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Lo mejor de 2020 en libros, conciertos, espectáculos escénicos y grabaciones

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27 de diciembre de 2019

Los colaboradores de CODALARIO seleccionan lo más destacado de 2020 en lo referente a las novedades bibliográficas, los espectáculos en directo y las grabaciones discográficas

AGUSTÍN ACHÚCARRO, crítico musical

   Mucho de lo escogido está condicionado por la situación creada por la Covid-19 y la respuesta de los músicos por sobreponerse a ella:

§ Libro Música. Solo música. Haruki Murakami y Seiji Ozawa. Editorial Tusquets [Colección andanzas]. Traducción de Fernando Cordobés y Yoko Ogihara.  Este ameno libro en forma de conversación, sin que sea redondo, tiene la fuerza de la memoria perdida, de alguien que lo fue todo en la dirección y que se manifiesta en él como una persona de una amplia cultura y una aguda capacidad de análisis.

§ Concierto | Aquí la elección se hace en base a un solista, sin minusvalorar la intervención de la orquesta y el director. El viola Joaquín Riquelme transcendió con su forma de tocar y llevó la música a un lugar indescriptible en el Concierto para viola y orquesta en re mayor de Franz Anton Hoffmeister. Orquesta Sinfónica de Castilla y León dirigida por Juanjo Mena, el  lunes 14 de diciembre en la Sala Sinfónica Jesús López Cobos del Auditorio de Valladolid, dentro del ciclo Otoño de la Temporada de la OSCyL. El programa incluía también la Sinfonía n.º 1 de Sergei Prokófiev y las Variaciones concertantes, Op. 23 de Alberto Ginastera.

§ Espectáculo escénico | Sometida  Castilla y León a un cierre perimetral prácticamente todo el año, y teniendo en cuenta que en cuanto a ópera se refiere la comunidad es un yermo. Prefiero dejar vació este apartado y sugerir una profunda reflexión sobre este hecho que, salvo excepciones, se perpetúa en el tiempo.

§ Grabación | Incluyo excepcionalmente dos: uno de ellos, en el que quizá se le sume el haber entrevistado al compositor y escuchar sus puntos de vista; el otro por tratarse de ópera contemporánea que no distorsiona algunos de los valores inherentes al canto, mientras trata críticamente el tema del sueño americano de los colonos y lo sitúa  en Nebraska, en la década de 1870.  El primero contiene Preludios I del compositor Hermes Luaces con el pianista Rubén Yessayan, que supone un recorrido sonoro muy sugerente, algo que consigue en muchas ocasiones jugando con pocas notas y el silencio. Editado por el compositor y el intérprete, se grabó durante julio y agosto de 2020. El segundo cd contiene la ópera Proving Up de la compositora estadounidense Missy Mazzoli con libreto de Royce Vavrek. 2020. Pentatone Music. International Contemporary Ensemble dirigido por Christopher Rountree. Además de en formato CD, se puede encontrar en distintas plataformas en versión audiovisual.

NURIA BLANCO ÁLVAREZ, musicóloga y crítico musical | @miladomusical

§ Libro | Desierto.

§ Concierto | Oviedo. 12-I-2020. Auditorio Príncipe Felipe. Jornadas de Piano «Luis G. Iberni». András Schiff, piano. Obras de J.S.Bach. El prodigioso pianista húngaro András Schiff ofreció uno de los mejores recitales pianísticos que recordamos en la capital del Principado de Asturias, a pesar de no haberse sentido muy a gusto con el público, excesivamente ruidoso. Esperemos que vuelva.

§ Espectáculo escénico | Madrid. 1-II-2020. Teatro de La Zarzuela. Cecilia Valdés (Gonzalo Roig). Elisabeth Caballero (Cecilia Valdés), Martín Nusspaumer (Leonardo Gamboa), Homero Pérez-Miranda (José Dolores Pimienta), Linda Mirabal (Dolores Santa Cruz), Cristina Faus (Isabel Ilincheta), Alberto Vázquez (Don Cándido Gamboa), Isabel Cámara (Doña Rosa), Lilián Pallarés (Charito Alarcón), Eduardo Carranza (Don Melitón Reventós). Coro y Orquesta titulares del Teatro de la Zarzuela. Dirección musical: Óliver Díaz. Direccion de escena: Carlos Wagner. Ha sido todo un acierto por parte del Teatro de la Zarzuela programar Cecilia Valdés, hermosa zarzuela cubana de Gonzalo Roig que se presentó con una valiosa producción de Carlos Wagner y una extraordinaria dirección musical del maestro Óliver Díaz. Destacamos también la labor del tenor uruguayo Martín Nusspaumer en el papel de Leonardo Gamboa.

§ Grabación Novel Voices. Carr-Petrova Dúo. Molly Carr, viola. Anna Petrova, piano. Obras de Khachaturian, Weinberg, Clarke y Arroyo Lascurain. Melos Records. Precioso disco que nos descubre a un dúo de lujo formado por la pianista Anna Petrova y la violista Molly Carr; un trabajo comprometido ideológicamente, visibilizando su labor en pro de los refugiados, arriesgado en la elección del repertorio y de una calidad interpretativa que mereció el «Sello de Calidad Codalario».

XAVIER BORJA BUCAR, filólogo y crítico musical | @XaviBorjaBucar

§ Libro | Desierto.

§ Concierto | Si hubiera sido este un año normal, si todos los conciertos programados se hubieran realizado sin excepción, estoy convencido de que mi elección en este apartado sería la misma porque el recital que Lise Davidsen ofreció el pasado 25 de octubre en el Palau de les Arts de Valencia es una cima imponente en la memoria –no solo concertística, sino incluso sentimental– de quien escribe estas líneas. Junto a su pianista habitual, un espléndido James Baillieu, la soprano noruega ofreció un paseo liederístico por páginas de Brahms, Schumann, Grieg, Strauss, en este orden. Solo aquellos que hayan visto a Davidsen en directo pueden corroborarlo: su voz, bellísima, broncínea y solar, no parece terminar nunca, como el océano; su canto, exquisito, es sencillamente un milagro. ¿Quién puede hablar con sobriedad de esta mujer que apenas cuenta treinta y tres años? Yo por supuesto que no.

§ Espectáculo escénico | Desierto.

§ Grabación | Mozart: Piano Sonatas, Vol. 1. Alba Ventura. Aglae Música. Recuerdo que hace un año, en ocasión de la selección de lo mejor de 2019, interpolé una discreta diatriba contra las grabaciones de música clásica. Hoy no desaprovecharé la oportunidad de presentar una enmienda parcial a esa diatriba porque entre las pocas buenas noticias musicales que nos ha dejado este año aciago está esta grabación. El solo hecho de que una pianista como Alba Ventura deje testimonio de su arte es ya es una alegría. Ventura es intérprete entre pirotécnicos, músico entre superponibles figuras del espectáculo y de las pocas pianistas capaces de añadir algo nuevo o honestamente propio con respecto a un repertorio transitado mil veces como las sonatas para piano de Wolfgang Amadeus Mozart, que la pianista barcelonesa ha comenzado a andar en este primer volumen que recoge seis sonatas del compositor salzburgués. El de Ventura es un Mozart sin artificios, de cristalina claridad en la articulación, dieciochescamente ligero, rebosante de desenfadada vitalidad.

ÁLVARO CABEZAS, historiador del arte y crítico musical | @AlvaroCabezasG

§ Libro | Haruki Murakami y Seiji Ozawa. Música, sólo música. Tusquets editores, Barcelona, 2020. Traducción del japonés de Fernando Cordobés y Yoko Ogihara. Interesante título sobre música por varias razones: por la elegante redacción del eterno candidato al nobel de Literatura, por las anécdotas que cuenta Ozawa sobre su propia carrera y sobre la actividad y relaciones con otros directores e intérpretes y, por último, por la exacta comparación entre grandes referencias discográficas.

§ Concierto | Sevilla, 24-IX-2020. Teatro de la Maestranza. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Michel Plasson, director. Programa: Suite de Pelléas et Melisande de Gabriel Fauré; Sinfonía en re mayor de Charles Gounod; Ma mère l'Oye de Maurice Ravel. Gran espectáculo por dos razones: por la vuelta de la actividad musical en Sevilla y por volver a deleitarnos con el director francés, auténtico experto en este repertorio.

§ Espectáculo escénico | Recital de Carlos Álvarez [barítono], Berna Perles [soprano] y Rubén Fernández Aguirre [piano] en el Teatro de la Maestranza de Sevilla el 14 de febrero de 2020. Canciones de Miquel Ortega, Joaquín Turina, Camille Saint-Saëns, dúos, escenas y romanzas de Luisa Fernanda, La Calesera, La Revoltosa, Entre Sevilla y Triana y La del soto del parral. Autenticidad, naturalidad y amor trenzaron un recital jugoso y esmerado que hizo las delicias del público sevillano. El talento español encontró perfecto acomodo ese día en el coso hispalense.

§ Grabación | Goyescas. Enrique Granados. Nancy Fabiola Herrera [soprano], Gustavo Peña [tenor], Lidia Vinyes Curtis [mezzosoprano], José Antonio López [barítono], Josep Pons [director], BBC Singer y BBC Symphony Orchestra. La aportación más reciente de este sugerente título lírico español de 1911, grabado para Harmonia Mundi con exactitud, limpieza, profundidad y refinamiento y alejado de otras versiones más folclóricas del mismo. Casi por primera vez puede entenderse la dicción castellana de los cantantes.

RAÚL CHAMORRO MENA, crítico musical

§ Libro | En este apartado sólo puedo consignar la publicación de la traducción al español, a cargo de Juan Lucas, de Puccini de Julian Budden, volumen que leí en su día en italiano. Muy recomendable y con la reconocida habilidad de Budden (autor de una obra referencial sobre Giuseppe Verdi) para combinar el análisis musical con la vida del compositor y desarrollarlo todo mediante una amena escritura apropiada, tanto para no iniciados, como para expertos y aficionados avezados que ahora publica Akal.

§ Concierto | 18 de septiembre. Teatro Colón, La Coruña. Recital de Mariella Devia con Giulio Zappa al piano. La eximia soprano italiana está oficialmente retirada, pero ofrece algún que otro recital en lugares y momentos escogidos. La ciudad Herculina, donde ya ofreciera su última ópera representada en España –Lucrezia Borgia de Donizetti en 2017– es uno de esos lugares donde la grandísima soprano se encuentra a gusto gracias, cómo no, al ambiente siempre acogedor que procura la siempre entusiasta programación de Amigos de la Ópera de La Coruña. Al frente, por segunda vez, del Concurso para jóvenes cantantes que auspicia dicha entidad, «la Devia» añadió un suculento recital con el que nos recordó a los amantes del canto y del teatro lírico, las esencias y fundamentos del canto italiano, que es como decir del canto en absoluto, tan maltratado en estos tiempos en que parecen importar mucho más otras circunstancias, que las reglas y la técnica del bien cantar. Gracias, Maestra.

§ Espectáculo escénico Le Prophète [El profeta] de Giacomo Meyerbeer. Berlín, Deutsche-Oper. Justo antes del comienzo de la pesadilla que en forma de pandemia, ha asolado el mundo en los últimos nueve meses, pude asistir al miniciclo Meyerbeer programado por la Deutsche-Oper Berlinesa. En el mismo, destacó una notable representación de ese paradigma de la Grand Opéra que es El profeta, obra complicadísima de montar y con una escritura para el canto que demanda intérpretes excepcionales. Encomiable la actuación del tenor Gregory Kunde a sus 66 años que exhibió gran preparación musical, dominio del estilo y capacidad para resolver una tesitura tremenda. Magnífica, asimismo, tanto en lo vocal como en lo interpretativo, la Fidés de la mezzo Clémentine Margaine y espléndida dirección musical de Enrique Mazzola. La producción de Oliver Py, a pesar de algunos momentos discutibles, funcionó adecuadamente. 

Considero obligado mencionar La traviata programada audazmente por el Teatro Real en julio de 2020. La decisión y arrojo de la dirección del recinto de la Plaza de Oriente permitió un emocionante reencuentro con la lírica y, a pesar de las restricciones y las condiciones impuestas por el protocolo anti-virus, disfrutar con un estimable espectáculo en el que destacó la intervención en uno de los repartos programados de la soprano Lisette Oropesa.

§ GrabaciónChanson d'amour. Sabine Devieilhe, soprano. Alexandre Tharaud, piano. Sello Erato. Una exquisita muestra de un maravilloso repertorio como el de la mélodie francesa en la que, tanto soprano como pianista desgranan con todo su esplendor el refinamiento, el colorido, las primorosas tímbricas y la profunda inspiración de deliciosas piezas de músicos del talento y creatividad de Claude Debussy, Gabriel Faurè, Maurice Ravel y Francis Poulenc. Sabine Devieilhe –en perfecta conjunción con Tharaud al frente del teclado– deleita con un timbre atractivo y bien colocado, morbidez en la emisión, dominio de dinámicas, estilo perfecto y gran clase en el fraseo, sustentado todo ello en un sólido soporte técnico no exento de encantadora naturalidad. El pasado día 16 de noviembre, dentro del Ciclo de lied del Teatro de la Zarzuela, los melómanos madrileños pudimos disfrutar de un recital a cargo de Devieilhe y Tharaud con gran parte del contenido de este registro. Un gran disco. 

ALBERT FERRER FLAMARICH, crítico musical | @AlbertFFlamari1

§ Libro Filosofía y consuela de la música. Ramón Andrés. Acantilado, Barcelona, 2020. 1150 págs. ISBN: 978-84-17902-39-1. Ramón Andrés se ha vuelto a superar en un compendio monumental y de avasallador conocimiento hilvanado en un desarrollo cronológico entorno la historia de la estética musical hasta las puertas del Romanticismo. Con la maestría de un sabio, de un pensador integral, sitúa al lector ante una perspectiva omnicomprensiva y transversal de raíz humanística que sobrepasa este eje nodal. Los tres grandes bloques desarrollan los fundamentos, las certidumbres y las inquietudes haciendo gala de un estilo narrativo ameno y erudito, lleno de lirismo y con una riqueza de verbo que eleva este ensayo a monografía de culto. El enfoque se desvía del academicismo algo restrictivo dominante en la metodología de la materia, para ofrecer un relato que es mucho más que una vía de conocimiento. Es una manera de concebir la esencia del ser humano y la importancia antropológica de la música a través de los grandes filósofos. Es decir, como vibración, como pasión y como razón. En resumen: imprescindible por ser una de esas monografías llamadas a ser una referencia incluso a nivel internacional.

§ Concierto | 18-1-20. Camarena: compromiso, técnica y adoración. Obres de Gounod, Donizetti, Lalo, Bellini, von Flotow y Verdi. Javier Camarena, tenor. Ángel Rodríguez, piano. Gran Teatro del Liceo de Barcelona. Una de las citas más destacadas del calendario liceista de este tormentoso 2020 fue el recital tenor mejicano Javier Camarena. Convertido en un ídolo para el público barcelonés, en un primer recital en la ciudad no decepcionó ni rebajó la exigencia a pesar de sufrir un proceso gripal. Selecciono arias del melodrama italiano de la primera mitad del siglo XIX junto a puntuales incursiones del repertorio francés demostrando un uso inteligente del legato, sustentado por un excelente dominio del fiato, con el que moldeó el tempo y las dinámicas a placer (canto entre dientes, medias voces y pianissimi). Camarena sedujo a un público extasiado y rendido a su registro medio-agudo, sin problemas en la zona de paso y con un timbre bien esmaltado que reforzó la calidez y la intensidad de su fraseo. En la colocación evitó portamenti tramposos u otros subterfugios, salvo algún cambio de posición circunstancial como en «Ah! Lève-toi soleil!», de Romeo y Julieta de Charles Gounod y, después, con «Un ange, une femme inconnue...» de La favorite de Donizetti –do sostenido sobreagudo incluido–. Un nivel que mantuvo con «E serbato a questo acciaro...» de la belliniana I Capuletti e i Montecchi y la exhibición de resistencia en las cabaletas, hasta bordear el límite y la fatiga final del concierto con «O mio rimorso...» de La traviata. Ejemplo de compromiso ante un Liceo lleno que tuvo que habilitar un centenar de butacas encima del escenario, a cada lado. El programa combinaba arias que requerían un canto tendente a spianato, con pasajes declamados y otros con agilidades realzadas por silencios bien calculados que el tenor intensificó con la expresión gestual. «Vainement, ma bien-aimée» de Le roi d’Ys de Édouard Lalo fue la muestra más evidente de su preciosismo mientras que «M’apparì tutt’amor...» de Martha de Friedrich von Flotow y el aria final de Lucia de Lammermoor de Gaetano Donizetti –donde corrigió un pequeño gallo– gozaron de mayor contraste y dramatismo. Contribuyó a ello, el acompañamiento del pianista Ángel Rodríguez, magnífico en precisión e intención.

§ Espectáculo escénico: | Verdi: La traviata. Maite Alberola [Violetta Valéry], Albert Casals [Alfredo Germont], Luis Cansino [Giorgio Germont], Anna Tobella [Flora Bervoix], Laura Obradors [Aninna], Carlos Enrique Ortiz [Gastone], Joan Garcia Gomà [Barone Duphol], Pau Armengol [Marchese D’Obigny], Juan Carlos Esteve [Dottor Grenvil]. Coro AAOS. OSV. Xavier Puig, director. Carles Ortiz, director de escena. Teatro de La Farándula de Sabadell. 19 de febrero de 2020. A grandes rasgos la producción de la Asociación Amigos de la Ópera de Sabadell de La traviata del pasado febrero dirigida escénicamente por Carles Ortiz y Jordi Galobart recuperaron les claves de anteriores montajes y explicaron la historia con inteligibilidad, aunque sin solventar el estatismo emocional de los tres cantantes principales. La propuesta, de ambientación contemporánea, presentaba una escenografía única convenientemente adornada y adaptada a cada acto, que se dividía en dos niveles y una gran escalinata como eje dominante y tenuemente rupturista con la habitual frontalidad. A su vez, facilitaba la ubicación del coro. Entre los aciertos cabe citar la personificación de la muerte (acto III) como acento de contraste entre vida y fatalidad, entre drama íntimo y esfera social, durante el paisaje sonoro carnavalesco que simulan el coro con banda de metales fuera de escena. Contribuyó a ello la buena actuación del coro, eficaz en la fluencia y espacialidad del sonido, también en el concertante del acte II. Un número que reforzó la soledad de Violetta gracias a la luminotécnica y la congelación del movimiento escénico. El titular de la Orquesta Sinfónica del Vallés, Xavier Puig, se estrenó en la temporada sabadellense reafirmando su agudo sentido teatral conocido en otras lides catalanas. Maite Alberola convenció en teatralidad, dramatismo y lirismo. Particularmente en el último acto que, al margen de un proceso gripal, se defendió en las florituras vocales del primer acto (salvo alguna nota calada y agudo estridente) y satisfizo en los duos del acto segundo –si se obvia un descafeinado «Amami Alfredo»–. El Germont de Luis Cansino no fue el de un kavalierbariton pero impuso su veteranía (dúo con Violetta), el timbre oscuro y una línea canora matizada con pianos y medias voces. También con un resfriado importante, Albert Casals defendió su rol con medios suficientes aunque con un enfoque muy adolescente del personaje y un timbre que ha perdido la brillantez y proyección de antaño. Correctos a distintos niveles estuvieron el amplio abanico de comprimarios.

§ Grabación | Manuel Blancafort (1897-1987). Solenne Cantat Virgo Maria. Orfeón Catalán. Cor de Cambra del Palau de la Música Catalana. Orquesta Sinfónica de Barcelona. Antoni Ros-Marbà, director. Ficta. El sello Ficta editó una de las recuperaciones más atractivas del patrimonio hispánico y concretamente catalán: el fresco sinfónico-coral Solenne Cantata Virgo Maria. Seis estampes vocales acabadas por Manuel Blancafort en 1963. Dividida en seis movimientos a partir de una selección de la Biblia hecha y traducida del latín por el propio compositor, se trata de una gran cantata de reminiscencias gregorianas y polifonía montserratina que juega con mucha libertad armónica (cromatismo, tonalidad expandida, modalidad y juegos de atractivas disonancias) bajo el velo aparentemente afrancesado, también amarado de la tradición inglesa sacra de Elgar, Vaughan Williams, Walton y Dyson. Bajo la dirección de Ros-Marbà, la Orquesta Sinfónica de Barcelona y los coros Orfeón Catalán y Coro de Cámara del Palau de la Música Catalana ofrecen esta primicia mundial en una recreación pulcra, camerística, con buena dicción y afinación. La grabación sugiere una impresión propicia a la emotividad contenida y a la contemplación, con un significativa riqueza de colores, en ocasiones, bañada por un carácter calmoso a la caza de una sensación de inmaterialidad. La percepción es la de una composición orgánica, fluida, sensual, nada pomposa, que busca pocos momentos de clímax y de masas sonoras. A ello ayuda la excelente captación de sonido de este directo del 7 de julio de 2016. Por contra, la edición del libreto es paupérrima: un cartón en tres idiomas, sin currículos de los intérpretes, ni los textos cantados. El único atractivo son las bien elaboradas notas de carpeta escritas por Mónica Pagés Santacana.

PEDRO J. LAPEÑA REY, crítico musical

§ Libro | En este año maldito que ha puesto el mundo patas arriba, la música ha sido uno de los pocos escapes del que hemos podido disfrutar. Evidentemente no en las salas de conciertos ni en los teatros, sino recogidos en nuestro mundo interior. Además, hemos conmemorado –como hemos podido– al compositor más grande de la historia, el que 250 años después de su nacimiento y 193 después de su muerte sigue siendo el más moderno e influyente. Y el que sigue –y seguirá– dando que hablar año tras año. De la cosecha del aniversario, destaco sin duda el excelente estudio The Beethoven Syndrome: Hearing Music as Autobiography de Mark Evan Bonds. Buceando es una maraña de citas y artículos de compositores y críticos, el musicólogo americano destripa el cómo la interpretación de la música cambió radicalmente tras la muerte del compositor de Bonn, todo ello a través de una lectura ágil y atractiva.

Pero como no solo de Beethoven vive el hombre, el último trimestre del año nos ha traído una auténtica joyita para los amantes del piano. El joven musicólogo italiano Luca Ciammarughi, quien se define a sí mismo como pianista concertista, escritor, y locutor de radio, nos ha sorprendido con una interesante disección de una de las grandes escuelas del piano, la rusa. Centrado en la etapa de la URSS, El piano soviético: Los pianistas desde la Revolución de Octubre a la caída del Muro [Musicalia Scherzo & Antonio Machado Libros]nos habla de todos. Desde los pioneros –Rachmaninov, Medtner, Cherkassky o Horowitz– a los grandes nombres –Richter, GIlels, Askhenazy– sin olvidarse de los «raros» –Yudina, Sofronitsky o Berman–. Nos habla de los que se fueron y de los que se quedaron. De la dureza de la enseñanza y de sus impresionantes resultados. En fin, de como un sistema en el que pretendía dominar al genio en aras a la colectividad, nos dio tantos genios individuales, tan distintos entre sí.

§ Concierto | De los seis conciertos a los que he podido asistir este año, no quiero dejar de mencionar la gran versión que la ONE y David Afhkam dieron en enero del Mandarín maravilloso de Béla Bartók. Sin embargo, el concierto del año para el que suscribe vino de las manos del eternamente joven Yuri Temirkanov. El octogenario director ruso, junto a su inseparable Filarmónica de San Petersburgo, se hizo cargo de los conciertos del añorado Mariss Jansons y el homenaje que le hizo fue inolvidable. Su Cuarta de Tchaikovski –obra que le he visto cuatro veces en cuatro décadas distintas– fue como siempre es en él, una sorpresa perenne. De entrada, estuvo a punto de descarrilar con un tempo de lentitud exasperante pero cargado de tensión. Después nos puso a bailar, luego nos subió la congoja a un nivel difícilmente soportable. En el Scherzo nos dejó relajarnos para apabullarnos al final. Una nueva lección de música de un grande de la batuta.

§ Espectáculo escénico | Solo ocho funciones este año, alguna de muy buen nivel, pero justicia obliga a resaltar la llegada de la zarzuela cubana Cecilia Valdés, de Gonzalo Roig, al Coliseo de la calle Jovellanos. Y es que parece increíble que una parte esencial de nuestra cultura musical siguiera a estas alturas de la vida sin haber desembarcado en Madrid, y hayamos tenido que esperar cerca de noventa años para su estreno. Para la ocasión, un empeño personal del exdirector musical del Teatro, el maestro Óliver Díaz a quien tanto vamos a echar de menos, se trajeron los mejores mimbres del otro lado del charco, y el espectáculo, con sus luces y sus sombras, nos ha permitido pagar una deuda histórica y ha pasado sin duda a la historia de nuestro Teatro lírico.

§ Grabación | Ningún disco o video me ha llamado este año la atención como para resaltarlo en este final de año, pero lo que sí quiero resaltar, ha sido la respuesta que la mayor parte de los grandes teatros de ópera han dado a la pandemia. Durante los duros meses de la primavera, la conexión casi diaria con el MET, con la Ópera de Viena o con la Ópera de Múnich, por citar solo algunas de ellas, han sido un bálsamo con el que seguir mirando hacia adelante.

FRANCISCO J. PANTÍN, pianista y crítico musical

§ Libro El Piano Soviético. Luca Ciammarughi. Musicalia Scherzo. Un interesante estudio que acaba de publicarse sobre la realidad del pianismo ruso en el período que transcurre entre la Revolución de 1917 y la caída del Muro. Una investigación profunda y profusamente documentada, tanto sobre los pianistas de culto, Richter o Gilels, como otros, igualmente talentosos, que sufrieron los rigores de un sistema implacable. Historias que se habían oído en la lejanía son narradas aquí en toda su crudeza en un relato inspirado, a caballo entre la crueldad y la belleza. Carreras cercenadas, talentos olvidados y grandes artistas homosexuales perseguidos por un régimen en el que la utopía comunista utilizó tantas veces a sus mejores artistas como reclamo propagandístico, castigando sin piedad la mínima manifestación contraria a sus principios o silenciando la voz y la música de tantos músicos de excepción. Nombres míticos –Mariya Grimberg, Anatoli Vedernikov, Naum Shtarkman, Vladimir Askhenazy, Yuri Egorov, Mikhail Rudy, Lazar Berman, Andrei Gavrilov… a veces insuficientemente conocidos– desfilan por estas páginas,  aportando incluso su personal testimonio. Lectura ineludible para cualquier interesado en la historia del piano.

§ Concierto | En este año de confinamiento, cancelaciones y penurias culturales, el recital ofrecido en las Jornadas de Piano «Luis G. Iberni» de Oviedo por András Schiff, el 12 de enero pasado, constituye uno de los últimos pero inolvidables recuerdos de disfrute musical en vivo. Un imponente monográfico Bach que culminó con unas Variaciones Goldberg de altura antológica en manos de un pianista que nunca deja de sorprender.

§ Espectáculo escénico | Desierto.

§ Grabación | En esta ocasión mi elección no consiste en una grabación discográfica sino en un vídeo de publicación muy reciente en la plataforma YouTube, de libre acceso y realizado por Noqué Estudio en el Auditorio de Zaragoza, en el que el pianista español José María Colom aborda uno de los monumentos de la historia del piano, los 24 estudios Op. 10 y Op. 25 de Chopin –verdadero desafío para cualquier pianista pero tan solo al alcance de los elegidos– que Colom afronta desde la sabiduría, la creatividad, la nostalgia y el drama en una aportación sin precedentes que establece un antes y un después en la interpretación de estas obras, tanto por su belleza como por su dimensión pedagógica.

FABIANA SANS ARCÍLAGOS, musicóloga, cantante y crítico musical | @fabianasans

§ Libro | Dos libros con un mismo objetivo han salido este 2020: homenajear a dos importantes especialistas de la Edad Media, así como su contribución en el estudio de esta época de la historia, enfocado en la música.  La primera de estas ediciones es Music and Instruments of the Middle Ages, libro dedicado a Christopher Page. Consiste en una serie de ensayos compilados por Tess Knighton y David Skinner donde se pueden leer textos centrados en la interpretación y la teoría musical, con autores como John Caldwell, Marc Lewon o Rob Wegman. El segundo de estos volúmenes es el dedicado a Maricarmen Gómez Muntané, en el que sus editores Eduardo Carrero y Sergi Zauner, homenajean a la autora, a través de textos centrados no solo en temas musicales, sino en estudios transversales que implican a otras especialidades, todo ello bajo el título Respondámosle a concierto: estudios en homenaje a Maricarmen Gómez Muntané. Uno de los más relevantes es, sin duda, el del propio Carrero, dedicado a la arquitectura medieval y la experiencia sonora. Este último libro ha sido puesto a disposición del lector de manera gratuita a través del portal de la Universitat Autònoma de Barcelona.

§ Concierto | La Basílica Pontificia de San Miguel en Madrid ha sido el escenario más representativo de la última edición del Festival Internacional de Arte Sacro de la Comunidad de Madrid. Interesante la apuesta musical que hubo en esta 30.ª edición que, tras la pausa obligada, reorganizó su cartel, reprogramando también a algunas agrupaciones que se vieron afectadas por la abrupta cancelación del ciclo Musica en el Paular: Silencios. Uno de estos conciertos fue el de Tasto Solo, agrupación liderada por Guillermo Pérez, con el que pudimos escuchar su programa Le chant de leschiquier: las canciones de Binchois & Dufay en el Buxheim Codex. La selección de las piezas, la organización del programa y el descomunal virtuosismo de sus dos músicos principales, dejaron a la vista el gran trabajo que este grupo realiza tanto en el aspecto interpretativo como en el musicológico. Cabe resaltar que tanto Pérez en el organetto, como David Catalunya con el clavisimbalum de martillos fueron entrelazando e interpretando una obra tras otra evidenciando una destreza realmente extraordinaria.

§ Espectáculo escénico | Encantos, acertijos y elegías en el norte de Europa (siglos VIII-XI) fue el programa con el que Benjamin Bagby, demostró, una vez más, ser uno de los principales representantes de la música medieval en el mundo. La Fundación Juan March, en su ciclo de los viernes, esta vez dedicado a los orígenes de la música medieval, incluyó en su programación al grupo Sequentia, liderado por Bagby. En su presentación reconstruyeron, a través de los sonidos de dos arpas anglosajonas, flautas de madera y de hueso de cisne, percusión y voz, los sortilegios, adivinanzas y conjuros de los siglos descritos. Destaca de este espectáculo el trabajo de recuperación que lleva a cabo el director del conjunto junto a Hanna Marti, Stef Conner y Nobert Rodenkirchen, que abarca desde la ubicación y recopilación de documentos en islandés, inglés y alemán antiguo, hasta la reconstrucción musical de las obras. No obstante, si algo debemos destacar de este conjunto, es la teatralidad al interpretar cada uno de los relatos, que van hilando brillantemente con los instrumentos, los movimientos en escena (que son muy pocos y sutiles) y, lo más relevante, el manejo tan apabullante que hacen de todas las posibilidades de la voz, tímbricas y estéticas, desde el canto y la declamación. Sin duda alguna, Sequentia nos ha embrujado.

§ Grabación | Ensemble Alla francesca. Variations amoureuses. Dirigido por Brigitte Lesne, este conjunto francés nos conduce en un viaje por el siglo XIII a través de motetes, conductus y canciones, de autores anónimos y de nombres conocidos como pueden ser Richard de Fournival, Adam de la Halle o Thibaut de Blaison. Lesne plasma en esta producción las diferentes maneras en las que se expresa el amor y el desamor, demostraciones que forman parte tanto de lo profano como de lo sagrado. Las variantes que encontramos son contrafacta de melodías o textos comunes en la época, que se alternan entre el langue d’oil y el latín, que son presentadas como piezas instrumentales y otras en las que acompaña la voz. El disco está organizado de forma tal, que cada obra pueda ser identificada por el escucha. Acompañan a Lesne en este disco Vivabiancaluna Biffi, Christel Boiron, Nolwenn Le Guern y Lior Leibovici, además, en algunas piezas, puede recocerse el sonido de las campanas, símbolo característico de este grupo y su directora.

DAVID SANTANA CAÑAS, musicólogo y crítico musical | @DSantanaHL

§ Libro | Desierto.

§ Concierto | Una vez más me gustaría dedicar el honor de ocupar el puesto de mi concierto favorito del año a un grupo de cámara que participó en la temporada 2019-2020 del Liceo de Cámara del CNDM. Este año los protagonistas son la soprano Hila Baggio y el Cuarteto de Jerusalén, quienes en febrero de este año nos brindaron un excelente concierto en el Auditorio Nacional de Madrid ambientado en las melodías de la música judía. Bajo el título Yidis cabaret: de Varsovia a América, estos excelentes intérpretes nos ofrecieron un gran concierto, con show incluido, en el que pudimos disfrutar de música de cabaret yidis con arreglos de Leonid Desyatnikov y de los compositores Erwin Schulhoff y Erich-Wolfgang Korngold. Una velada de descubrimientos de nuevos sonidos en un ambiente muy agradable y distendido con músicos de primer nivel, ¿qué más se puede pedir?

§ Espectáculo escénico | El estreno en España de la vídeo-ópera Three Tales de Steve Reich y la artista visual Beryl Korot pasó desapercibido tanto porque fue relegado a las Naves de Matadero como por su cercanía al estallido de la pandemia que se convertiría desde aquellas primeras semanas de marzo en el leitmotiv único de nuestras vidas. Por eso la rescato en esta selección de fin de año. Fue todo un orgullo ver a un director como Nacho de Paz dirigir una obra tan compleja en la que personajes «virtuales» y reales interactúan en un género completamente nuevo que supone el culmen del minimalismo. Esperamos también que se convierta en tendencia y que España sea parada habitual para los grandes estrenos de la música contemporánea que estén por venir.

§ Grabación | Vendado es amor, no es ciego, de José de Nebra por fin tiene disco, ¡y con un reparto excelente! El disco que fue grabado a finales del año pasado por la discográfica española Glossa Music vio la luz a mediados de 2020. La música es del ensemble Los Elementos, quienes están dirigidos por el jovencísimo coruñés Alberto Miguélez Rouco. Entre los solistas encontramos nombres muy reconocidos entre los aficionados a la música barroca tanto a nivel español como internacional: Giulia Semenzato, Natalie Pérez, Alicia Amo, Eva María Soler Boix, Amalia Montervo Neira y Yannick Debus. A ellos se debe sumar la aterciopelada voz de Javier Dontú como narrador. La decisión de incluir un narrador es, sin duda muy acertada, pues ayuda a imaginarse la escena y a disfrutar así aún más de esta excelente música. De ésta me gustaría destacar dos momentos: en el acto I: «En amor pastorcillos» –atentos aquí a la orquesta y a la coordinación perfecta entre instrumentos y voz—y en el acto II «Yo haré ese lamento». En cuanto a la calidad de grabación es excelente, están muy bien nivelados los instrumentos y las voces, haciéndolo muy cómodo de escuchar tanto por altavoz o con cascos. En definitiva, un disco a la altura de lo que significó un compositor como José de Nebra, ¡y además producto nacional!

ÓSCAR DEL SAZ, crítico musical | @oskargs

§ Libro Puccini. Su vida y sus obras. Julian Budden. Akal Ediciones, 512 páginas. Traducción de Juan Lucas. Puccini (Lucca, 1858 – Bruselas, 1924) ha sido, es –y seguirá siendo– una de las figuras más populares en el mundo de la ópera, interesando también su faceta más humana. Hombre modesto, con amistades en todas las clases sociales, cortés y de un humor muy agudo, que no dejaba indiferente a nadie que le conociera. En cuanto a sus colegas, es famosa su animadversión con Leoncavallo (a quien llamaba irónicamente «Leonasino» o «león-asno»). El autor de este interesante libro, Julian Budden (1924-2007), musicólogo inglés, ha sido uno de los más destacados investigadores de la ópera italiana (son particularmente conocidos sus tres volúmenes sobre las óperas de Giuseppe Verdi). Proporciona un enriquecido análisis de las óperas que le han hecho inmortal al genio italiano [Le Villi, Edgar, Manon Lescaut, La bohème, Tosca, Madama Butterfly, La fanciulla del West, La rondine, Il trittico, Turandot], examinando también la componente puramente musical en cada acto de las mismas. Aunque a Puccini se le atribuye más el adjetivo de «verista» como forma de transmitir las emociones en sus composiciones, destaca el libro  la influencia de Wagner en Puccini, que siguió –de alguna forma– el otorgar al motivo musical un protagonismo pleno, como si fuera un «avatar» de cada uno de los personajes, y dar pie a pensamientos no expresados por los cantantes o lanzar al público códigos emocionales subliminales.

§ Concierto | 03-II-2020. Teatro de la Zarzuela, XXVI Ciclo de Lied del Centro Nacional de Difusión Musical [CNDM]. Recital 6. Simon Keenlyside, barítono; Caroline Dowdle, piano. Obras de Franz Schubert (1797-1828), Maurice Ravel (1875-1937), Francis Poulenc (1899-1963), Claude Debussy (1862-1918) y Gabriel Fauré (1845-1924). Asistimos con mucho interés a la cuarta visita al Ciclo de Lied del maduro barítono Simon Keenlyside (1959), que ha desarrollado una extensa carrera enfocada tanto a la ópera, al oratorio y a los conciertos, para degustar un recital ciertamente atractivo por un polimórfico diseño que mostró suculentas muestras de los repertorios románticos alemanes (Schwanengesang) y franceses (destacando los Cuatro poemas de Guillaume Apollinaire (1880-1918), de Poulenc). En este caso estuvo acompañado por la pianista sudafricana –debutante en el ciclo– Caroline Dowdle, conocida por ser la acompañante habitual del barítono sir Thomas Allen (Inglaterra, 1944). Idéntico concierto ofreció el artista en el Palau de les Arts de Valencia dos días antes, el 1 de febrero. Un recital largo –de alrededor de una hora por cada parte–, enjundioso y muy denso emocionalmente para cualquier cantante que se precie. Bien es cierto que dicho «marathon» no lo pareció, teniendo en cuenta los sobrados medios vocales y la constante energía derrochada por Simon Keenlyside, que se empleó a fondo. Ya finalizado el recital –después de la primera propina–, quiso elevar aún más la mencionada temperatura emocional de la sala y entonó la sobrecogedora y maravillosa «Kaddish», de las Deux mélodies hébraïques, de Ravel, como su contribución al reciente 75.º aniversario de la liberación de los campos de exterminio nazi. Una versión que condensó a las claras el sufrimiento y el dolor del pueblo judío y que nos dejó el alma entre sobrecogida y descarnada a partes iguales, entonando: «[…] Él reunirá a los forasteros que lo adoran desde la tierra y restaure la adoración celestial a su posición, y que el Santo bendito sea y reine con su soberano esplendor».

§ Espectáculo escénico | La del manojo de Rosas, Pablo Sorozábal. Carlos Álvarez [Joaquín], Ruth Iniesta [Ascensión], Vicenç Esteve [Ricardo], David Pérez Bayona [Capó], Sylvia Parejo [Clarita], Ángel Ruiz [Espasa], Milagros Martín [Doña Mariana], Enrique Baquerizo [Don Daniel], César Sánchez [Don Pedro], Eduardo Carranza [un inglés]. Coro Titular del Teatro de la Zarzuela. Orquesta de la Comunidad de Madrid. Dirección musical: Guillermo García Calvo. Dirección de escena: Emilio Sagi. Nada que añadir a la fantástica crítica de mi compañero Raúl Chamorro Mena y lo que representa que un mismo montaje tenga una vigencia de más de 30 años [«Treinta años no son nada», como la titulaba] y que, además, podamos disfrutar de un Joaquín de tan gran talla como fue el de nuestro internacional barítono Carlos Álvarez, así como de una puesta en escena que se mantiene fresca y lozana de la mano de Emilio Sagi. La pregunta es, por tanto, ¿de dónde viene entonces esa pretendida «casposidad» o «apolillamiento» del género –que incluso se escucha como crítica desde dentro del Teatro de la Zarzuela– a fin de argumentar experimentos con nuestro género lírico? Lanzo también una propuesta al Teatro de la Zarzuela: propongo intercambiar los repartos de los primeros papeles en algunas funciones. Siempre digo que es «injusto» encasillar los repartos en primero y segundo. Los buenos aficionados y los críticos tenemos derecho a ver cruces entre los repartos y que –en este caso, las dos sopranos de la obra que nos ocupa– puedan haber tenido la oportunidad de disfrutar de cantar con Carlos Álvarez.

§ Grabación | Springtime. Obras de Stravinsky, Ravel y Debussy. Iberian & Klavier Piano Duo [Laura Sierra y Manuel Tévar], Editorial IBEmusik. Un espléndido disco que encontré buscando las versiones pianísticas de algunas obras de Igor Stravinsky (1882-1971), en concreto La consagración de la primavera. Como añadidura, en este disco se disfruta de otros grandes orquestadores –de distintos estilos– como fueron Debussy, Ravel y Saint-Saëns. Gracias a estas versiones pianísticas uno puede aprender –y aprehender– mucho de la capacidad orquestadora de los compositores comparando las texturas sonoras del piano con las que luego se despliegan en el resto de los instrumentos de la orquesta. Además, sirven para comprender mejor –mediante la audición pianística– de las innovaciones en ritmo, armonía y melodía de las obras contenidas en el disco. Como ejemplo, digamos que Stravinsky orquestó esta obra utilizando todos los registros posibles de los instrumentos de la orquesta, desde el grave hasta el sobreagudo, explotando timbres poco usuales, como el solo de fagot en el registro sobreagudo al comienzo de la obra, o como el uso de instrumentos no frecuentes como el tam-tam, el güiro o la trompeta «piccolo». El colorismo francés también tiene parte importante en esta grabación, y hemos de reconocer que está muy bien conseguido el efecto «pictórico» de esos repertorios aun desde la «planicidad» de una grabación.

DAVID YLLANES MOSQUERA, crítico musical | @davidyllanes

§ Libro | Se han publicado en 2020 volúmenes más importantes, pero mi voto va a ser por una obra bastante original: Pirates of the High Cs: Opera Bootlegging in the 20th Century, de Nicholas Limansky [YBK Publishers]. Como es bien sabido, muchos cantantes del siglo pasado se conocen principalmente a medida de grabaciones clandestinas de sus funciones. Incluso los más famosos dejaron a veces solo unas pocas grabaciones oficiales de estudio y estos piratas resultan esenciales para saber cómo sonaban en vivo o para conocer algunos de sus papeles menos comerciales. Limansky nos guía de manera amena –aunque desordenada, al libro le haría mucha falta un editor– por el panorama corsario, desde sus inicios a la era YouTube, pasando por los CD y los magnetófonos de bobina abierta. Entre los artistas discutidos destacan, por supuesto, las dos pirate queens: Leyla Gencer y Magda Olivero.

§ Concierto | La muy abreviada temporada no me ha permitido asistir a ningún concierto especialmente destacable, así que elijo en este apartado una ópera semiescenificada: Cavalleria rusticana en la Chicago Symphony Orchestra el pasado febrero, dirigida por Riccardo Muti. Una función totalmente memorable en lo orquestal y un alegato incontestable a favor de la música de Pietro Mascagni. La escena del himno de Pascua fue simplemente gloriosa y una nueva exhibición del coro de Chicago. En el apartado vocal, hubo también un gran aliciente con la Santuzza de Anita Rachvelishvili. Gran intensidad y calidad vocal, como acostumbra la georgiana, y unos agudos, si no totalmente brillantes, al menos bien resueltos. El resto del reparto salió generalmente airoso, con un Piero Pretti que firmó una efusiva y atractiva siciliana –aunque fue perdiendo más avanzada la función– y un solvente Alfio de Luca Salsi.

§ Espectáculo escénico | Si la pandemia ha sido muy dura para las artes escénicas en Europa, en Norteamérica puede resultar una crisis existencial. La Metropolitan Opera, las grandes orquestas sinfónicas y, en fin, las compañías de todos los tamaños han clausurado su actividad casi sin excepción por año y medio. Pero incluso en este panorama ha habido brotes verdes y por ello me parece justo elegir la Big Tent Series de la Atlanta Opera. Esta compañía, que no es de las de primera división del país, y en particular su director artístico Tomer Zvulun, se propusieron buscar la manera de continuar su actividad de manera segura. Para ello, levantaron una carpa de circo en un campo deportivo y organizaron una pequeña temporada de otoño con dos producciones operísticas y varios conciertos, aprovechándose de artistas del sur de los EE. UU. Y no se aferraron al sota-caballo-rey para minimizar los riesgos, sino que uno de sus espectáculos fue Der Kaiser von Atlantis, la gran ópera de Viktor Ullmann, muy desconocida en los EE. UU. Además de su interés intrínseco, se trata de una obra muy adecuada a las limitaciones del momento, con una pequeña orquesta –sin la terrible reorquestación a la que nos sometieron recientemente en el Teatro Real– y una música que busca quizás más ser expresiva que simplemente bonita. Todo ello palia los problemas inherentes a las necesarias distancia física y amplificación. Además, el reparto contó con nombres muy efectivos: Michael Mayers, Daniella Mack y Kevin Burdette. Bravo por Zvulun y su compañía.

MARIO GUADA, musicólogo y crítico musical, redactor jefe de CODALARIO | @elcriticorn

§ Libro | Handel en Londres. La forja de un genio. Jane Glover [trad. Juan Lucas]. Musicalia Scherzo & Antonio Machado Libros. Diversos motivos resultan de regocijo ante el lanzamiento de una de los más tardías novedades bibliográficas de este extraño año. Primero, porque la bibliografía disponible en español sobre quien es una de las figuras pilares del Barroco europeo, George Frideric Handel, es absolutamente exigua –aquella monografía de Christopher Hogwood traducida para Alianza Editorial allá por 1988 está ya descatalogada–. Segundo, porque de hacerlo alguien, se agradece que sea nada menos que Janes Glover, una de las figuras que mejor conoce la obra y vida de Handel en la actualidad. Esta musicóloga y directora británica, que extiende sus intereses desde Cavalli hasta Mozart, Mendelssohn, Britten o Walton, ha culminado varios años de estudio en esta biografía que, si bien se centra en la etapa londinense del compositor –con sus idas y venidas, pero en general la más sustanciosa de su carrera–, aporta una luminosa visión sobre muchos aspectos a veces no tratados con toda la pulcritud que merecen. Hablar de Handel y Londres en hablar de lo mismo, de cinco décadas dedicadas a la ópera y el oratorio inglés, dando lugar en sus teatros y calles a un corpus musical que apenas encuentra parangón entre sus coetáneos. Los andanzas vitales se cuentan con detalle, deteniéndose en comentar incluso varias de las grandes obras que fueron alumbradas según las subetapas londinenses en la que se divide el libro –las habituales cuando se habla sobre su vida–. Se miman los aspectos de las relaciones sociales y se pone al lector en un adecuado contexto político-social –a veces incluso en demasía–, todo ello para comprender la época que alumbró al genio. La narrativa es a veces algo densa, pero en general fluye con dinamismo y hace su lectura bastante asequible para cualquier lector, incluso para los ajenos a los conocimientos musicales. La traducción, llevada a cabo por un buen conocer del ámbito musical como es Juan Lucas, funciona con solvencia y se agradecen los detalles y las notas del traductor. Por poner una pega, se hubiera agradecido una edición con un aporte visual más sustancioso, dado que el volumen carece por completo de imágenes e ilustraciones.

§ Concierto | Dos son los conciertos que mayor impacto me han causado en este año en el que lamentablemente la actividad concertística se ha visto tan alterada por las circunstancias. Afortunadamente, la apuesta decidida en Madrid por demostrar que la Cultura es un ámbito seguro permitió a muchos programadores apostar por volver a situar a los intérprestes en el lugar que legitimamente les corresponde: los escenarios. Estos dos conciertos guardan algo en común, formar parte de la programación del Festival Internacional de Arte Sacro de la Comunidad de Madrid [FIAS], aunque ambos en fechas muy distintas, pero sobre todo presentar lo que en mi opinión supone programar con inteligencia: apoyar a conjuntos españoles, o extranjeros menos conocidos, y hacerlo con repertorios que para el oyente medio español resultan prácticamente una novedad absoluta. El primero de estos conciertos a destacar fue el último de los conciertos al que pude asistir presencialmente, el 9 de marzo de 2020, antes de la llegada de la pandemia mundial y del cierre de toda actividad en nuestro país. Protagonizado por el muy poco conocido Il Zabaione Musicale, conjunto fundado en 2010 por la mezzosoprano italiana Alice Borciani y el intérrprete de teclado israelí Elam Rotem en el entorno de la Schola Cantorum Basiliensis. El programa, de una belleza apabullante [Vulnerasti Cor Meum. El Cantar de los Cantares en Venecia] se centraba en compositores de la bella Venezia y sus composiciones sobre textos del célebres Canticum Canticorum, con el objeitvo de plasmar la historia de dos amantes a través de breves motetes de autores tan poco transitados en España como G.P. Caprioli, G. Rovetta, A. Grandi, A. Banchieri, S. Bernardi. I. Donati o C. Assandra. Obras de una calidad exquisita, de inmensa elegancia, en un repertorio tan poco interpretado en los escenarios españoles que tan solo por ello ya supuso un lujo. Pero es que además llegó brindado con una excelencia absolutamente brillante. Tanto Borciani como Victoria Cassano –una de nuestras jóvenes representantes en el ámbito del canto histórico más activas y valoradas de la actualidad– se adaptaron cual guante a la música interpretada, evidenciando un sutil y delicado canto a dúo y luciéndose en solitario en las ocasiones que así lo requerían. Llegaron acompañadas por un continuo muy ajustado, pero de lujo, con María Alejandra Saturno a la viola da gamba –qué magnífica noticia es que esta intérprete haya recalado en España–, Ramiro Morales al archilaúd y el propio Rotem al órgano positivo, e incluso haciendo leves intervenciones vocales –es un excelente cantante–. Un trabajo de filigrana, realmente pulido, llevado a cabo con un preciosismo en los detalles que no es muy común sobre los escenarios hoy día. Un lujo de concierto, por lo poco común y por suponer un sabor de boca inmejorable antes de despedirse de los directos.

El segundo concierto tuvo lugar el 27 de octubre, de nuevo en la Basílica Pontifica de San Miguel –sede cuasi oficial de los conciertos de música temprana en el FIAS– y llegó servido por uno de los conjuntos españoles más en alza en el último lustro: Tiento Nuovo, que dirige el clavecinista Ignacio Prego. Presentaron un programa tan hermoso como necesario, bajo el título de Fantasticus, por centrarse en el llamado stylus fantasticus que se desarrolló en la música instrumental italiana y centroeuropea allá por el siglo XVII. Pocos repertorios hay con esta hondura expresiva sin necesidad del texto para hacerla patente. Autores como J. Rosenmüller, G.A. Pandolfi Mealli, J.H. Schmelzer, A. Bertali y H.I.F. von Biber fueron presentados a través de sonatas y suites para conjunto instrumental, demostrando notables paralelismos con el período actual, dado que el XVII fue uno de los siglos más convulsos de cuantos se recuerdan en la historia moderna, y sin embargo de ellos se pudieron sacar cosas tan maravillosas, entre otras muchas, como estas composiciones repletas de sensibilidad y una sonoridad muy particular, que sin duda hacen de este repertorio uno de los más especiales de todo el Barroco europeo. Música de enormes cualidades, pero que de poco sirve si no se presenta con la calidad interpretativa que merece, pero sobre todo con un aporte extraordinario de expresividad y de trabajo de conjunto. Esto es precisamente lo que hubo aquí, uno de esos conciertos que se recordaran por lo especial de la velada, cuando todavía estábamos además bajo el influjo del impacto de poder volver a presenciar conciertos en directo de forma habitual. Prego estuvo acompañado por un continuo de excepción, con María Martínez [violonchelo barroco], Ismael Campanero [violone] y Daniel Zapico [tiorba], pero sobre todo de una sección de cuerda brillante al extremo, con un Vadym Makarenko [violín barroco] en estado de gracia, al que acompañaron con magnificencia Daniel Pinteño [viiolín barroco] y Daniel Lorenzo [viola barroca]. Uno de esos conciertos que tardan mucho en olvidarse...

§ Espectáculo escénico | La increíble historia de Juan Latino. Coproducción de la companía hispano-canadiense Claroscvro Teatro y el Teatro de la Zarzuela. ¿Es posible contar una de las historias más fascinantes relacionadas con la monarquía española del siglo XVI a través de teatro de títeres, pero además hacerlo con un enorme rigor y un preciosismo estético apabullante? La respuesta es sí y lleva por título el que tienen unas líneas más arriba. De los creadores de la hermosa y evocadora Perdida en el Bosco, que hace dos años cuativó a niños, y no tan niños, en el Teatro de la Zarzuela, esta quinta producción de la compañía que cumple diez años de existencia es otro precioso y reflexivo espectáculo que narra las peripecias de Juan Latino, una verdadera historia de superación de índole racial y social, la de un esclavo negro que logró ascender socialmente y hacerse amigo de algunos de los más influyentes personajes en la corte española del siglo XVI. Una historia que, ante todo, invita a mirar la vida con otros ojos y que somete al espectador, niño o adulto, a un sinfín de emociones. Concebido a la manera de una zarzuela pasticcio barroca, la actuación de los dos protagonistas, los actores y titiriteros Julie Vachon y Francisco de Paula Sánchez, que además ejercen prácticamente todas las facetas del espectáculo, como la fabricaión de los títeres y máscaras, la concepción dramatúrgica, la creación del guión, la iluminación, el sonido o la dirección escénica, resulta absolutamente encomiable. A ellos hay que añadir el inmenso trabajo de Javier Fernández Casero [vestuario], Larisa Ramos [dirección actoral] e Ibán Sierra Caballero [escenografía y máscaras], además de Lorena Fernández [títeres]. El apartado musical, si bien menor en cuanto a su presencia, no desmerece en absoluto; au contraire, cuando se percibe la delicadeza y el mimo dramatúrgico con el que las obras han sido pensadas y encajadas en la historia, se aprecia más aún la calidad de este trabajo. Merecidas loas en este sentido para Enrique Pastor, en la dirección musical, que interpreta junto a la violagambista Sofía Alegre, dando vida a obras de nuestro J. Hidalgo, M. Romero, G. Sanz o S. Durón. Un lujo que se podrá volver a disfrutar el próximo enero de 2021 en la Zarzuela.

§ Grabación | Dos grabaciones bien distintas, pero igualmente maravillosas, acuden a mi mente de entre la excepcional cosecha de registros discográficos de este 2020, que a pesar de haber estado prácticamente detenido en el tiempo en muchos aspectos, ha logrado aportar para la escucha del oyente un catálogo de grabaciones de muy notable calidad. El primero de ellos lleva por título Simone de Bonefont. Missa pro mortuis, pues se trata, como no queda duda, de la primera grabación mundial de este ignoto compositor francés de pleno siglo XV. A pesar de que su nombre es apenas conocido por unos pocos especialistas bien conocedores del repertorio polifónico, sacro y profano, de los franco-flamencos, lo cierto es que la calidad de esta misa a cinco partes del canónigo y cantor de la catedral de Clermont-Ferrand, Simone de Bonefont queda fuera de toda duda a los pocos minutos de su escucha. Datada en 1556, esta composición fue grabada en vivo en abril de 2018, en una abadía de la ciudad belga de Leuven, y editada ahora por el sello independiente belga Cypres. El protagonista, como no puede ser de otra forma, es el Huelgas Ensemble de Paul Van Nevel, quienes una más lo han vuelto a hacer. Estamos ante un rescate patrimonial de primer nivel, interpretado con dos cantores por parte muy al estilo al que el conjunto belga nos tiene acostumbrados, con ese sonido tan propio y absolutamente reconocible. Una toma de sonido algo mejorable, pero que no desmerece en absoluta la calidad de la musica y una interpretación magistral –en vivo, además, que siempre la da un punto de autenticidad–, que por momentos –aunque guardando las distancias– puede recordar a la grabación del descomunal Requiem a 6 de Jean Richafort, que allá por 2002 dejó a oyentes de todo el mudo estupfecatos, en una de las grabaciones de polifonía sacra del Renacimiento más impresionantes que existen en toda la historia de la fonografía. Sin llegar a esos extremos, el Huekgas vuelve por su fueros y deja destellos maravillosos aquí. Se agradecen las notas críticas, más en obras como esta en las que el aporte musicológico resulta trascendental. El disco se completa con una serie de obras exquisitamente escogidas para la ocasión, y, que si bien conocidas, nunca dejan de maravillar; se trata de motetes luctuosos sobre el bello texto del «Media vita», musicalizados con inmejorable factura por N. Gombert, O. de Lassus, J. de Kerle e incluso una versión menos conocida, con el texto traducido al alemán, a cargo de A. von Bruck. Un disco memorable.

El segundo de los discos nos tralada de época, pero no muy lejos del anterior entorno geográfico, manteniéndose en Francia, pero dando un salto de ciento cincuenta años a pleno Grand Siècle. Barricades es la primera genialidad en conjunto llevada al disco por dos de los talentos más impresionantes que la interpretación historicista ha ofrecido al mundo en lo que va de siglo: Thomas Dunford y Jean Rondeau, la cual ha sido inteligentemente editada por Erato. El primero, un descomunal intérprete de cuerda pulsada que lleva asombrando al mundo con su talento desde que era un adolescenete. El otro, un clavecinista francés –para muchos pura encarnación del malogrado Scott Ross– cuyo aspecto desenfadado esconde un intérprete de imperial talla. Merece la pena detenerse en sus propias palabras para describir esta grabación: «Ambos hemos crecido con esta música desde la cuna y nuestra más temprana infancia; tuvimos la suerte de vivir y respirar con este misterio mucho antes de nuestras primeras dudas vitales. Es la música la que nos permitió llegar a ser lo que somos, mientras que al mismo tiempo nos anima a cuestionarnos las cosas constantemente. Nos sumergimos en ella, como cuando jugábamos siendo niños. Ahora, tocar y jugar con la música –porque, como todos sabemos, jugamos más que hacemos música– se ha convertido en una parte que cada uno de nosotros interpreta, llevada a cabo aquí como un doble acto. [...] Somos rumiantes del gesto apasionado, filibusteros de la alegría». Obras de F. Couperin, R. de Visée, M. Marais, J.H. d'Anglebert, A. Forqueray, M.A. Charpentier, M. Lambert y J.P. Rameau, la mayoría de ellas bastante conocidas, pero arregladas aquí por estos dos genios para permitirles jugar y crear una ilusión sonora que se vuelve casi hipnótica. Imposible no quedarse perplejo ante la belleza estática de Les voix humaines de Marais, acunarse hasta la más pura emoción con Le dodo de Couperin o transgredir lo espiritual con «Sans frayeur dans ce bois» de Charpentier y «Je vous revois» de Rameau. Dunford y Rondeau cuentan con las aportaciones de otros inmensos talentos de la factoría francesa de la música temprana: las voces de Lea Desandre y Marc Mauillon, así como la viola da gamba de Myriam Rignol. Créanme, lo escucharán en bucle.

AURELIO M. SECO, musicólogo y crítico musical, director de CODALARIO | @AurelioSeco

§ Libro Anuario de Filosofía de la Música. Fundación Gustavo Bueno. La Escuela de Filosofía de Oviedo es la más potente institución filosófica del presente. Posicionada desde la perspectiva que ofrece el Materialismo Filosófico, la Fundación ha dado comienzo en 2020 a la publicación de un interesante Anuario, editado en papel pero también accesible en Internet, protagonizado por algunas de las más edificantes voces de hoy en el campo de la Filosofía de la Música.

§ Concierto | Oviedo. 12-I-2020. Auditorio Príncipe Felipe. Jornadas de Piano «Luis G. Iberni». András Schiff, piano. Obras de J.S.Bach. András Schiff es uno de los más importantes pianistas del contexto musical internacional. Su recital, realmente memorable, incluyó las Variaciones Goldberg, el Concierto al estilo italiano BWV971 y la Obertura en estilo francés BWV 831 de Bach, un autor en el que es una referencia y con el que sienta cátedra dentro de un actualismo sonoro de una exquisitez y hondura únicas.

§ Espectáculo escénico | Desierto.

§ Grabación | Chanson d'amour. Sabine Devieilhe, soprano. Alexandre Tharaud, piano. Warner Classics/Erato. Obras de Poulenc, Faure, Debussy y Ravel. Hay varias cosas que contribuyen a hacer de este disco uno de los mejores de 2020. Por un lado, la preciosa voz de la soprano Sabine Devieilhe, que en este cedé se muestra radiante, en un repertorio francés muy bien elegido, en el que predomina la elegancia y el absoluto dominio técnico, de la voz de Devielilhe y del pianista Alexandre Tharaud, que realiza un trabajo soberbio en unas obras muy difíciles de poner en sonido. Devieilhe ofrece unas interpretaciones amables, nostálgicas, como una encantadora, sugerente y refrescante alegoría de amor y desamor, repleta de deliciosas sutilezas.

Fantasque. Josu De Solaun y Franziska Pietsch. Sonatas para violín y piano de Gabriel Fauré, Claude Debussy, Maurice Ravel y Francis Poulenc. Audite. Josu De Solaun se ha convertido por méritos propios en uno de los pianistas más relevantes de la historia de nuestro país, ya sea como concertista solista, donde ha dejado algunos de los recitales más impactantes que recordamos; con orquesta sinfónica, convirtiéndose en una referencia en los repertorios más exigentes, como son los conciertos de Rajmáninov, Prokofiev, Tchaikovsky o Bartók; o, como en este caso, en el siempre apasionante terreno de la música de cámara, otra de las vertientes en las que su talento resplandece. El mejor pianista español del presente está aquí acompañado por la gran violinista alemana Franzisca Pietsch. El cedé lleva por título Fantasque y se puede describir como una auténtica revelación musical del repertorio que se incluye. La interpretaciones, vibrantes hasta la médula, revelan todo un mundo de sensibilidad y posibilidades puestas en música. 

Autor:Codalario
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