Codalario
Está viendo:

Crítica: Recital de Miguel Moreno en el Festival Internacional de Música 'Pórtico de Zamora'

  • Comparte en Facebook
  • Comparte en Twitter
 
29 de abril de 2014

José Miguel Moreno brinda un recital laudístico protagonizado por una introspectiva visión de la música alemana del XVIII

LAÚD DE DENTRO A FUERA

Por Mario Guada

29-III-2014, 12:00. Zamora,Iglesia de San Cipriano.Festival Internacional de Música «Pórtico de Zamora». Entrada 15€uros. Obras de SylviusLeopoldWeiss y Johann Gottfried Conradi.

   Se acercaba el público «zamorano» –es destacable la gran afluencia de público de otras ciudades– a San Cipriano para disfrutar de la sesión matinal, ensalzando aún más el carácter íntimo que lo protagoniza este año. Y es que escuchar un recital de un instrumento de cuerda pulsada siempre supone una experiencia especial, por muchos motivos. Primero, porque la sonoridad de dichos instrumentos resulta realmente evocadora y tremendamente hermosa. Segundo, porque la literatura escrita para ellos está entre lo más inspirado de cuanto se compusiera para instrumento solista en todo el Barroco. Así, José Miguel Moreno y su laúd barroco de trece órdenes –cuerdas dobles a excepción de las dos primeras– fueron los dos pilares sobre los que se sustentó una velada realmente conmovedora, en la que la atmósfera conseguida fue un auténtico obsequio multisensorial.

   Fueron dos los maestros protagonistas de esta velada: primeramente Sylvius Leopold Weiss [1686-1750], sin duda uno de los grandes exponentes del repertorio para laúd del Barroco. De vida larga y fructífera, se conservan de él unas 650 piezas de autoría confirmada, y unas cerca de 200 de atribución dudosa, sobre todo en relación a algunas de las obras compuestas por su hermano Johann Sigismund. Posiblemente el gran exponente del laúd barroco en la Centroeuropa del XVIII –al menos ha sido el compositor que más piezas ha dejado para el laúd en la historia de la música occidental–, la escritura de Weiss destaca por su gran conocimiento idiomático, además de un virtuosismo destacado, pero siempre ligado a la búsqueda de la expresión y la emoción. La mayoría de estas piezas suelen estar organizadas en torno a «Suonaten» o «Partien» –en realidad serie de danzas a la manera de la suite– agrupadas de seis en seis, por tonalidades. Su estilo es una fusión alemana de música francesa e italiana–como en Bach, que sabemos le tenía en gran estima–, sin un contrapunto tan denso y uso del cromatismo tan desarrollado como en el «Kantor», pero en el que sí hay una búsqueda de la innovación por medio de sofisticaciones armónicas: cambios de a tonalidades lejanas, uso de acordes de séptima disminuida, cambios enarmónicos… En sus piezas de carácter lento y sosegado, encontramos un gusto por la escritura grave, melancólica, adecuada al máximo para acompañar al lema del festival en este año: «loco era el melancólico». Moreno interpretó algunas de las piezas que grabara en aquel magnífico disco, allá por 1992, en concreto su Prelude y Ciaccone en sol menor, su Fantasie en do menor, su Ciacona en mi bemol mayor, y su Prelude, Allemande y Passagaille en re mayor, obras todas de una belleza introspectiva fascinante.

   El otro gran protagonista del concierto fue el desconocido Johann Gottfried Conradi [siglo XVIII] –protagonista de la última grabación de Moreno para Glossa, que en su día reseñé para esta revista–, del que se interpretó su Suite en la mayor, que recoge seis piezas: Prélude, Allemande, Courante, Menuet, Rondeau y Gigue, pertenecientes a su Neue Lauten Stücke, única publicación de Conradi, realizada en 1724 en Frankfurt.  Como dije en su momento, la música de Conradidestacapor la profundidad conseguida a través de los afectos, con una retórica muy personal e interiorizada, mezcla de un estilo francés e italiano, pero carente del «style brisé» tan definitorio de la música laudística de la escuela gala.

   Como obras fuera de programas, aunque quizá las dos primeras más «pactadas», puesto que parecían formar parte del mismo, al menos para el propio Moreno, se interpretaron dos piezas de David Kellner[c. 1670-1748], otro auténtico desconocido dentro de la música para laúd del XVIII, yotro de los autores que Moreno ha grabado en disco –su penúltimo registro para Glossa–, cuya música alcanza unas cotas cualitativas y expresivas, desde mi punto de vista, con muy poco que envidiar a las del gran Weiss. De su AuserleseneLauten-Stücke [Hamburg, 1747], colección de diecisiete piezas de arrebatadora hermosura, se interpretaron una de sus Phantasias, así como su impresionante Chaconne, que en mi opinión está entre lo más hermoso que se ha escrito para el instrumento. Ahora sí, y ante los recurrentes aplausos, Moreno compareció de nuevo en las tablas de San Cipriano para interpretar una pieza breve de Charles Mouton [c. 1617-1699], magnífico exponente de la escuela francesa de laúd, en la que esta vez sí se apreciaba con claridad ese «style brisé», extracto de sus dos libros de música titulados Pièces de luth sur différentsmodes [Paris, 1679 y c. 1680]. Posteriormente una de esos «prélude non mensuré» –preludio sin compás o medida–, que se desarrollaron profusamente en la Francia del XVII, parece que primeramente en el laúd y posteriormente en el clave –como en otras tantas cosas–, que consistía en no anotar ninguna medida específica a las notas, la cual se dejaba estrictamente al arbitrio del intérprete. Para finalizar la velada, acudió de nueva Moreno a Conradi, para ofrecernos otros de sus «Prélude» de la misma colección de 1724.

   Si por algo destaca la música para laúd, tanto la francesa del XVII, como la alemana del XVIII, es por su hondura expresiva tan apabullante. Estamos ante música que invita a la reflexión más intensa. Consigue, además, evocar y atraer la más profunda melancolía –en el sentido más poético del término–, especialmente en aquellos pasajes de carácter lento, y sobre todo en sus piezas construidas sobre los «ostinati», véanse las «ciaccone» o «passacaglie». Y por todo ello, necesita de un intérprete que esté a la altura, quizá ya no únicamente técnica, sino que más importante que todo eso, a una altura intelectual y expresiva. En esta velada Moreno adoleció de ciertos problemas técnicos, en algún punto más notables de lo esperado, lo que provocó que el discurso de algunas piezas se difuminara en exceso. Sin embargo, es curioso comprobar como la mayoría de los errores se produjeron en pasajes relativamente «sencillos», mientras que en los más complejos la eficiencia técnica de Moreno consiguió solventarlos con suficiencia. La gran capacidad expresiva para la que este intérprete está dotado, puede llevarnos a pensar en que es capaz de trasladarse tan fuera –o dentro, según se mire– de la música, que está absolutamente absorto en la propia esencia de la música, lo que le lleva a cometer ciertos errores. Es realmente complejo encontrar un intérprete que pueda transmitir tanto con un instrumento de este tipo. Máquinas en lo técnico hay muchos –en este aspecto se ve superado por unos cuántos–, pero artistas que sean capaces de elaborar una línea tan bien definida, con una lógica interna tan brillante, pero sobre todo con una elocuencia externa tan apabullante, de esos hay pocos.

   Por todo ello, cabe felicitar de nuevo al «Pórtico» ante su acierto, porque quizá este parecía «a priori» el concierto menos esperado para muchos –aunque para otros, entre los que me incluyo, era uno de los grandes eventos–, pero se ha convertido en un recital de primer orden. Parece que el público asistente, que casi llenaba la iglesia –este ha sido el único concierto que no ha agotado las localidades–, así lo ha entendido, pues han sido numerosos y estruendosos los aplausos ofrecidos al artista madrileño. Simplemente cabe recomendar al público un poco más de respeto a la hora de emitir los aplausos al final de las piezas. Dejemos que la música termine de respirar al menos un par de segundos.

Autor:Mario Guada
  • Comparte en Facebook
  • Comparte en Twitter

Compartir

facebook (en nueva ventana)
0 Comentarios
Insertar comentario

Para confirmar que usted es una persona y evitar sistemas de spam, conteste la siguiente pregunta:

* campos obligatorios

Aviso: el comentario no será publicado hasta que no sea validado.

Publicidad

<< volver

Búsqueda en los contenidos de la web

Buscador

Newsletter

Darse alta y baja en el boletín electrónico