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CRÍTICA: 'CARMEN' DE BIZET EN EL PALAU DE LES ARTS DE VALENCIA

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Autor: Raúl Chamorro Mena
21 de junio de 2010
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"CARMEN" DE NIVEL

Valencia, Palau de les Arts, 18 de junio de 2010. CARMEN (Georges Bizet). Elina Garança, Marcelo Alvarez, Marina Rebeka, Alexander Vinogradov, Nicolas Testé, Mario Cassi, Silvia Vázquez, Adriana Zabala, Fabio Previati. Dirección Musical: Zubin Mehta. Dirección de Escena: Carlos Saura. 

Una representación de Carmen de nivel y muy disfrutable. A pesar de las irregularidades que puedan detectarse en el trabajo de Mehta y que en él, como es habitual, predomina la brillantez, el esplendor tímbrico, la tendencia al aparato sonoro sobre los detalles, los matices y la profundización, siempre es un placer ver una batuta de su nivel al frente de la fabulosa orquesta. Pulso, tensión y sentido teatral, sonido embriagador... en definitiva, un trabajo notable.  Elina Garança es una gran cantante y una magnífica Carmen. Guapa hasta decir basta y de envidiable figura, nadie puede dudar que cualquier hombre pierda la cabeza por ella. La voz es bella, perfectamente colocada, desguarnecida en el grave, pero timbradísima y esmaltada en centro y agudo. El canto musicalísimo, refinado, mórbido con impecable sentido del legato. Sería deseable una mayor variedad y singularidad en el fraseo y una mayor personalidad como intérprete, aspecto en el que resulta más bien genérica (defecto típico de los cantantes actuales). Su temperamento es más bien plácido. Ello y una cierta falta de robustez se hicieron notar en el dúo final. Temperamento desbordado le sobra a Marcelo Alvarez aunque le falta mucha voz. Cada vez más forzado con los agudos, abiertos y atacados siempre con arrastres, comenzó bastante desdibujado para ir afianzándose poco a poco en un Don José presidido por la irregularidad. Sacó el acto tercero y el dúo final con su sonsabido apasionamiento, arrebato y entrega, aunque resultó un tanto excesivo, demasiado verista y rozando la histeria en el dúo final. Uno de sus mejores momentos fueron sus pianos en las frases finales, después de matar a Carmen. Buena Micaela la de Marina Rebeka. También guapísima y luciendo tipazo. Lejos de la Micaela ligera y leziosa que a veces tenemos que ver y escuchar, lució una voz de lírica, timbrada, de gran proyección y grato color. Con algunos sonidos guturales, típicos de la fonación de su origen, debería resolver la tensión en la zona alta y dominar las gradaciones dinámicas para llegar a mayores cotas. Tonante y tosco el Escamillo de Vinogradov.

La producción de Saura no tiene ideas y quizás en ello radica lo más apreciable, porque así tampoco las tiene malas. El movimiento escénico está presidido por el concepto del barullo, paneles con juegos de sombras que están vistos hasta la saciedad, absurdos como que Escamillo aparezca en Lillas Pastia vestido de luces (Los matadores se visten así para torear en la plaza y no para ir de copas) y realice unos sonrojantes movimientos con el capote... Como digo, en aras a buscar algo postivo, que se puede seguir la obra sin sorpresas extrañas ni ocurrencias estrambóticas.

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