Segunda parte del artículo de Nuria Blanco Álvarez sobre la llegada del cinematógrafo a España en su 130 aniversario
Grafófono de 1901
La llegada del cinematógrafo a España (Parte 2)
Por Nuria Blanco Álvarez | @miladomusical
Tal y como explicábamos en nuestro anterior artículo de CODALARIO, la primera proyección del cinematógrafo en España tuvo lugar en uno de los alones del hotel Rusia de Madrid en mayo de 1886. A las pocas semanas finalizan las proyecciones del aparato Lumière en el mencionado lugar, pero el cinematógrafo pretende hacerse un hueco en otros espacios como el teatro de la Zarzuela con la puntual proyección, el 12 de octubre, de la entrada del Zar en París. Sin embargo, este primer intento de proyectar el cinematógrafo en un teatro se ve frustrado, así lo señalan en El Liberal, «con motivo de tener que ir a París monsieur León, para obtener les últimas novedades en fotografías, se suspende hasta nuevo aviso la inauguración del cinematógrafo en el teatro de la Zarzuela».
Enseguida otro coliseo toma la iniciativa de incluir las proyecciones de un cinematógrafo en su programación de forma habitual, eso sí, como complemento al final de algunas de sus secciones de zarzuela y bajo diferente patente. Es el caso del teatro Romea, que lo estrena el día 29 de octubre tras las secciones segunda, tercera y cuarta y lo anuncian como «Cinematógrafo Pathé». El teatro Apolo no se queda a la zaga y programa el día 31 dos sesiones con su propio aparato llamado «Cinematógrafo Charles Kalb» que se emitirán tras la primera y tercera sección de su programación de zarzuelas, recuperando para esta inauguración las imágenes que en su momento no pudo proyectar el teatro de la Zarzuela, la visita del Zar de Rusia a París. Fueron seis cuadros los que se ofrecieron, dos de ellos, La serpentina y La siega, incluían color y evidentemente produjeron un gran asombro. El mismo día se abre un local en la calle Alcalá número 4, como salón de fotografías animadas llamado mouvógrafo, negocio de Ramón del Río. Según la prensa, proyectaban dos series de un espectáculo de diez vistas, con apenas unos minutos de exposición cada una, y las imágenes eran en color y se acompañaban de música gracias al uso de un grafófono -a diferencia del fonógrafo, que graba en cilindros de papel de estaño, el grafófono lo hace en cilindros de cera y presenta una mejor calidad de sonido-: «La imperceptible sucesión de imágenes, con movimiento y con color, hacen una ilusión completa de seres reales con existencia propia, máxime aquellas vistas a quienes complementa la parte musical propia de cada una», escriben con asombro en La Correspondencia de España. El teatro de la Zarzuela no se queda atrás y el 8 de noviembre programa su «Cinematógrafo Bernet» para proyectarlo tras la primera y cuarta sección.
«La imperceptible sucesión de imágenes, con movimiento y con color, hacen una ilusión completa de seres reales con existencia propia»
El original «Cinematógrafo Lumière» vuelve el 1 de diciembre a un nuevo local de la Carrera de San Jerónimo número 28 con varias imágenes de las ya grabadas en Madrid en primavera. A las dos semanas ha de rebajar su precio a la mitad, pasando las entradas a costar 50 céntimos frente a la peseta inicial, ya que tiene una fuerte competencia con la sala del mouvógrafo, que especifica en la prensa el tipo de música que utiliza con sus proyecciones: «En cada sección habrá audiciones de grafófono (trozos de ópera, marchas, cantos populares, etc.)». Y otro «Cinematógrafo Lumière» coexiste con el anterior en el teatro de la Zarzuela, donde comienza sus proyecciones el 5 de enero de 1897 con ocho vistas tras la segunda y tercera sección. Según la prensa «el teatro de la Zarzuela es el primero de Europa donde se presenta el 'Cinematógrafo Lumière´» y es cierto, pues los anteriores no eran de esa patente. Otro aparato se instala por unos días, desde el 4 de enero, en la calle Jacometrezo, número 62 y en el verano, el cinematógrafo pasa a los Jardines del Buen Retiro y también al Circo de Parish, bajo el nombre de «Cinematógrafo Wargraph».
«Aparece en el teatro Príncipe Alfonso la novedad de incluir una proyección cinematográfica dentro de la representación de una obra»
Además, aparece en el teatro Príncipe Alfonso la novedad de incluir una proyección cinematográfica dentro de la representación de una obra: «En la revista Fotografías animadas, cuyas representaciones se cuentan por llenos, se dará a conocer una nueva escena, que será interpretada por la señora Perales y Emilio Mesejo, también se expondrá en el cinematógrafo animado de dicha obra un nuevo cuadro de actualidad», explicaban en El Globo.
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Artículo: «La llegada del cinematógrafo a España» (Parte I). Por Nuria Blanco Álvarez.
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