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IÑIGO ALBERDI: «Hay mucho más que grandes nombres en nuestra programación»

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Autor: Aurelio M. Seco
8 de septiembre de 2026

Aurelio M. Seco entrevista a Iñigo Alberdi, director general de la Orquesta Sinfónica de Bilbao [BOS]

Iñigo Alberdi

IÑIGO ALBERDI: «Hay mucho más que grandes nombres en nuestra programación»

Una entrevista de Aurelio M. Seco | @AurelioSeco
Estudió derecho y es clavecinista, ha trabajado en un banco, ha ejercido la crítica musical y conoce la docencia como profesor..., Iñigo Alberdi desborda el perfil típico de un gestor musical con una rica complejidad que sin duda es fundamental para entender sus ideas gestoras. Director general de la Orquesta Sinfónica de Bilbao [BOS], Alberdi habla para Codalario de sus ideas y algunos de los objetivos de la orquesta para esta temporada 2026-27, de Juanjo Mena, del ejercicio de la crítica musical, que conoce de primera mano, de la Idea de bosque como marco alegórico inspirador de la temporada, y de su trabajo al frente de entidades como la Sociedad Coral de Bilbao, la Semana de Música Antigua de Estella o la Sinfónica de Euskadi.

 Tiene usted un currículo importante y no demasiado frecuente en el mundo de la gestión musical. 

Antes, ciertos estudios, como el derecho y la música, se podían compaginar. La carrera de música me llevó más tiempo que la de derecho. Primero hice Pedagogía y después Clave… También trabajé en un banco, en Kutxabank, durante años. Esa parte financiera me ha servido de ayuda para mi trabajo y para tratar cuestiones legales y de gestión general. En cualquier caso, mi primer trabajo fue de profesor, en el colegio de la Compañía de María, en Bergara. Daba clase a alumnos de enseñanza secundaria. Pero siempre ha estado relacionado con el mundo de la música bien como músico o como organizador.

También estuvo al frente de la Sinfónica de Euskadi y de la Sociedad Coral de Bilbao. 

Sí, con la sinfónica entre 2006 y 2014 y 9 años con la Sociedad Coral de Bilbao. Además, entre 2017 y 2019 fui director artístico de la Semana de Música Antigua de Estella.

«De la crisis del coronavirus hemos aprendido que no tenemos que «estar a la espera». Que podemos, y debemos, tomar la iniciativa» 

«Se pueden hacer grandes programaciones sin tener que comprometer grandes cantidades de dinero»

¿La parece que aporta valor a un gestor que además de conocimientos administrativos sea músico?

Me parece interesante, pero esto es algo que va con el perfil de cada uno. Un gerente sin conocimientos musicales puede hacerlo igual o mejor, pero el conocimiento de los nombres y la cultura musical son aspectos interesantes, así como el conocimiento del repertorio y las épocas y un amor hacia la música… Ser músico aporta un conocimiento en la materia.

¿Qué diferencia hay entre un gerente y un director general?

La dirección general incluye, por ejemplo, la parte artística. La gerencia se ciñe más a lo empresarial.

¿Cómo entiende su labor al frente de una orquesta sinfónica como la de Bilbao?

Lo primero es que es una labor de equipo y de servicio público, de lo que tanto el patronato como yo entendemos que debe ser la función de la orquesta en lo que se refiere al contenido de las temporadas, que configuramos a traves de un equipo de trabajo de forma temática, por ejemplo junto al director técnico de la Orquesta Sinfónica de Bilbao, Borja Pujol. Ahora mismo estamos en un proceso de búsqueda de un nuevo director.

¿En qué momento se encuentra?

Se lleva trabajando durante dos años, sin mucha prisa, pensando en cuál puede ser el mejor perfil para las siguientes temporadas. 

«Estamos en un proceso de búsqueda de un nuevo director»

«Queremos lograr un acuerdo respecto al convenio colectivo»

¿Quién decide?

En lo que a mí concierne soy una parte de lo decisorio, pero son los responsables de la institución los que, en función de los perfiles más adecuados, tomen la decisión. El anterior titular, Erik Nielsen, hizo un gran trabajo durante años y ahora mismo llevamos dos años desarrollando una programación interesante basada en líneas temáticas…

¿En qué sentido temáticas?

Programamos apoyándonos en un concepto, en un sentido amplio del término. Usamos la idea de Temática como Idea generadora. Esta temporada es el Bosque, palabra que inspira la programación de este año con la intención de dotarlo de cierto tipo de coherencia.

Hablemos de criterios. ¿Cuándo considera usted que ha asistido a un buen concierto?

El primer elemento a tener en cuenta es el disfrute. Pero para mí el concepto de buen concierto va más allá. Asistimos a un buen concierto, sobre todo cuando es evidente que hay una propuesta artística clara y no una combinación de diferentes cosas que encajan, sino una idea muy clara. Por supuesto los nombres importan, pero sobre todo la propuesta de escucha: en torno a qué se dearrolla la propuesta.

«Asistimos a un buen concierto, sobre todo cuando es evidente que hay una propuesta artística clara y no una combinación de diferentes cosas que encajan»

«Juanjo Mena es el responsable de una nueva etapa de la Sinfónica de Bilbao, que comenzó con el nuevo milenio.Su talento, dedicación e implicación con la orquesta hicieron posible que se acometiesen nuevos proyectos y se abordasen nuevos repertorios»

¿Qué quiere decir cuando habla de «propuesta artística clara»?

Que tenga cierto hilo conductor, que sea coherente, creativo, que haya cierta voluntad….

¿Qué sea distinto?

Puede serlo, pero no se trata de que todo sea original, ni todo novedoso. Es algo subjetivo absolutamente. Nuestro mundo es lo subjetivo Hay cosas objetivables pero lo que amo es subjetivo. 

Y sin embargo, siempre parece que acabamos hablando de los mismos: Kleiber, Celibidache, Karajan, Furtwängler…

Citamos siempre a los mismos, a las grandes orquestas y grandes compositores y nombres, pero también busco que la propuesta tenga coherencia interna. Que en realidad no dependa tanto de los nombres sino del contenido.

Y eso pasa. Hay mucho más que grandes nombres en nuestra programación y en las del resto de orquestas. Otra cosa es que lo «obvio» se vea más. Pero sí, hay mucho más.

¿La calidad es directamente proporcional al dinero?

Yo creo que en gran parte no. La pregunta puede ser: ¿qué es una programación de calidad? Lo es cuando hablamos de grandes nombres, pero ¿y si no hay tanto dinero? ¿En la crisis del 2007 hubo programación de calidad aunque no tuviésemos tantos medios económicos? Yo creo que sí y, hablando en general, se puede hacer.

No es justo emparejar dinero y calidad. Se pueden hacer grandes programaciones sin tener que comprometer grandes cantidades de dinero.

«Me gustaría ampliar el espectro de público y el tipo de actividades que hacemos»

¿Hemos aprendido algo tras el coronavirus?

Para mí sí, por ejemplo una cosa muy clara: lo que hasta entonces era una parte añadida, que era lo que se hacía en torno lo social, la crisis enseñó claramente, desde el punto de vista institucional, que esa parte social no es que sea algo que hay que hacer «además de», sino que es algo constitutivo que está en el germen mismo de las grandes agrupaciones profesionales. Ahora lo entendemos como algo constitutivo y no añadido, aunque igual es una visión muy optimista... -se ríe-.

También hemos aprendido que no tenemos que «estar a la espera». Que podemos, y debemos, tomar la iniciativa. Que tenemos que crear comunidad involucrándonos de una manera muy activa.

¿Cuáles son sus planes con la Orquesta Sinfónica de Bilbao? ¿Qué quiere hacer con el conjunto?

Lo primero es lograr un acuerdo respecto al convenio colectivo, que es algo que tenemos pendiente desde hace años y, en lo artístico, poder dar un paso más, avanzar en el proceso de mejora que todas las orquestas pueden tener por delante. Por otra parte, también me gustaría ampliar el espectro de público y el tipo de actividades que hacemos.

Tenemos más de 2.800 abonados una cantidad muy respetable cuando tenemos un entorno de menos de un millón de personas. Pero hay públicos a los que puede que no lleguemos lo suficiente, porque nos ven lejanos y ajenos. Cuando es todo lo contrario somos nosotros los que debemos tomar la iniciativa y acercarnos haciendo que se sientan parte de nuestra comunidad.

Tenemos mucha actividad pero se pueden hacer otras cosas y llevar a la sinfónica a otros espacios, no digo ya internacionales, que es algo que ojalá se pueda, aunque este es un aspecto que depende mucho de lo económico… Me refiero a otros entornos. Una orquesta antigua con más de un siglo de existencia puede recorrer diferentes lugares del País Vasco y obtener más presencia en España. 

«Tenemos más de 2.800 abonados, una cantidad muy respetable cuando tenemos un entorno de menos de un millón de personas»

¿Hasta qué punto es importante la calidad acústica y estructural del auditorio donde toca una orquesta?

Importante no, importantísimo. La parte del espacio es fundamental. En nuestro caso, el Palacio Euskalduna funciona muy bien para lo sinfónico. Es una sala muy grande, de 2.200 butacas, lo que supone un reto y una oportunidad. También hay otros espacios en los que se puede desarrollar la actividad de la orquesta, espacios inspiradores que debemos barajar.

¿Qué le parece la música sinfónica amplificada?

Dependiendo del repertorio y concepto del concierto, no hay problema.

Usted también ha ejercido como crítico musical. Deme su opinión sobre ello. ¿Cree que la crítica es necesaria?

La crítica musical me parece necesaria y tiene que ser sincera y, por qué no, atrevida. La crónica musical está muy bien, pero una buena crítica que analice los conciertos y realice una lectura de los mismos, me parece muy constructiva. Ojalá hubiese más crítica musical. Es un elemento clave y cada vez se hace menos.

¿Por qué cree que cada vez se hace menos?

Puede que porque los medios generalistas han dejado de dedicarle sus espacios por una cuestion de rentabilidad y seguimiento. Hay medios especializados pero en los generalistas cada vez hay menos críticas. Probablamente también sea una cuestión de personas. 

¿No cree que también puede influir la presión de ciertas entidades musicales hacia medios críticos? 

Puede ser. Obviamente la relación entre la crítica y las entidades no siempre es fácil aunque, de alguna manera, todos los agentes se necesitan.

«La crítica musical me parece necesaria y tiene que ser sincera y, por qué no, atrevida»

Háblenos de la temporada que espera a los aficionados que acudan a ver un concierto de la Sinfónica de Bilbao. ¿Cómo ha ideado esta temporada?

A través de la idea del bosque, el bosque como lugar de encuentro, que representa a la naturaleza y en el que entendemos que la orquesta es de alguna forma un bosque de instrumentos y de personas, abierto, al que queremos invitar a los oyentes, bosque como grupo de diferentes que quiere invitar al público a ser parte de él. En la temporada hay muchas referencias a la naturaleza, al mundo de los arboles, como la ópera Guernica, de Paul Vidal: el símbolo de Guernica es un árbol. O el estreno absoluto de Oma, una obra de la compositora María Eugenia Luc inspirada en el emblemático Bosque de Oma de Ibarrola. Se trata de la idea de Bosque como encuentro de diferentes e invitacion a ser parte del mismo. 

Se ha anunciado que Juanjo Mena finalmente no podrá participar este año en la temporada de la Sinfónica de Bilbao por cuestión de salud, siendo sustituido por su hermano, Carlos Mena. El concierto se presenta como un homenaje a Juanjo Mena, uno de los más importantes directores que ha dado este país. ¿Qué representa Juanjo Mena para la Sinfónica de Bilbao?

Juanjo Mena fue titular de la BOS durante 9 años (1999-2008), y nos ha dirigido en un total de 410 conciertos aproximadamente. Las cifras hablan por sí solas. 

Es un director que marca toda una etapa, de algún modo es el responsable de una nueva etapa de la BOS que comenzó con el nuevo milenio. Su talento, dedicación e implicación con la orquesta hicieron posible que se acometiesen nuevos proyectos y se abordasen nuevos repertorios. Fue una simbiosis perfecta en la que todos ganamos.

Este año, efectivamente, habíamos programado conjuntamente un programa al que hemos titulado «Reencuentro», como reconocimiento su labor en esta casa y al camino recorrido juntos. Por motivos de salud Juanjo Mena no podrá dirigir estos conciertos, pero tendremos a Carlos Mena al frente de la BOS, en un concierto que mantiene su sentido y su vigencia en torno a la figura de su hermano.

«En la temporada hay muchas referencias a la naturaleza, al mundo de los arboles, como la ópera Guernica, de Paul Vidal»

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