Codalario
Está viendo:

CRÍTICA: 'KATIA KABANOVA' DE JANACEK, EN EL TEATRO CAMPOAMOR DE OVIEDO

  • txcomparte_facebook
  • txcomparte_twitter
 
24 de noviembre de 2010
Vota 1 2 3 4 5
Resultado 3  578 votos

La Voz de Asturias (Martes, 23/11/2010)

LA TORMENTA NO FUE PERFECTA

Cuando Janáček puso letra y música a "La tormenta" de Ostrovsky, compuso una obra casi tan  incómoda de oír como de dirigir. En parte debido al esfuerzo del recientemente fallecido Sir Charles Mackerras (autor de la edición crítica de la versión del Campoamor y profundo defensor de la obra del compositor checo), "Katia Kabanova" parece haberse puesto de moda en todo el mundo, a pesar de una estética algo histérica y peliaguda, su enorme dificultad orquestal, su irregular libreto y, por supuesto, también gracias a un puñado de momentos sinfónicos ciertamente embriagadores. Sea como fuere, su estreno en el Campoamor, más que sobrecoger a los espectadores, lo que ha conseguido es coger por sorpresa a más de uno: a los que se esperaban una ópera diferente y a los que desearon un mejor nivel artístico. El tercer título del año ha dejado entre el público una sensación un tanto extraña, de no saber si se ha asistido a una ópera aburrida pero bien interpretada o a una interpretación discreta de una obra maestra, lo que sin duda ha propiciado que la acogida haya sido, en general, más bien fría. La realidad es que, en esta ocasión, el nivel artístico de la función se ha quedado en un "justo medio", sin estar seguro de que en el mundo de la música, la máxima de Aristóteles tenga que ser obligatoriamente una virtud. La versión musical de Maximiano Valdés se situó dentro del buen nivel al que el maestro chileno nos tiene acostumbrados, aunque sin adentrarse en la obra con la profundidad debida, ni conseguir extraer de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias el nivel de exigencia sonora que está en condiciones de ofrecer.  La dirección de escena de Tim Albery acompañó con sensatez, pero resultó más eficaz que meritoria. Respetó  la esencia dramatúrgica de la obra, y rodeó la acción de una oscuridad opresiva que encajó muy bien, aunque el resultado visual fue demasiado discreto. La dirección de actores resultó convencional y previsible, y la escenografía muy poco lucida, con lo que, aunque el concepto del director fue acertado, su puesta en escena no acompañó al mismo nivel. Sin duda, lo mejor de la producción fue el reparto lírico, que mantuvo un notable nivel  durante toda la función, aunque los escasos aplausos recibidos no hiciesen del todo justicia a su destacado trabajo. Del conjunto sobresalió Vladimir Matorin, que ofreció un Dikoi realmente llamativo, gracias a sus destacadas condiciones escénicas y su poderosa voz de bajo, enérgica y de carácter; y Stella Grigorian, que dibujó una Varvara resuelta y plena en cualidades líricas. También lo hizo bien Janice Watson en el papel de Katia. En el primer acto su voz no pareció estar del todo a gusto, pero resolvió el difícil personaje con gran talento, si bien su interpretación escénica podría haber sido más apasionada, y haber mostrado algún registro más del carácter enajenado de la protagonista. Ludovit Ludha y Guy de Mey estuvieron afortunados en sus respectivos papeles de Boris y Tijon. Finnur Bjarnason encarnó a Kudriash con acierto. Por su parte, Agnes Zwierko interpretó a Kabanija con cierto carácter escénico, aunque no le hubiera venido mal una mayor enjundia lírica. El resto del reparto, con menor protagonismo, supo estar a la altura requerida. El Coro de la Ópera de Oviedo tuvo una pequeña pero acertada participación. En resumen, una función de ópera digna, en la que se echó de menos una mayor brillantez.

Autor:Aurelio M. Seco
  • txcomparte_facebook
  • txcomparte_twitter

Compartir

0 Comentarios
Insertar comentario

Para confirmar que usted es una persona y evitar sistemas de spam, conteste la siguiente pregunta:

* campos obligatorios

Aviso: el comentario no será publicado hasta que no sea validado.

Publicidad

<< volver

Búsqueda en los contenidos de la web

Buscador

Newsletter

Darse alta y baja en el boletín electrónico