Codalario
Está viendo:

JUAN ALBERTO GARCÍA DE CUBAS, arquitecto y gestor cultural: 'En 'Música en Vena' actúan artistas de primera línea en la escena internacional, de manera totalmente desinteresada'

  • txcomparte_facebook
  • txcomparte_twitter
 
4 de noviembre de 2014

JUAN ALBERTO GARCÍA DE CUBAS: "EN MÚSICA EN VENA ACTÚAN ARTISTAS DE PRIMERA LÍNEA EN LA ESCENA INTERNACIONAL, DE MANERA TOTALMENTE DESINTERESADA"

Una entrevista de Aurelio M. Seco

Juan Alberto García de Cubas es el director de iniciativas culturales tan originales y comprometidas como Lootro, El Taller o Música en Vena. Desde esta última organización y en coproducción con el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), han desarrollado un ciclo musical del mismo nombre que ha sabido conjugar una importante labor social con conciertos de calidad, en los que participan artistas tan prestigiosos como Christian Zacharias, Viktoria Mullova, Elisabeth Leonskaja o el barítono Leo Nucci. Arquitecto y gestor cultural distinguido e imaginativo, De Cubas propone un acercamiento diferente a la música, tanto en lo que se refiere al espacio en el que se desarrolla como a la propuesta artística en sí. 

¿Cómo surgió el ciclo de Música en Vena y con qué motivación?
El ciclo de Conciertos en Hospitales "Música en Vena” es una coproducción entre el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), al que estamos profundamente agradecidos, y Música en Vena (MeV), una asociación sin ánimo de lucro cuya misión es, desde hace dos años, acercar la música los hospitales. Explicada brevemente, MeV nace a partir de una vivencia personal, la enfermedad y pérdida de mi hermana, Marianela García de Cubas, que nos enseñó lo dura que puede resultar la estancia en un hospital durante estos procesos tan delicados. Su amiga Virginia Castelló, presidenta y fundadora de la asociación, decidió arrancar en su memoria este proyecto, que acerca los beneficios de la música a pacientes, familiares y personal sanitario y muy pronto constituimos la asociación junto a Ignacio y Juan García Castelló, también miembros fundadores.

Gracias a un convenio con el Servicio Madrileño de Salud, tenemos abiertas las puertas de todos los Hospitales de la Comunidad y Residencias de Mayores, aunque de momento desarrollamos actividad en 14 centros sanitarios mientras la demanda no deja de crecer en Madrid y resto de España. Un aspecto que debemos nombrar es que MeV todavía no recibe ayuda financiera de ningún tipo: contamos con el músculo del voluntariado y la generosidad extrema del músico, que nos permite realizar una media de quince acciones musicales al mes en diferentes hospitales. Como ciclo extraordinario y paralelo a nuestra actividad cotidiana, esta coproducción con el CNDM significa para nosotros tocar techo en cuanto a la excelencia máxima de los artistas programados, todos de renombre indiscutible, que sin la colaboración del CNDM hubiese sido imposible llevar a un hospital.

¿Cuántos conciertos, cómo y dónde  se desarrollarán este año?
Desde octubre a junio, y a lo largo de doce recitales con diversas formaciones —desde el solista al ensemble orquestal—, artistas de primera línea en la escena internacional actuarán de manera totalmente desinteresada en cuatro afortunados hospitales madrileños, cambiando sus escenarios habituales por entornos hospitalarios: salones de actos, hospital de día de diálisis, quimioterapia, etc. Los conciertos están preferentemente dirigidos, como es natural, a las personas que son habitantes habituales del centro de salud: pacientes, familiares, personal sanitario y de mantenimiento del hospital, etc. Sin embargo, los recitales están abiertos al público general, que podrá acudir gratuitamente hasta completar aforo, siempre sin olvidar que esta prioridad que comentamos. Todos serán a las 18 horas, tendrán lugar en el Clínico San Carlos, el Gregorio Marañón, el 12 de Octubre y el Puerta de Hierro. La programación completa se puede cosultar tanto en la web del CNDM como en la de Música en Vena.

Aparte de este ciclo, MeV sigue con su actividad habitual. Para dar una idea de cifras, la temporada pasada realizamos 87 conciertos en 14 centros hospitalarios donde actuaron casi 200 músicos, llegando a 2.300 pacientes, 1.200 familiares y 450 trabajadores de la sanidad. Este año promete aumentar esas cifras manteniéndonos en los formatos de musica a demanda en habitaciones, micrespectáculos en planta, conciertos en hospital de día de oncología y diálisis, neonatos y los grandes recitales en salones de actos como los del ciclo del CNDM o el Festival de Jazz de Madrid en MeV.

¿Cómo reaccionan los oyentes cuando se acercan la música en un contexto tan especial?
De forma radicalmente diferente al oyente que escucha desde el patio de butacas de un gran auditorio. El público del hospital es muy diverso: desde el personal sanitario o de limpieza, que ve cómo su jornada se ameniza inesperadamente, hasta el paciente de oncología que afronta momentos durísimos y para el cual la música se convierte en un bálsamo emocional sin efectos secundarios. En este sentido hemos vivido experiencias intensísimas: la vivencia tan cercana de la música puede, en circunstancias de sufrimiento, actuar beneficiosamente a niveles muy profundos. También suelen ser experiencias extraordinarias para el músico, muchas veces acostumbrado a grandes audiencias, que se encuentra en el hospital con un público de receptividad muy especial. La proximidad entre el intérprete y paciente, así como la posibilidad de interacción entre ellos hacen de estos “conciertos en vena” un acto de comunicación humana difícilmente comparable, donde todos salen beneficiados.

¿De qué forma se ha establecido un convenio o relación con el CNDM?
Explicamos al director del CNDM, Antonio Moral, la intensa actividad que en MeV llevamos realizando desde hace dos años. Quedó impactado y reaccionó de inmediato: decidió que este ciclo sería el primer proyecto solidario del CNDM, dentro de su temporada 14/15. Nos pidió que lo llevásemos de "gira hospitalaria" para comprobar las instalaciones de los salones de actos de algunos centros sanitarios en los que ya trabajamos, seleccionó cuatro, y habló con algunos artistas de primera línea. Para su sorpresa, todos aceptaron inmediatamente, de manera absolutamente altruista. Así ha nacido un ciclo sin precedentes en España: MeV abre las puertas de los centros sanitarios y brinda su experiencia en estos formatos tan especiales al CNDM, que a su vez aporta su cartel incomparable de artistas. Se ha hecho realidad uno de nuestros grandes objetivos del plan estratégico de MeV: convertirnos en la bisagra entre el pulso cultural de la ciudad y el entorno hospitalario. La Biblioteca Nacional de España ha iniciado hace más de un año una colaboración  con MeV, llevando a los salones de actos de los hospitales sus exposiciones en formato de conferencia ilustrada. El CNDM ha sido la primera institución musical en apoyarnos, pero estamos cerrando otras colaboraciones, y como comentaba más arriba, acaba de formalizarse la participación del XXX Festival Internacional de Jazz de Madrid en MeV.

 ¿Qué artistas o conjuntos colaboran este año?
Al igual que las formaciones, los repertorios son también muy variados: renacentistas y barrocos, clásico,  romántico e impresionista, y algún que otro latido contemporáneo. El concierto inaugural ya es de auténtico lujo: encargado de abrir el ciclo será ese violagambista, director de orquesta y eminencia en música antigua que es Jordi Savall, que comparecerá con su hijo Ferrán a la guitarra para abordar unos diálogos e improvisaciones de Oriente a Occidente. Le seguirá la gran violinista rusa Viktoria Mullova, que atacará partitas y sonatas de Bach a solo. El dúo de voz y tiorba que forman la cantante Raquel Andueza y Jesús Fernández, por su parte, se enfrentarán al barroco de Monteverdi, Merula, Strozzi, Ferrari y Kapsberger. El prestigioso pianista y director de orquesta alemán Christian Zacharias firmará un recital barroco entre obras de Bach, Scarlatti y el compositor y clavecinista español Antonio Soler. El prodigio del violonchelo de Adolfo Gutiérrez Arenas se decantará por la primera Suite para chelo solo de Bach y la tercera Suite de Britten. Adolfo anda esta temporada compartiendo partituras con la pianista Judith Jáuregui, quien también estará presente en el ciclo como solista, recreando obras de Beethoven, Debussy y Liszt. Iris Azquinezer, otra joven pero ya importante figura del chelo, llevará al 12 de Octubre obras propias junto a piezas de Bach y Cassadó. El barítono Leo Nucci, que recogió la gloria en el Teatro de la Zarzuela en el Ciclo de Lied del CNDM en la pasada temporada 13/14 con 45 minutos de propinas y el público extasiado y puesto en pie, se suma igualmente a este proyecto solidario junto a la soprano María José Moreno, con la que interpretará arias y dúos de Rigoletto de Verdi. En cuanto a formaciones destaca el Ensemble Opus 23 que dirige Andrés Salado, que abordarán el Langsamer Satz de Webern y el Octeto de Mendelssohn; la Camerata del Prado, con Tomás Garrido al frente y tres cuartetos de Mozart para flauta, violín, viola y violonchelo y, por supuesto, el Cuarteto Quiroga, con obras de Haydn y, de nuevo, Mozart. Para cerrar este ciclo, la gran pianista Elisabeth Leonskaja interpretará dos obras de Schubert como colofón a este extraordinario ciclo.

En su trayectoria existe un interés por la organización de conciertos en lugares y situaciones especiales. Hábleme de su trabajo en LO OTRO.
Forzosamente he de aclarar que soy un amante de la música en general y del jazz en particular que, en realidad, desarrolla su actividad profesional como arquitecto. Mi estudio de arquitectura -que se dedica principalmente a la museografía, el diseño de exposiciones, gráfico y editorial- está felizmente “amueblado” con tres pianos de cola, uno de ellos el que sonó durante veinte años en el Café Central de Madrid en las manos de los mejores jazzistas internacionales. Cuando lo jubilaron fui a la búsqueda y rescate de ese Yamaha C3, lo resucitó el estupendo técnico Leonardo Pizzolante, y estoy desarrollando un proyecto para la memoria de la vida jazzística madrileña a través de toda la música que han generado esas 88 teclas. Ese fue el germen de Lo Otro, nuestro departamento musical que abarca principalmente dos aspectos: en primer lugar, los house concerts semiprivados que realizo en mi estudio una vez al mes, por donde ya han pasado grandes pianistas de jazz, clásica o flamenco que están de paso por Madrid y desean tocar en un formato de medio aforo en un ambiente diferente. Y en segundo lugar, los servicios de comisariado musical especializado para instituciones culturales para las que normalmente trabajo como arquitecto. Este comisariado busca ofrecer una programación musical estrechamente vinculada con un evento cultural extramusical, por ejemplo una exposición temporal, trazando hilos conductores transversales que refuercen esa exposición desde la música. Para ello cuento con la ayuda de la pianista Marta Espinós, nuestra codirectora artística, especializada en elaborar programas con gran respaldo argumental y bastante fuera de lo común.

¿Cree que es importante la innovación en el diseño de los formatos de conciertos?
¡Es evidente que mi respuesta va a ser afirmativa! El formato de los grandes auditorios es estupendo y puede seguir gozando de salud, pero se imponen otras fórmulas. Mi formación musical dentro de los universos del jazz y del flamenco (principalmente) me hace, inevitablemente, ser un apasionado del pequeño o medio aforo donde el que escucha casi puede sentir el aliento del músico, y donde la comunicación con el público es más natural. En este sentido, creo que la música clásica puede beneficiarse de ciertos aspectos del jazz y viceversa. Lo importante es llegar a la audiencia, y todo lo que sirva para romper las barreras entre el que ofrece el mensaje y el que lo recibe, es más que nunca bienvenido. Tanto en Lo Otro como en Música en Vena somos absolutos militantes de esta idea de acercamiento y disfrute directo de la experiencia musical.

Proponga mejoras a nuestros sistemas de gestión y producción musical.
Compleja pregunta. Empezaría verbalizando otro principio fundamental: hay que entender que la música es no sólo un elemento de goce estético, sino un poderoso instrumento de cohesión social. En este sentido no cabe duda de que es magnífico y necesario continuar con los modelos de gestión y producción de siempre. Pero sería deseable una mayor interacción entre los agentes musicales e instituciones habitualmente periféricas a la música, como pueden ser los diferentes Ministerios de Sanidad, Educación o Empleo, por ejemplo. Hay un aspecto que no he mencionado de Música en Vena, y es que también aspira a crear nuevos circuitos para los músicos, ahora que tantas salas y auditorios cierran sus puertas, trágicamente. Nuestra intención es profesionalizar estos circuitos hospitalarios, creando oportunidades de actuaciones remuneradas en tantos centros como sea posible, lo que favorecería de manera increíble la situación laboral de muchos músicos. También estamos trabajando hacia un convenio entre conservatorios y MeV, para que los hospitales sean escenario de rodaje para estudiantes de música. De momento colaboramos puntualmente con algún conservatorio, y hemos comprobado que se trata de otra fórmula sin desperdicio: alumnos que tocan en hospitales pediátricos, niños que tocan para niños microconciertos en los que todo el mundo sale beneficiado. Por todo esto, una mayor ósmosis entre las instituciones -tanto públicas como privadas- favorecería que la música fuera una realidad más disfrutable, sostenible y al alcance de todos.

Autor:Aurelio M. Seco
  • txcomparte_facebook
  • txcomparte_twitter

Compartir

0 Comentarios
Insertar comentario

Para confirmar que usted es una persona y evitar sistemas de spam, conteste la siguiente pregunta:

* campos obligatorios

Aviso: el comentario no será publicado hasta que no sea validado.

Publicidad

<< volver

Búsqueda en los contenidos de la web

Buscador

Newsletter

Darse alta y baja en el boletín electrónico