CODALARIO, la Revista de Música Clásica
Está viendo:

Artículo: «El supuesto plagio de 'La Marsellesa'» (Parte II). Por Nuria Blanco Álvarez

  • Comparte en Facebook
  • Comparte en Twitter
  • txcomparte_whatsapp
Autor: Nuria Blanco Álvarez
11 de julio de 2026

Segunda parte del artículo de Nuria Blanco Álvarez sobre la zarzuela La Marsellesa de Manuel Fernández Caballero y la polémica sobre el supuesto plagio de uno de sus números musicales.

Rouget de Lisle cantando `La Marsellesa` (1892, Henri Meyer)

Rouget de Lisle cantando 'La Marsellesa' (1892, Henri Meyer)


El supuesto plagio de La Marsellesa (Parte II)

Un artículo de Nuria Blanco Álvarez | @miladomusical
 Tal y como explicábamos en nuestro anterior artículo en Codalario sobre la zarzuela La Marsellesa (1876) de Manuel Fernández Caballero y Miguel Ramos Carrión, su estreno en 1876 vino, en principio, cargado de artículos de alabanza en la prensa del momento.

3 de febrero de 1876

 En primera instancia, Antonio Peña y Goñi afirma, desde las páginas de El Globo el 3 de febrero, justo al día siguiente del estreno, que tanto la empresa como los autores pueden estar satisfechos por el éxito alcanzado con esta obra, habla del legítimo triunfo de Ramos Carrión y comenta que Caballero fue llamado varias veces a escena para recibir los aplausos del público.

5 de febrero de 1876

 Sin embargo, dos días más tarde, el 5 de febrero, Peña y Goñi hace severas apreciaciones sobre la obra en un extenso e incisivo artículo de nada menos que tres columnas en el mencionado periódico El Globo, asegurando, para empezar, que La Marsellesa no es en realidad una zarzuela puesto que se basa en temas franceses y no españoles -no olvidemos la reivindicación que Peña y Goñi siempre hizo sobre la zarzuela como género lírico nacional-. En primer lugar se justifica ante su benévola crónica sobre el estreno que escribió dos días antes, asegurando que se sentía coaccionado por todos los comentarios laudatorios que llegaron a sus oídos antes de la primera representación y continúa desgranando lo que debería ser una obra de carácter nacional, dejando ver que Caballero no ha sabido extraer la esencia de lo popular para poder crear la partitura, con la particularidad, dice, de que en Francia apenas hay cantos populares y los pocos que quedan son en extremo vulgares, por lo que ningún compositor se ha inspirado nunca en la revolución francesa a la hora de componer sus obras.

 Por otro lado, puede que Caballero fuera de los primeros, pero desde luego no el último que utiliza el tema de la revolución francesa en una obra musical. Recordemos por ejemplo, la ópera Andrea Chenier de Giordano estrenada en Milán justo veinte años después de hacerlo La Marsellesa, con la que guarda un más que razonable parecido, tratando el mismo tema, compartiendo personajes y utilizando en ambos casos canciones revolucionarias como La Marsellesa, Ça ira y Carmagnola. Y es precisamente por culpa de esta última por lo que se desata una agria disputa entre el músico murciano y el crítico vasco pues este le acusa de haber copiado una pieza de Offenbach para incluirla en esta zarzuela: «¡Y un coro de descamisados cantando en el segundo acto un cancán de La Belle Hélene!». Concluye Peña y Goñi relatando el casual encuentro que tuvo con el músico cuando éste apareció en su casa precisamente mientras estaba escribiendo el artículo y la discusión privada que mantuvieron al respecto.

6 de febrero de 1876

 Caballero se mostró muy herido por la indiscreción del crítico al hacer público en el periódico una conversación privada y los desaires que en él se le hacen, por lo que decide responderle también públicamente con un comunicado dirigido al director de El Globo, que se publica al día siguiente, 6 de febrero, que encabezaba así:

Mi querido amigo:

Ante todo tengo que dar a usted un millón de gracias por la intención del artículo que ha dedicado en El Globo de hoy al examen de mi zarzuela 'La marsellesa´ […] y que al referir al público en un artículo serio, lo que pertenece única y exclusivamente a la vida privada, haya usted cometido una indiscreción perdonable en cualquiera, menos en una persona tan discreta como usted. 

 Además, le explica a Peña y Goñi, que esa canción que asegura que es un plagio es en realidad un cántico revolucionario francés y que, efectivamente, Offenbach la usó, pero «no en aquella obra como V. asegura, sino en Orfeo en los infiernos, que el público español conoce con el nombre de Los dioses del Olimpo» y lleno de ironía, remata: «No es extraño que una persona dedicada a estudios tan versados y profundos, que sabe lo que tan pocos saben en nuestro país de cuanto con la música se relaciona, haya olvidado, de puro sabido, sin duda, un detalle tan insignificante».

7 de febrero de 1876

 Continúa el cruce de acusaciones a través de correspondencia pública, pues al día siguiente es Peña y Goñi el que responde a Caballero con otro comunicado en el mismo periódico escrito con una pluma envenenada, y a regañadientes le da la razón al músico de manera muy poco elegante.

 El tema del supuesto plagio dio mucho que hablar, sale en defensa del músico el crítico de La Ópera Española, quien insinúa que bien al contrario fue el compositor francés el que copió: «Lo gracioso es que el Sr. Peña y Goñi al hacer la crítica de La Marsellesa, le atribuye el haber plagiado a Offenbach, cuando éste fue quien verdaderamente cometió el robo al poner ese motivo en una de sus óperas bufas». Y le dedica al crítico una sarcástica poesía:

Del crítico salió vana

la erudición esta vez

y dio un golpe de almirez

creyéndolo de campana

Por lo cual se me figura

aunque yo su ingenio alabo

que si una vez da en el clavo

a otras cinco en la herradura.

Peña y Goñi vs. Caballero

 Al margen de posibles animadversiones personales, los evidentes tintes políticos que subyacen en esta zarzuela sin duda han podido influir en los comentarios de determinados periódicos, así como la tendencia republicana de los autores de esta zarzuela que incluso llegaron a realizar juntos una versión del Himno de Riego

 Después de todo esto, la relación entre Peña y Goñi y el maestro Caballero hará aguas y su desencuentro será harto conocido. De hecho, Chapí comenta en un escrito fechado el 11 de septiembre de 1878, que Peña y Goñi tiene «un deseo extraordinario de mortificar a Caballero, al que tiene una tirria atroz».

Contenido bloqueado por la configuración de cookies.
  • Comparte en Facebook
  • Comparte en Twitter
  • txcomparte_whatsapp

Compartir

<< volver

Búsqueda en los contenidos de la web

Buscador

Newsletter

Darse alta y baja en el boletín electrónico