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Crítica: Ignacio García-Vidal dirige obras de Palomo, Dukas, Elgar y Bizet con la Sinfónica de RTVE

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Autor: Óscar del Saz
18 de marzo de 2019

Los Sneetches: El poder de la Música en los Cuentos

Por Óscar del Saz | @oskargs
Madrid. 15-III-2018. Teatro Monumental. Orquesta Sinfónica de RTVE. Concierto para tutti; El aprendiz de brujo, Poema sinfónico, Paul Dukas (1865-1935); The Wandof Youth (La varita de la juventud), Edward Elgar (1857-1934). Jeuxd’enfants (Juego de niños), Georges Bizet (1838-1875); Los Sneetches (cuento del Dr. Seuss), Lorenzo Palomo (1938). Chelo Vivares, actriz-narradora. Ignacio García-Vidal, director.

   Desde luego, resulta altamente motivador y gratificante acercarse al Teatro Monumental, sede de la Orquesta y Coro de RTVE y encontrarse en el hall un lugar dispuesto para que el público, acompañado en muchos casos por sus hijos, tenga la oportunidad de disfrutar por anticipado del concierto, haciéndose fotos con unos personajillos, Los Sneetches, a los que luego reencontrarán en la sala. Es allí donde cobrarán vida -en esta ocasión como estreno europeo-, gracias a un cuento cuyo formato es la música descriptiva y narrada, ideada por el compositor Lorenzo Palomo (1938). Este es, en nuestra opinión, el formato más recomendable para atraer al público infantil y juvenil hacia la música denominada como «clásica», aunque en realidad sería sólo una forma de denominarla, porque ello nunca ha de entenderse de forma excluyente, y seguro es que puede ser asequible para la edad infantil y juvenil en la que la comprensión, la ilusión y las ganas de aprender convierten el cerebro de este público en verdaderas esponjas.


   La Sociedad Dr. Seuss Enterprises de Nueva York propuso a Lorenzo Palomo como compositor que escribiese la música para el cuento The Sneetches, escrito por Theodor Geisel (que firmaba como Dr. Seuss), y convertirlo así en un cuento sinfónico, con narrador. Dada la temática, basada en la moraleja de la no discriminación, y muy motivado por ella, Lorenzo Palomo tuvo lista la obra en poco tiempo y fue estrenada en 2012 -por tratarse de una obra para jóvenes- por la Orquesta (de unos 100 jóvenes) del Conservatorio del Oberlin College, en Cleveland (Ohio), con gran éxito. El narrador fue el famoso actor de Hollywood John de Lancie (que hace el papel de Q, en Star Trek). La grabación del sello Naxos, se realizó unos días después del estreno en los estudios del Oberlin College. Después, la obra se ha seguido interpretando con profusión por todo Estados Unidos en conciertos de familia, e incluso ha llegado a Australia (Tasmania). En el concierto que nos ocupa, ha sido Manuel Ventero, gerente de la OyCRTVE el que se ha interesado por este proyecto y ha dado luz verde al estreno.

   En pos de esta idea, la OyCRTVE apostó fuertemente para que el formato tuviera toda la potencia necesaria gracias a que pudo contar con intérpretes ideales, el formato televisivo y una realización muy elaborada de grabación con cámaras y una estudiada iluminación para que se pudiera disfrutar allí en directo, pero también en formato diferido -de forma integral- en todos los hogares, gracias a su posterior emisión por televisión. Para empezar, Ignacio García-Vidal, director musical del concierto quiso ejercer de maestro de ceremonias presentándolo -micrófono en mano-, dialogando con el público, comentando lo que significa la niñez a la hora de incorporar los valores, y que es en esa edad cuando el ser humano tiene la mayor capacidad de aprendizaje. Además, explicó los principales ritos de lo que significa ponerse al frente de una orquesta sinfónica como, por ejemplo, cómo se hace para afinar la orquesta. Un guiño, además, a su maestro D. Enrique García Asensio que también andaba por allí saludando a padres que habían encauzado a sus hijos hacia la música recordando al veterano director en su paso por el programa televisivo de los años 70, El Mundo de la Música, presentado también por Angelines Morales y donde él regalaba batutas como premio a los niños aventajados.

   Acompañando al estreno de Los Sneetches, la OyCRTVE interpretó en la primera parte la famosísima -por haberla incorporado en la banda sonora de los dibujos animados de Mickey Mouse para Disney- El aprendiz de brujo, donde resaltaremos el muy didáctico estilo de dirección del maestro García-Vidal, de gesto abierto, depurado, derroche de brío y energía para conducir esta música de trepidante magia y misterio. The Wand of Youth (La varita de la juventud), también brilló con la propiedad debida a una composición de un Edward Elgar todavía niño, con distintas y muy diferentes escenas muy atractivas para que el público joven haga volar su imaginación sobre aquello que la música les sugiere cuando les habla sobre polillas y mariposas u osos salvajes y domesticados, cascabeles y marchas… También Georges Bizet tuvo su momento para lucir de forma espectacular en la suite para orquesta Jeux d’enfants (Juego de niños). Destacamos la belleza de la cuarta de ellas, la armoniosa y equilibrada denominada como Maridito, mujercitaque el maestro dirigió elegantemente sin batuta.

   Los protagonistas del cuento Los Sneetches son unos animalillos parecidos a los gansos, de color amarillo que se agrupan en las playas. Algunos de ellos han nacido con una estrella en el ombligo, y por ello se creen superiores... El cuento desarrolla la idea de que las diferencias carecen de importancia, pero que si las alimentamos y las agrandamos siempre habrá personajes -como Silvestre Mc Monkey Mc Bean- que se aprovechen de esa ofuscación para separarnos más y hacer negocio a nuestra costa.


   En cuanto a la música, el sello -en todos los aspectos muy personal- que imprime a propósito Lorenzo Palomo podría calificarse como de «genuinamente americano», al más puro estilo,e identificable con músicas que pudieran haber escrito Grofe, Bernstein, Copland o Gershwin. La fuerza de la composición radica -en nuestra opinión- en la utilización del protagonismo de la orquesta como el más potente instrumento -sobre todo, la sección de cuerda-, para poder ambientar y exponer los distintos climas, colores, texturas, rítmicas y cambios de ambiente, así como expresar con propiedad la tensión, la felicidad, la confusión, el caos, etc., que se van alternando en el discurrir de la historia. Estamos, además, ante una orquestación muy elaborada a fin de dar vida a esta historia, con una orquesta al completo, con todas las secciones. De este modo,su acercamiento al cuento es el de una composición descriptiva, fresca, efectista y muy cinematográfica, que envuelve o integra todos los elementos e ideas presentes en él, dandoel protagonismo a algunos grupos de instrumentos (clarinetes, flautas, oboes, xilófono y resto de percusión,…) para destacar ciertos detalles o introducir contrastes.

   En la primera parte del cuento la música describe agrupaciones de Sneetches, con sus graznidos y sonidos de picoteos, presentando de forma diferenciada aquellas aves que se sienten superiores de las tristes que se creen inferiores, utilizando los tonos menores y juegos de clímax y anti-clímax para describir la desesperanza de la situación. Cuando aparece la máquina que será capaz de convertir unos Sneetches en otros, la música se vuelve profundamente agitada y rítmica, y hay una profusa utilización de la percusión y de la sección de metales. De igual forma, queda perfectamente retratada por la rítmica y la percusión la confusión que reina cuando ninguno de los Sneetches sabe ya si perteneció a aquellos que tenían estrella o a los que no. Finalmente, todo vuelve a su ser, cuando se agota el dinero de forma estúpida por querer aparentar lo que no se es, y el que se ha beneficiado de esa situación desaparece… El evocador y elegantísimo solo de violín es el que nos hace recapacitar sobre la experiencia que hizo a los Sneetches más listos, y lo que les hizo darse cuenta de que no los hay unos mejores que otros. Es este tema del concertino el que retoma el tutti orquestal para dotar a la obra de un final de alta tensión emocional con gran optimismo y belleza.

   Queremos resaltar en este momento que la versión que realizó Chelo Vivares fue mucho más allá de la narración, ejerciendo realmente de actriz para implicarse completamente en la historia, realizando para ello varias voces de los personajes -el narrador mismo, los Sneetches(con y sin estrella) y el aprovechado Mc Monkey Mc Bean- a fin de dar más realismo a todos ellos. Además, se permitió deambular por el escenario encaramándose a las gradas donde normalmente se sitúa el coro para dar más agilidad a los personajes. Incluso cuando su cometido de actriz-narradora había terminado, y es la bella melodía final la que se erige en protagonista para acabar el cuento, Chelo Vivares se convierte en una suerte de personificación de la «feliz moraleja» que con sus ostensibles gestos nos abraza a todos con la esperanza de que siempre será posible crear un mundo mejor donde se eliminen las diferencias y las desigualdades.

   El compositor Lorenzo Palomo, Chelo Vivares e Ignacio García-Vidal fueron muy aplaudidos y aclamados por el público y, sobre todo, por los niños, teniendo que permanecer en el escenario bastantes minutos. Pensamos que hubo química entre compositor y director, pues dieron la sensación de estar muy satisfechos con el resultado. Pronto se emitirá la grabación de este concierto y estará disponible el podcast del mismo, de modo que se podrán observar mucho mejor los detalles y primeros planos de este estreno europeo enriquecido por la inclusión de una actriz que no sólo narra.


   Creemos que los conciertos para niños o los dedicados y diseñados exclusivamente para niños son el camino adecuado para atraerles hacia la música o, como mínimo, para que sean aficionados formados y con criterio sobre lo que es la música de verdadero nivel y así sepan distinguir y disfrutar las composiciones que han alcanzado el rango de «obras maestras» -porque perduraron y perdurarán más allá de nuestro tiempo- de la música menos interesante, monótona, de poco recorrido, etc. Como recordaba el maestro García-Vidal en el programa de mano, «es de niños cuando incorporamos jugando los valores que nos harán crecer como mujeres y hombres, y la música presenta hoy la fuerza de su mensaje al mundo: curiosidad, alegría y tolerancia». Esperemos que la OyCRTVE relance en este sentido iniciativas para que sus principales medios de comunicación, la radio y la televisión, y todos los efectivos que tiene a su disposición se pongan en mucha mayor medida al servicio de la educación y de la divulgación musical en España.

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