CODALARIO, la Revista de Música Clásica
Está viendo:

CRÍTICA: RECITAL DEL PIANISTA NICOLAS STAVY EN LA SEMANA DE MÚSICA RELIGIOSA DE CUENCA. Por Germán García Tomás

  • Comparte en Facebook
  • Comparte en Twitter
Autor: Germán García Tomás
1 de abril de 2013
Vota 1 2 3 4 5
Resultado            19 votos
 ARTILLERÍA DENTRO DE UN PIANO
 
Cuenca. 28/03/2013. 52ª Semana de Música Religiosa. Iglesia de San Miguel. Nicolas Stavy, piano. Programa: obras de Liszt, Bach-Busoni y Brahms.

 

      La mañana del Jueves Santo, la Iglesia de San Miguel de Cuenca acogió el recital del joven pianista Nicolas Stavy, dentro de la 52ª edición de la Semana de Música Religiosa. Stavy posee una imponente técnica y una inequívoca condición de virtuoso. Para el concierto seleccionó un repertorio vehiculado en torno a Franz Liszt, del que se percibe es un auténtico especialista.
      El programa se abrió y cerró con piezas del genio húngaro no exentas de espiritualidad y patetismo: "Funerales" de Armonías poéticas y religiosas (basada en el libro homónimo del poeta Lamartine) y "De la cuna a la tumba", perteneciente al segundo año de los Años de peregrinaje, que el compositor posteriormente convertiría en poema sinfónico. Ambas piezas, enormemente profundas y trascendentales en su sentido expresivo, fueron interpretadas con un nivel de perfección técnica fuera de toda duda, ayudado por su incisiva y caudalosa mano izquierda. También dejó lugar para un cierto carácter introspectivo, a pesar de que la expresión de Stavy no trasluce apasionamiento ni rubato en ningún momento, más bien tensión y nervio.
      En general Stavy extrajo sonidos al piano como si de artillería pesada se tratase, a través de trémolos y un meticuloso control dinámico de crescendos y decrescendos. El ensordecedor torrente sonoro parecía fluir desde lo más profundo de la caja de resonancia, pero a su vez, el plano discursivo de las piezas de carácter programático de Liszt era perfectamente reconocible, aun sin ser impecable el fraseo. Otro de los platos fuertes del programa lo protagonizaron las cuatro piezas de estética salonística (que no chopiniana) del último Brahms que conforman el Klavierstücke, ciclo que explora armónica y emocionalmente las posibilidades del piano desde una perspectiva que mira al Clasicismo y a Beethoven. Únicamente el original Preludio coral para órgano BWV 659 de Bach, tamizado por la adaptación romántica para piano del italiano Ferruccio Busoni sirvió para crear un sutil clima de recogimiento propio del escenario de oración en que se celebraba el concierto.

      Stavy coronó su presentación en la Semana Religiosa de Cuenca ofreciendo dos generosas propinas, reincidiendo en su especialidad, Liszt, con una de sus Rapsodias Húngaras más extensas y dificultosas en el plano técnico y un nocturno chopiniano que volvió a recuperar la nota intimista de la pieza de Bach-Busoni. Un concierto verdaderamente agitado emocionalmente que, por qué no decirlo, consiguió epatar plenamente.
Contenido bloqueado por la configuración de cookies.
  • Comparte en Facebook
  • Comparte en Twitter

Compartir

0 Comentarios
Insertar comentario

Para confirmar que usted es una persona y evitar sistemas de spam, conteste la siguiente pregunta:

* campos obligatorios

Aviso: el comentario no será publicado hasta que no sea validado.

Publicidad

<< volver

Búsqueda en los contenidos de la web

Buscador

Newsletter

Darse alta y baja en el boletín electrónico