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JOSÉ MENOR, pianista: 'Considero 'Goyescas' una cumbre de la literatura romántica para piano'

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9 de diciembre de 2016

JOSÉ MENOR, pianista: “Considero Goyescas una cumbre de la literatura romántica para piano”

   Una entrevista de Albert Ferrer Flamarich
José Menor es un artista que desafía calificativos, presentándose tanto como embajador de nuestros compositores históricos (Granados, Albéniz), o como un “revolucionario de su instrumento” (Héctor Parra), explorando la vanguardia más innovadora e incluyéndola en sus proyectos, junto con obras propias. Calificado como “uno de los más reconocidos pianistas españoles de su generación” por The Daily Telegraph, actualmente desarrolla una gira internacional en conmemoración del centenario de Enrique Granados. Recientemente se ha comercializado su último trabajo discográfico interpretando obras de cámara de Joan Guinjoan.

Usted está ofreciendo numerosos recitales por todo el mundo con un programa que conmemora con plenitud los dos años Granados. ¿Se siente un privilegiado?

Me siento muy implicado personalmente en este proyecto y siempre es una gran satisfacción que tu trabajo sea reconocido de esta manera. Empecé esta “gira conmemorativa” interpretando Goyescas el 28 de enero pasado, abriendo el año Granados en Lérida, su ciudad de nacimiento. Después visité Chipre (Pharos Arts Fundation), Londres, Palm Beach en Florida y Nueva York, primero en DiMenna Arts Center y después en el Carnegie Hall la fecha del centenario con gran éxito de público y crítica. Después también interpreté Goyescas en festivales y salas de prestigio, como el Festival “Progetto Martha Argerich” en Lugano o en el St. John’s Square de Londres más recientemente.

Y también China, Alemania,… y recientemente ha vuelto a Nueva York, Bruselas. La proyección es inmensa…

Efectivamente. Es un proyecto “in progress”, de manera que siempre hay fechas pendientes que se van añadiendo. Estoy realmente muy contento de poder tocar por el mundo esta obra increíble, una obra con la que me siento especialmente identificado. La considero una obra cumbre de la literatura romántica para piano.

En 2017, ¿en dónde interpretará Granados?

En 2017 también tengo previstas diversas interpretaciones de Goyescas, de hecho, abriré el año en Bruselas con este programa, el 15 de enero. Es posible que también la incluya en recitales en Japón durante el mes de septiembre. Pero en 2017 me centraré también en otros programas monográficos de Granados, tanto de piano solo como de cámara. Soy pianista residente para los años commemorativos del compositor en el Auditorio Enrique Granados de Lérida y, como parte de la residencia, ofreceré tres recitales en 2017, dos de piano solo y uno de cámara. El 17 de marzo tocaré un programa inspirado en programas que Granados ofreció en el Salón Romero de Madrid, y en la Salle Pleyel de París, incluyendo una selección de sus Danzas españolas y otras obras como los Valses poéticos. También incluiré la obra Azulejos, empezada por Albéniz y que Granados acabó de componer, y algunas de sus versiones de sonatas de Scarlatti. El programa del 4 de Mayo está dedicado al Granados más íntimo y soñador, incluyendo las Escenas románticas y las Escenas poéticas. No descarto dar alguna pequeña sorpresa en los programas de estos recitales, que explicaré en su momento. El 26 de Mayo ofreceré un recital de cámara junto con el Quartet Teixidor, que incluirá obras inéditas, junto con el conocido Quinteto, op. 49. Obviamente combinaré mi trabajo sobre Granados con otros programas y proyectos totalmente diferentes que tengo en agenda para 2017.

Entre estos programas en torno Granados, destaca el que incluye todas las obras que Granados escribió inspirándose en Goya…

Sí, éste es el programa Goyescas tal como lo he ido interpretando la mayoría de las veces a lo largo de 2016. El programa se titula “Granados y Goya: un mundo de amor y muerte” e incluye todas las obras para piano inspiradas en el pintor. Por ejemplo, Reverie es una improvisación que Granados hizo en Nueva York durante el período en que estaban ensayando la ópera, grabada y transcrita a partir del rollo de pianola. Es una improvisación sobre otra obra, un esbozo, titulado Crepúsculo. Jácara es una obra independiente donde está el tema del Epílogo de Goyescas (que aparece por primera vez en Coloquio en la reja de la suite), y también una melodía en la que después se basó Granados para el tema del Intermezzo. Intermezzo es la última obra que Granados escribió, estando en Nueva York, que se ha transcrito para diversas formaciones. Por lo tanto hay serias interconexiones temáticas. Es mucho más complejo de lo que parece.

Además está preparando un artículo sobre Goyescas ya que considera que la musicología no la ha analizado con la profundidad necesaria, a pesar de las monografías –algunas recientemente traducidas al castellano- de especialistas norteamericanos como la de Walter Aaron Clark.

Cierto. La suite Goyescas-Los Majos Enamorados es una obra absolutamente fantástica. Ha sido interpretada por grandes pianistas pero a nivel de análisis se le suelen aplicar tópicos asociados a la imagen de un Granados como compositor de salón, sin capacidad para el trato formal, etc. Goyescas contradice todos estos tópicos. En Goyescas, Granados realmente creó un mundo absolutamente único que va mucho más allá de todo lo que había hecho anteriormente. Es una obra maestra por la arquitectura, el uso de la forma, la inventiva melódica, la variedad tonal y modal… todos los parámetros musicales la justifican como ciclo.

Como pianista y compositor que soy, la concibo desde los dos puntos de vista. En este momento he escrito un breve artículo exponiendo resumidamente mi visión sobre el concepto arquitectónico de la obra (del cual prácticamente no hay nada escrito hasta la fecha), y de mi visión sobre Granados como músico de su tiempo, plenamente immerso en las corrientes innovadoras de su tiempo, y que, con Goyescas, realmente desarrolló un estilo y un concepto que claramente miraba al futuro. Es realmente sorprendente que el análisis no se haya ocupado antes de una de nuestras obras cumbres para piano. En mi opinión, Goyescas es un drama wagneriano, con la referencia clara de Tristan und Isolde. Al igual que Tristan se considera el inicio de la disolución de la tonalidad en la música clásica occidental, en Goyescas, desde mi punto de vista, Granados explora su propia disolución tonal llegando a un mundo no tonal, puramente modal. Es un trabajo magistral, donde usando los acordes de Tristan, y la ambigüedad que se crea con lo que sería, por darle un nombre, una “dominante frigia” (un acorde de séptima de dominante con la quinta rebajada, y en segunda inversión), Granados nos lleva progresivamente a un mundo harmónico cada vez más cromático a lo largo de la suite. A partir del momento de la muerte del Majo, la música ya no se puede analizar de manera “tonal”. El Epílogo de Goyescas parte de unificar magistralmente los acordes del inicio de Tristan con lo que sería una cadencia española, o cadencia frigia española (pueden usarse varios nombres aquí). Además de esto, la planificación formal en Goyescas, que a nivel temático es una suerte de “espejo”, que parte de la sección central de El amor y la muerte, realmente revelan la Suite como una obra maestra de un gran compositor que claramente miraba al futuro.

Yo he tenido la oportunidad de exponer mi visión de Goyescas (incluyendo estas y otras ideas relacionadas), con los ejemplos pertinentes, en un artículo que saldrá publicado durante el primer semestre de 2017 en la prestigiosa revista Musical Opinion, en Londres (en dos partes), y en la revista EPTA, también de Londres. En España y en Estados Unidos estoy en conversaciones con varias revistas para una próxima publicación, en una versión más extensa y con más ejemplos. También estoy desarrollando el tema como artículo académico. Me parece bastante sorprendente que una obra así no haya sido de máximo interés, puramente musical, por parte de analistas, y considero este tipo de trabajo de máxima importancia. Creo que tenemos que tomarnos nuestra música del modo más serio posible. En este sentido quiero agradecer a la Universidad de Nueva York, New York University (NYU) su invitación al simposium sobre Granados organizado hace unos pocos días donde pude exponer mi análisis sobre Goyescas y algunas de las cuestiones editoriales.

Además usted, como pianista, ofrece una interpretación libre a partir de los manuscritos y no de las diversas ediciones canónicas.

Sobre este punto importantísimo también hablo en el referido artículo. El tema editorial en Goyescas es muy complicado. Pienso que sería muy importante que hubiese una edición revisada objetivamente y de manera crítica de Goyescas, teniendo en cuenta la edición facsímil de la primera parte (1911) y los manuscritos que hay del Epílogo, como fuentes principales a consultar, no solamente como fuentes secundarias partiendo siempre de la primera edición impresa (Dotesio, 1912 y 1914 para la segunda parte). Las ediciones empleadas habitualmente se basan en la primea edición y hay que saber que entre los manuscritos y la primera edición hay muchos cambios -licencias, para ser más exactos-. Por eso he decidido incorporar las soluciones de los manuscritos en determinados pasajes. Sobre todo después de escuchar los rollos de pianola de Granados y comprobar que el compositor realmente tocaba lo que hay en los manuscritos, no los errores editoriales que se han publicado desde el principio y que se han continuado republicando e interpretando. En mi opinión, el caso más claro es el de La maja y el ruiseñor, la edición presenta numerosas alteraciones respecto al manuscrito y la grabación con pianola. Desde mi punto de vista analítico sobre la suite, he llegado a la conclusión personal de que la obra se ha ido publicando, tocando y grabando en base a una tradición interpretativa que acumula alteraciones que podrían considerarse errores, y también tendencias interpretativas personales de intérpretes, que no necesariamente son “de Granados”.

Sin duda, esto son palabras mayores que desde algunos sectores y escuelas de piano no recibirán con demasiada buena acogida. Pero también supongo que ello también tiene que ver con el carácter de Granados como ejecutante de su propia música.

Está claro que Granados era un gran improvisador, que su música no es tan “cerrada” a nivel de texto como otras músicas, y que el propio compositor (tal como dejó escrito) quería que se interpretase su música de manera libre, fomentando la individualidad de cada intérprete. Él mismo cambiaba muchas cosas cada vez que tocaba las obras, de manera espontánea. Pero la música es una jerarquía, y aquí es donde a mí me gustaría enfatizar el análisis y el conocimiento de lo que se está tocando, para que cada intérprete realmente pueda realizar su versión libre, en lugar de dar por sentadas tendencias que en ciertos casos son claramente diferentes de lo que el compositor dejó escrito o grabado. No es lo mismo cambiar la disposición de las notas de un acorde, añadir un doble trino, o doblar octavas en los bajos, que cambiar melodías importantes o acordes estructurales esenciales para el discurso musical. Ante la carencia de una edición “urtext”, en mi opinión es importante ir a las fuentes y entender la música, para, a partir de estos dos puntos de partida, desarrollar tu propio estilo interpretativo.

¿Qué elementos concretos destaca como diferencias entre los manuscritos y las ediciones “normativas”?

Por ejemplo, en Quejas, o La Maja y el Ruiseñor hay alteraciones de texto claras respecto del facsímil y de los rollos de pianola de Granados, que han sido siempre publicadas y grabadas. Tal como explico en mi artículo, la harmonía del “modo frigio español” es un elemento esencial en esta suite. Hay diversos nombres para este concepto, que aquí consiste en utilizar melódicamente una escala frigia –con su tercera menor correspondiente- superpuesta a un acorde de “tónica” que es mayor, obteniendo ese colorido típicamente español. En la sección final de La Maja, por ejemplo, los ornamentos que Granados escribe sobre la harmonía de Fa sostenido mayor no son simplemente ornamentos, están construídos en base a este concepto melódico-harmónico (entre otras cosas a comentar).

Granados escribió Goyescas sin armadura, adrede –en mi opinión- y con una clara intención de proceso tonal, como he dicho antes. Es cierto que se conserva, en el Museu de la Música de Barcelona, un segundo facsímil de esta obra en la que alguien, que podría (o no) ser el propio Granados, escribió una armadura de Fa sostenido menor, probablemente con la intención de publicar la pieza de manera más asequible. Nótese que es la única pieza de Goyescas que está publicada con armadura. Pues bien, en este segundo facsímil, no existe la armadura de Fa sostenido mayor, que sí aparece en la primera edición de Dotesio, lo cual causa errores en estos ornamentos, al no poner los becuadros cada vez que hay un La en ellos (la tercera menor de la escala frigia, según comentábamos). Como consecuencia, cuando usted escucha los rollos de pianola de Granados, oye cosas diferentes que cuando escucha grabaciones de otros artistas. Yo considero este ejemplo muy importante, ya que Granados repite este material musical en la pieza siguiente, El Amor y la Muerte, donde sí se han publicado los ornamentos según la escala “frigia española”.

Yo me empecé a dar cuenta de estas alteraciones de texto hace algunos años, cuando estuve grabando esta obra para un cedé en Italia, un disco que no salió a la luz. El día que grababa La Maja, no me encontraba muy inspirado y para motivarme escuché los rollos de pianola de Granados. Me quedé estupefacto cuando empecé a escuchar melodías y harmonías que yo no tocaba ni estaban impresas en las ediciones. Nunca acabé ese proyecto: lo detuve y fui directo a Barcelona a buscar los manuscritos para comprobar todo aquello.

Sorprendente. Por favor, cuénteme más.

Hay otros ejemplos importantes en esta pieza, como el acorde que comentábamos antes -característico también de este concepto harmónico “español”- de séptima de dominante con la quinta rebajada (que es, por cierto, enharmónicamente, el segundo acorde del inicio de Tristan und Isolde). Granados usa este acorde en la cadencia que lleva a la reexposición del tema principal de La Maja. Normalmente se interpreta como una séptima de dominante ‘mozartiana’, pero me quedé sorprendidísimo cuando, en su momento, escuché que Granados usaba la dominante frigia (el acorde del que hablamos). Como digo, fui a revisar los facsímiles donde, evidentemente, escribió la dominante frigia, y no solamente eso: en la versión vocal de esta pieza, Granados escribió un becuadro clarísimo en la parte de la voz, que no deja lugar a dudas de su intención. En la primera edición, este ejemplo sí se publicó correctamente. La alteración se debe a alguna reimpresión posterior. Siendo un tipo de armonía tan importante para todo el ciclo de Goyescas, es especialmente sorprendente que se haya seguido publicando y grabando según las ediciones impresas.

Se podrían comentar más ejemplos, como alteraciones interpretativas, o ejemplos en otras piezas. El Epílogo es también significativo porque es una obra “no tonal” (hablando en términos clásicos), donde ser preciso en las armonías es un elemento esencial.

Éste caso me recuerda al de Rimsky-Korsakov con la obra de Musorgsky…

Evidentemente. Nótese que, a pesar de explicarlo de manera técnica, los elementos comentados son esenciales para el estilo y estética de Goyescas. El acorde de dominante frigia (por llamarlo de alguna manera) del que hablábamos, aporta el sonido característico “español” que empieza a ser predominante en el ciclo a partir de la segunda pieza, Coloquio en la reja. Siempre está presente y a partir de El amor y la muerte, aparece en cadenas cromáticas cada vez que hay un punto de inflexión narrativa en el discurso, con lo cual la harmonía se hace más cromática, más “oscura”, y más ambigua, de manera acorde a la narrativa del ciclo: la historia de amor se hace trágica, y al final de esta pieza el Majo muere en brazos de su amada. La sección final de la pieza, la muerte del Majo, está, una vez más, representada por este mismo acorde en las “campanas” que aparecen en el registro grave, y por tanto, muy oscuro, del piano. La pieza final, Epílogo, vuelve a usar estas harmonías en el mundo “no tonal”, modal, del espectro que, aun después de muerto, sigue cantando a su amada. Goyescas se va “oscureciendo” a medida que avanza el discurso, sobre todo en el segundo libro, para acabar en el mundo modal. Por tanto los elementos musicales, harmónicos y modales, tienen una clara función narrativa.

Pero Goyescas no es la única obra que usted ha estudiado a fondo, ya que ha investigado su Sonata para violín y piano y quería reeditar toda la música de cámara de Granados…

Tuvimos la intención, junto con la bisnieta del compositor, Bárbara Granados, de revisar toda la música de cámara, mucha de la cual es inédita, incompleta o está publicada de forma muy precaria. Es necesaria una revisión total. Después, debido a la exigencia de tiempo que requiere esta iniciativa, me centré en la Sonata para violín y piano, de la cual Granados dejó tres movimientos más, a parte del primero que siempre se ha interpretado. Yo mismo he hecho mi versión/reconstrucción del segundo movimiento, el Scherzo, y lo he interpretado junto al violinista Francisco Fullana en varias ocasiones en España. También lo acabo de interpretar en Londres, junto con otras obras de cámara de Granados, con el trío con el que colaboro ocasionalmente en el Reino Unido, el Erato Piano Trio. La Sonata es todavía un misterio. Por ejemplo, de este segundo movimiento tenemos dos fuentes manuscritas. Una parte de violín completa, y una partitura para violín y piano claramente de un estadio anterior, casi completa pero no del todo, con compases tachados e incompletos, y a dos tintas, tinta lila sobre tinta negra anterior. Al hacer una reconstrucción, hay dilemas que afrontar. Por ejemplo, en el inicio del Trío (la parte central del movimiento), la parte de violín tiene un compás de más que no se puede incluir, a pesar de que es una versión más acabada, debido a que la parte de piano simplemente “no cuadra”. Quién sabe si en un futuro cercano encontremos (o no) la parte de piano definitiva del movimiento.

Hay otros misterios en esta sonata, por ejemplo, si el tercer movimiento es realmente el tercer movimiento (dado que no hay indicaciones aunque musicalmente es casi totalmente probable). Incluso datos curiosos: se conservan dos páginas del inicio del cuarto movimiento, pero buscando en los archivos, por pura casualidad, encontré, tras un manuscrito de otra obra independiente (creo que una canción), un segundo inicio de este movimiento!! Muy corto, un compás, pero el mismo tema de la sonata! En fin, es un misterio.

Tanta inmersión en Granados, ¿será discográficamente productiva?

De momento acabo de grabar Goyescas para el sello IBS Classical. El compacto saldrá a la luz durante el primer semestre de 2017. El repertorio del cedé no es sólo la suite, sino todas las obras que Granados escribió para piano solo influído por Goya, tal como las he ido tocando en gira. Esto incluye al menos dos obras que casi seguro son estrenos mundiales en cedé: Crepúsculo, y también Intermezzo en la versión de piano solo.

No sé si son estreno mundial porque Douglas Rivas ya ha grabado su integral sobre Granados para Naxos, pero permítame un paréntesis. Entre sus baluartes discográficos cabe destacar la integral para piano de Joan Guinjoan en Columna Música y recientemente un disco con obra de cámara para Solfa Recordings. ¿Cómo se percibe la música contemporánea española en el extranjero? Tengo entendido que Guinjoan ha despertado grandes intereses mientras que en Catalunya y España se lo considera por más el apoyo institucional puntual que puedan recibir proyectos discográficos y temporadas de conciertos, que por el mérito y salubridad del conocimiento del repertorio contemporáneo…

Este es un campo en el que los músicos españoles tenemos un papel importante que jugar. En mi caso, intento, en la medida de lo posible, dar a conocer la música de nuestros compositores actuales fuera de nuestras fronteras. Por ejemplo, en el Reino Unido y en Estados Unidos he ofrecido varios conciertos durante los últimos años con obras de autores como Guinjoan, Parra, Casablancas, Erkoreka, Amargós, Paús o Zárate, entre otros. Con Guinjoan he tenido una relación muy especial, hemos trabajado juntos durante años y tuve el gran placer de trabajar con él y grabar en dos cedés su integral pianística. La música de Guinjoan se conoce muy poco fuera de nuestras fronteras. Si alguien la conoce, muchas veces es por alguna conexción personal con el compositor. Yo he querido aportar mi pequeño granito de arena dando a conocer su interesante labor pianística que considero de primer nivel internacional. Es muy importante que los intérpretes la conozcan, para que se siga tocando, tanto en España como internacionalmente. En conjunto, u obra para piano es de una importancia grandísima dentro del repertorio internacional de la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI.

Por último, ¿cuándo acabe este bienio Granados? ¿Tiene algún proyecto de dimensiones parecidas?

En 2017 y 2018 tengo proyectos muy variados que me hacen muchísima ilusión. Entre ellos podemos mencionar mi programa entorno a Beethoven y Ligeti, que también incluye el estreno de una obra propia mía en Alicante (Febrero); otros programas de repertorio contemporáneo, como mi programa con música de Sam Hayden, Michael Finnissy, Héctor Parra, y mía propia, que interpretaré en Enero en Londres, que surge de una colaboración continuada con el compositor inglés Sam Hayden, apoyada por diversas instituciones Británicas. Cabe decir que tengo prevista la grabación de la obra integral de Héctor Parra durante 2017 también. Por cierto, también interpretaré la integral de piano solo de Parra, y también sus Tríos, en la Temporada 2017-18 de la orquesta de Lille en Francia. Este programa incluirá sus Cinq études d’art, un ciclo importantísimo para piano que Héctor empezó a escribir en 2012 y que ha acabado en 2016, año en el que estrené el ciclo completo en Girona (en Julio), y después en Nueva York (en Septiembre). Agradezco mucho a Héctor Parra la dedicatoria de este ciclo importantísimo que tengo muchísimas ganas de seguir tocando y de grabar en disco compacto, junto con todas sus otras obras fantásticas. Mi colaboración con Héctor Parra se expandirá en 2019, cuando tenemos previsto el estreno de su concierto para piano y orquesta, con la City of Birmingham Symphony Orchestra.

Volviendo a 2017, hay más proyectos importantes, como una gira en Japón con la violinista Mayuko Katsumura en Septiembre, con repertorio clásico y algunas obras de estreno. Por esas fechas es posible que incluya también algunos recitales de piano solo con programa Granados, como comenté anteriormente (aunque aún no está confirmado).  

También tengo previstos programas para piano y electrónica que incluyen composiciones propias y que tengo muchas ganas de empezar a tocar. Se trata de proyectos que durante 2016 se han quedado un poco “a la espera”, debido a los numerosos recitales, sobre todo con Goyescas, que he ido ofreciendo este año.

Fotos: Paul Stott

Autor:Albert Ferrer Flamarich
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