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Crítica: Werner Güra interpreta Schubert y Schumann en el Palau de la Música Catalana.

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23 de marzo de 2014
Foto: Monika Ritterhaus

DE AMOR Y DESAMOR

Por Silvia Pujalte.
18 / 03 / 2014. Barcelona. Palau de la Música Catalana. Palau 100 Cambra. Obras de Schubert y Schumann. Werner Güra y Christoph Berner.

   Entre el martes 18 y el viernes 28 de marzo hay programados en Barcelona tres recitales de lied, los tres interesantes por los intérpretes, el programa o ambas cosas. Una circunstancia que en ciudades como Londres y Viena es habitual pero aquí es extraordinaria, y la afición, quizá reducida pero fiel, está expectante. El pasado martes teníamos el primer recital en el Palau de la Música y en los pasillos se oían comentarios sobre las próximas citas en el Liceu. Pudimos disfrutar de un buen recital, aunque no fue redondo, intentaremos explicar por qué.

   Los protagonistas era el tenor Werner Güra y el pianista Christoph Berner, que habían programado para la primera parte una selección de lieder de Schubert y para la segunda el ciclo Dichterliebe de Schumann. El primer acierto de la noche fue la elección de los lieder del compositor vienés; doce piezas que, fuera o no esa la intención de Güra, eran muy representativos de su obra, desde la temprana Heidenröslein hasta Bei dir allein!, escrita durante sus últimos meses de vida. Canciones estróficas de aire popular, baladas, caciones íntimas, versos de grandes poetas o semidesconocidos, obras maestras, canciones muy conocidas y otras menos interpretadas... Una buena muestra de lo que Schubert era capaz de hacer.

   Güra demostró desde el primer lied que tiene mucho oficio; canta con inteligencia y evita, por ejemplo, caer en la trampa del amaneramiento en un lied sencillo como Heidenröslein o en una canción de cuna, Wiegenlied (D.867, para difereciarlo de otros Wiegenlieder schubertianos). Su interpretación de Ganymed y Auf der Bruck fue remarcable y destacó sobre todo con una excelente versión de Dass sie hier gewesen, íntima y matizada. No tan lograda fue, en general, la interpretación de Christoph Berner; un exceso de volumen y algunos desajustes con los tiempos hicieron que los primeros lieder no lucieran como podrían haberlo hecho. Por suerte, estos problemas se corrigieron y pudimos disfrutar plenamente del resto de las canciones.

  Robert Schuman eligió dieciséis poemas de Lyrisches Intermezzo de Heinrich Heine para explicar una historia de desamor en Dichterliebe: un joven ve cómo la chica que ama lo deja para casarse con otro más rico. Hasta aquí, la historia es similar a Die schöne Müllerin de Schubert, pero  el protagonista de Schumann, al contrario que el de Schubert, consigue superar el desengaño. Dichterliebe es el ciclo más apreciado de Schumann, muy breve (no dura mucho más de media hora) y muy variado, una joya del repertorio. Los poemas de Heine destilan ironía, y Güra optó por destacar esta ironía en vez de insitir en la tristeza del protagonista; su Dichterliebe tuvo un punto voluntariamente distante, incluso socarrón a veces, como en Ein Jüngling liebt ein Mädchen: el tenor explicó perfectamente la “vieja historia” de la que ha sido víctima el protagonista. Pero pese al buen trabajo de Güra la interpretación no acabó de alzar el vuelo, y Berner fue responsable en una parte importante.

   Pasa a menudo que cuando hablamos de un recital de canción pasamos por alto el trabajo del pianista, o le dedicamos un par de líneas y un comentario hacia el final, como si su participación no fuera significativa. Pero lo cierto es que es fundamental, y seguramente es injusto dedicarle un párrafo precisamente cuando no ha tenido el día. Berner, el martes, no lo tuvo, y una obra tan rica en detalles y mateices como la de Schumann sonó por momentos con un volumen excesivo, mecánico; parecía como si pianista y cantante estuviesen haciendo una lectura diferente de la partitura. Así que nos quedamos con los buenos momentos, que los hubo, y esperamos tener ocasión de volver a escuchar a Güra y Berner.

   Un detalle para finalizar: esta vez sí dispusimos del programa de mano con los programas en alemán y su traducción, como debería ser siempre; es de agradecer que Palau 100 continue con esta buena costumbre. El programa estaba disponible además en la página web del Palau desde unos días antes, así es más fácil prepararse un recital.

Autor:Sílvia Pujalte
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