha editado el libro con Editorial Arpegio? ¿Otras editoriales lo rechazaron?

Conozco las publicaciones de la Editorial Arpegio desde hace años, en especial todas aquellas que tienen que ver con la vida y obra de Luigi Boccherini. Otro caso en el que, gracias al esfuerzo de la editorial y de Jaime Tortella, considero que se ha hecho justicia con una biografía digna de uno de los grandes violonchelistas y compositores de la historia, y sobre todo de la historia de España. Así que decidí enviarles mi trabajo que sigue esa línea de investigación y de recuperación musical.

Sin duda es muy interesante otorgar la preeminencia que merecen figuras como los Duport o Boccherini…

Ese es uno de los motivos por los que pensé que podría estar interesada en mi trabajo. Y desde el primer momento la respuesta de la Editorial Arpegio fue positiva y creo que el resultado es fantástico. La labor que han desempeñado tanto el propio Jaime Tortella como Germán Labrador ha sido inmejorable, tanto en la revisión y edición del texto como con algunas sugerencias. Nunca imaginé que en mi primera gran publicación iba a contar con una ayuda tan excepcional. El mero hecho de poder charlar con ellos de música e historia ya hace que el proyecto de La música en torno a los hermanos Duport haya cobrado una dimensión más profunda y haya valido la pena.

En el tratado de Duport la dedicación al arco ocupa poco espacio porque, como expresó el propio autor del Essai sur le Doigté du Violoncelleeet sur la Conduite de l’Archet, no era el punto que más le interesaba desarrollar. Aún así habla de los golpes de arcos con claridad y propone distintos ejercicios. A su vez opina acerca de los arcos que se construían en la época. ¿Cuál es la diferencia y posicionamiento de Duport frente a la aportación de Tourte?

Me gusta mucho una frase que escribió Jean-Louis Duport en una de las cartas que recogemos al final del libro “Considero el arco como la metafísica de los instrumentos de cuerda”. Pero como bien dices, los ejercicios sobre los golpes de arco son completísimos. Creo que la evolución en la construcción de arcos que llevo a cabo Tourte responde a la necesidad de los músicos de tener unas herramientas con las que podían también llegar más lejos en sus habilidades técnicas. Hay muchas cosas en la música de los Duport  y de sus contemporáneos que con un arco menos evolucionado no funcionan bien. Además de que para Tourte era magnífico tener a músicos como los hermanos Duport dándole publicidad a sus arcos. Tal como podemos ver a través de las mencionadas cartas, es muy probable que además participaran del negocio en la distribución de las construcciones del maestro arquetero.

Usted que ha consultado y trabaja con archivos de distintos países, ¿cómo ve la conservación y las problemática patrimonial en España y fuera de ella?

La verdad es que todos los archivos con los que he tenido contacto, no sólo en este trabajo sino también en otros muchos, han funcionado de maravilla. En los últimos años he viajado mucho y he tenido la oportunidad de visitar las colecciones musicales en Londres, París, Estocolmo, Edimburgo, Nápoles… Y la verdad, los fondos de la Biblioteca Nacional, la Biblioteca Nacional de Cataluña o el Archivo del Palacio Real, solo por citar tres ejemplos, no tienen nada que envidiar al servicio que he recibido por Europa.

Antes que esta monografía en torno los hermanos Duport, editó un volumen con distintos métodos para violonchelo en la España del siglo XVIII para Septenary Editions…

Efectivamente. La editorial digital Septenary Editions todo los años convoca un premio para realizar alguna publicación de música inédita, y en 2014 me encontraba en plena investigación de música para violonchelo escrita en España en el siglo XVIII. Así que ni corto ni perezoso les envié algunas propuestas de esta música.

¿En España tenemos algún equivalente o algún tratado para violonchelo que permita calibrar el desarrollo del violonchelo frente a la contribución de los Duport?

Precisamente los dos métodos que publicamos en Septenary Editions son lo más parecido al tratado de Duport que podemos encontrar en España. Afinales del siglo XVIII encontramos dos métodos en la literatura española de violonchelo. El método de Pablo Vidal podría considerarse más destinado al músico de orquesta del final del clasicismo, pero el de Francisco Brunetti se parece en muchas cosas al de Jean-Louis Duport. De hecho, el propio Brunetti fue alumno del menor de los Duport en París, y muchos de los ejercicios que incluyó en su método están copiados nota por nota del método de Jean-Louis.

Por cierto, ¿tiene pensado grabar los cuatro libros de Sonatas de Jean-Pierre Duport?

Grabar la música de los Duport sería un reto maravilloso, y no descarto hacerlo en los próximos años. Concretamente, las sonatas de Jean-Pierre Duport son impresionantemente buenas y hay muy pocas grabaciones discográficas de esta música. Pero ahora mismo estoy inmerso en mi investigación de la música del XVIII en España y acabamos de grabar un disco con el sello holandés COBRA records. Se trata de una grabación monográfica de la música de Francesco Supriani, violonchelista italiano que trabajó para la corte de los Habsburgo en Barcelona entre 1708 y 1710. Se trata del primer disco dedicado por completo al autor, y hemos recogido algunas de sus obras para violonchelo solo, para violonchelo y continuo y sus cantatas para soprano y continuo. Además, el equipo que hemos formado no puede haber sido mejor, con la maravillosa soprano Eugenia Boix y la espectacular clavecinista TomokoMatsuoka, bajo la producción de Tom Peeters. ¡No he podido estar más a gusto tocando con semejante compañía! Va a ser presentado en una serie de conciertos entre octubre y noviembre, y la verdad, me muero de ganas de que se publique porque creo que hemos hecho el disco que deseábamos y con el que todos soñábamos.

Autor:Albert Ferrer Flamarich
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