Codalario
Está viendo:

IVÁN MARTÍN, pianista: 'La obsesión por lograr la perfección va en contra de la personalidad de cada intérprete'

  • Comparte en Facebook
  • Comparte en Twitter
 
10 de febrero de 2015
Foto: SFL

IVÁN MARTÍN, pianista: 'La obsesión por lograr la perfección va en contra de la personalidad de cada intérprete'

Una entrevista de Aurelio M. Seco

En el contexto de una temporada en general un tanto monótona en lo que a edición discográfica se refiere, Iván Martín ha logrado animar el mercado español con su versión de los Conciertos para piano y orquesta numeros 1 y 2 de Beethoven, un trabajo serio y meticuloso, planteado con unos novedosos criterios interpretativos, que el pianista canario ha grabado para Sony Classical, junto a la Orquesta Sinfónica de Galicia, en su doble vertiente de pianista y director.

¿Cuándo se grabó el cedé?

Comenzamos a grabarlo durante el mes de mayo de 2014. Estaba prevista una semana de trabajo pero todo fue tan bien que en dos días estaba casi listo.

¿Por qué los conciertos uno y dos de Beethoven?

Siempre me atrajeron mucho, entre otras cosas, por su origen oscuro. Beethoven pasó mucho tiempo corrigiéndolos y revisándolos. Toda esta nube de misterio me divertía. Además, hacía poco que se había descubierto una última edición de manos del propio Beethoven y todavía no se había hecho nada con esta información. Esto fue lo que me animó a decidirme a grabar los conciertos tras un tiempo intenso de investigación. Seguramente, al oír esta versión, habrá cosas que llamarán la atención del público, como algunos aspectos de la orquestación, tempos, dinámicas o incluso algunas notas diferentes. De inmediato me puse a buscar una orquesta que quisiera embarcarse en el proyecto y la Sinfónica de Galicia siempre ha sido uno de las punteras en España; enseguida mostraron un gran interés y entusiasmo por llevarlo a cabo.

Para Sony Classical

Después de los anteriores discos sobre Soler y Mozart, se me abrió una puerta en Sony para hacer este proyecto. Tengo que decir que yo siempre he sido un poco receloso del disco, así que me lo pensé mucho antes de dar el paso a un nuevo proyecto discográfico.

¿Cómo se desarrolló el proceso de grabación?

Hemos realizado un video titulado Rediscovering Beethoven, que ya se puede ver en youtube, donde se explican algunas cuestiones de fondo. En 1795 Beethoven ofreció su primer concierto público, en el que interpretó alguno de estos conciertos. No sabemos con seguridad cuál de los dos estrenó, pero es muy probable que haya sido el compuesto en si bemol mayor. Tampoco estamos seguros de qué edición usó. Beethoven fue un gran improvisador, así que, seguramente, no tenía una edición fija.Años después, Beethoven estrenó su Concierto para piano en do mayor, en Praga, otra vez con el mismo problema de la edición de la obra. Más tarde preparó las partituras, pero hizo algunos cambios, por ejemplo en el rondó del concierto en si bemol mayor, que cambió por un movimiento más inspirado e incluso más virtuosístico para el pianista. Hasta el día de su muerte, Beethoven estuvo muy obsesionado por estas obras, que revisó constantemente, publicándolas con muchas correcciones. El primer concierto, originalmente era muy diferente.Al principio de mi carrera, he tocado muchas veces estas dos obras y, realizar esta grabación, en estas condiciones de edición, me parecía un paso necesario y lógico en mi evolución artística.

¿Cuál ha sido su intención respecto al estilo?

Mi forma de trabajar con el instrumento intenta respetar lo más posible y con fidelidad al compositor. Cuando Beethoven estrenó estos dos conciertos para piano, el orgánico orquestal de que disponía entonces era muy pequeño y, al frente de los músicos, existía la figura del director concertador.

Es usted quien también ha dirigido a los músicos en la grabación del disco

Sí, cumpliendo con esa figura de concertador, más que de director. Creo que el concepto es más camerístico que en otras versiones.

¿Por qué usó ese piano en concreto?

La elección del piano ha sido esencial. El año pasado, la orquesta logró encontrar una subvención pública y me encargó la tarea de ir a Hamburgo y seleccionar un Steinway para la Sinfónica de Galicia. Nos desplazamos tres personas y estuvimos una mañana entera en la fábrica. Los tres estuvimos de acuerdo en que este instrumento era el adecuado. Es un piano que funciona muy bien para las salas. Se estrenó entre septiembre y octubre de 2013.

Tiene fama de gran conocedor del instrumento

Pasé un tiempo en la fábrica de Hamburgo aprendiendo todo lo que pude sobre la mecánica de los pianos. Me parece práctico conocer a fondo el instrumento que uso.

Últimamente oigo algunos Steinway con un sonido tan nítido y escueto que parecen de juguete.

La calidad de estos pianos ha ido un poco por oleadas. Mucha gente sabe que en los 90, la fábrica Steinway de Hamburgo no pasó por uno de sus mejores momentos. Hubo un bajón de calidad que incluso hizo que algunos pianistas como Maria Joao Pires se pasara a Yamaha. A principios de 2000 se produjo una mejora. Entiendo lo que quiere decir. A veces se produce una obsesión por el detalle que nos acaba penalizando a todos. Da la sensación de que el nivel de exigencia es tan alto, que en ocasiones ya no disfrutamos. La obsesión por lograr la perfecciónva en contra de la personalidad de cada intérprete. El pasado mes ofrecí unos conciertos en Valladolid, donde disponía de tres pianos, dos modernos y uno antiguo, que es el que preferí para tocar, porque sentía que me proporcionaba algo más que los otros dos.

Parece muy perfeccionista

Intento no obsesionarme demasiado, pero muchas veces envidio a un instrumento tan perfecto como el violín. El piano es el más imperfecto de los instrumentos. Tenga en cuenta que, desde que un pianista baja una tecla hasta que se produce el sonido, se producen una docena de movimientos. Luego está el hecho de que, salvo excepciones, un pianista se ve obligado a cambiar de instrumento continuamente. Llevarse su propio instrumento para los conciertos es muy difícil. Yo tengo cierta envidia de los pianistas que pueden hacerlo, aunque las veces que he hablado de este asunto con ellos, me han dicho que también genera problemas, ya que los diferentes lugares, con sus humedades y condiciones de traslado hacen que a veces los mecanismos cambien un poco, por ejemplo, su grado de dureza.

¿Los concursos de piano?

Antes interesaban más, pero ahora no son tan decisivos. Lo que se ve en el mundo artístico en general, es que a veces falta un punto de interés. Faltan grandes personalidades. Si me pone una versión de Horowitz al lado de otra, podría decirle quién es quién con sólo escucharlas. Creo que ha habido un pequeño vacío de unos cuantos años respecto a las grandes figuras. Cuando yo tenía 17 años pude ver interpretar la Cuarta y Séptima sinfonía de Beethoven a Carlos Kleiber, en el Festival de Música de Canarias. Desde entonces, ya no he podido oír estas obras de la misma forma. Aquel concierto me cambió la vida. Un intérprete te tiene que aportar algo. Sin embargo, en ocasiones creo que hay artistas que buscan resultar interesantes de manera intencionada, pero no por su personalidad. Ahí veo un problema.

¿Y el público?

Buena parte de él está acostumbrado a oír música a través de grabaciones y, cuando llegan a la sala de conciertos, ya no les parece lo mismo.

¿Cómo se prepara cuando estudia?

Intento entender lo que ocurría alrededor del compositor cuando decidió escribir algo. Creo que no se puede entender la Sonata Waldstein sin comprender cómo vivía Beethoven en Viena en aquel momento, porque hay ciertas cuestiones metafísicas que influyen en la obra. Por supuesto también está el aspecto formal, el armónico, etc… El análisis estructural es complementario, es el plano del edificio. El tema armónico también depende del tipo de oído del intérprete. Hay un tipo de oído melódico y otro que percibe todos los cambios estructurales.

Vamos con un tema siempre polémico: la interpretación con criterios historicistas

Hay muy pocas entidades o conjuntos interesados en la interpretación historicista que se hayan formado a la luz del manual de Carl Philip Emanuel Bach respecto a los instrumentos de teclado. Yo sí lo he trabajado y encuentro que, para cada defensa de la tesis que defiende la utilización de instrumentos originales, también hay un punto en contra. A veces me preguntan: ¿por qué no toca usted un fortepiano?  Simplemente porque no me valdría. Tendría que ir a buscar el que tocaba Beethoven en aquella época. Me parece más importante la cuestión del estilo.

¿Y la falta de capacidad crítica del público actual?

Ahí entramos en el terreno de la falta de educación. Es importante fomentar el conocimiento y la educación y criterio del público. No se trata de que un niño recite de memoria El Quijote, sino de que sepa valorarlo. A veces son las grandes multinacionales las que te meten por los ojos cierta cultura de masas. Te venden una cultura prefabricada que toma todo el mundo. Pasa con la música pop, un tipo de manifestación que ha dejado ejemplos maravillosos, pero la desintegración de este formato ha dado como resultado que muchas de sus propuestas actuales sean inaudibles.

Su estilo pulcro y certero, recuerda a veces la perspectiva de Zimerman. ¿Un halago, no?

He recibido enseñanzas de su maestro y de un alumno de éste, quizá esa influencia sea apreciable. Aún así, he tenido la suerte de poder escuchar consejos de grandes artistas que siempre suponen una fuente continua de inspiración y riqueza, por muy diversa que sea su concepción interpretativa.

¿Qué le parece la versión de los conciertos de Chopin que Zimerman tocó y dirigió con una orquesta creada al efecto por él, sólo con músicos polacos?

Muy interesante. Dijo que quería hacer las obras de la manera más polaca posible. Se pasaba hasta 12 horas ensayando. No hay otro secreto para que todo salga tan bien. Él suele tocar mucho las obras para, al final, grabarlas pero, con los conciertos de Chopin, en aquella ocasión, lo hizo al revés: primero los grabó y luego los llevó en gira. Las versiones me parecen impresionantes pero, cuando yo mismo oí el resultado de su interpretación en uno de los últimos conciertos de esa gira, se me saltaron las lágrimas, porque sonaban incluso mejor. Hay sensaciones que aún no caben en un disco.

Autor:Aurelio M. Seco
  • Comparte en Facebook
  • Comparte en Twitter

Compartir

0 Comentarios
Insertar comentario

Para confirmar que usted es una persona y evitar sistemas de spam, conteste la siguiente pregunta:

* campos obligatorios

Aviso: el comentario no será publicado hasta que no sea validado.

Publicidad

<< volver

Búsqueda en los contenidos de la web

Buscador

Newsletter

Darse alta y baja en el boletín electrónico