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Crítica: Pacho Flores con la Sinfónica de Castilla y León

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Autor: Agustín Achúcarro
15 de abril de 2022

El trompetista Pacho Flores y el director Carlos Miguel Prieto ofrecen un concierto en la temporada de la Sinfónica de Castilla y León

Pacho Flores

El protagonismo de Pacho Flores

Por Agustín Achúcarro
Valladolid. 09-IV-2022. Centro Cultural Miguel Delibes. Auditorio de Valladolid. Sala Sinfónica Jesús López Cobos. Orquesta Sinfónica de Castilla y León. Pacho Flores, trompeta. Leo Rondón, cuatro venezolano. Carlos Miguel Prieto, director. Música para cuerdas, percusión y celesta, Sz. 106 de Bartók, Acancias de Revueltas, Concierto venezolano de D´Rivera y Cantos y Revueltas de Flores.

   El concierto fue un espectáculo centrado fundamentalmente en la figura del trompetista Pacho Flores. Él se convirtió en el eje de la actuación, en torno a una vibrante música latinoamericana. Pero antes de llegar a ese punto, hubo otras obras en el programa de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León dirigida por Carlos Miguel Prieto.

   Para empezar, una partitura de la magnitud de la Música para cuerdas, percusión y celesta de Bartók. Una versión que resultó correcta, sin llegar a alcanzar toda la profundidad tímbrica, de texturas, que nacen de un universo sonoro imponente, en el que se busca el carácter percusivo de los instrumentos. Se respetó la importante colocación de éstos, que Bartók dejó explicitada para conseguir los efectos deseados, con los dos grupos de cuerda a ambos lados del director o el piano en el centro. En el Adagio se alcanzó con atinado efecto lo que sugiere la idea de un nocturno. Antes y después, corrección formal para una obra en la que subyace la importancia del tratamiento de la fuga y cómo se alcanza la variedad de timbres con la misma melodía en distintos instrumentos, como ocurre con la celesta y el pizzicato de las cuerdas.

   Tras Bartók, Alcancias de Revueltas, obra resuelta con vigor y exultantes choques sonoros entre las distintas secciones de la orquesta, en un fructífero aparente caos sonoro. Resultó muy vital, llena de energía, la mezcla entre la melodía y el ritmo, así como el lirismo existente en el segundo movimiento. Un canto a la música popular mexicana pasada por el tamiz del genio de Revueltas, en una obra que, como las siguientes, era la primera vez que la interpretaba la OSCyL.

   Y a partir de aquí comenzó el festival de Pacho Flores, con obras propicias para el lucimiento del trompetista, para las que empleó varias trompetas y fliscorno,-fabricados para él por la empresa valenciana Stomvi-, que le permitieron alcanzar diferentes registros. Primero con el Concierto venezolano de Paquito D´Rivera, con el merengue protagonista, estrenado por el propio Pacho Flores y Carlos Miguel Prieto. Una obra ecléctica, con elementos jazzísticos y ritmos latinos. Momento de extrema brillantez, no solamente con el trompeta sino también con el cuatro Leo Rondón, aunque a veces quedara tapado por la orquesta. Soberbio el solo que realizó Rondón en la siguiente obra, donde dejó patente su virtuosismo y la capacidad de ofrecer una inusitada variedad de colores y matices con el cuatro, propio de un maravilloso virtuoso.

   El concierto finalizó con Cantos y Revueltas de Pacho Flores, basado en los cantos del trabajo en las tareas del campo. Aquí todo fue dominado por el solista trompeta, mientras la orquesta se diluía y surgían algunos desajustes.

   El trompeta demostró una marcada personalidad artística, con un sonido dominador, pleno, que en alguna ocasión pudo matizar más, sobre todo en lo relativo al juego dinámico. Su participación se convirtió en un gran éxito, aplaudido y vitoreado con insistencia por un público volcado.

Foto: OSCyL

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